La reacción de China ante la Chips & Sciences Act

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La reacción en China hacia la Chips & Sciences Act firmada por Biden, alabada por Nancy Pelosi, ha sido muy mal recibida en China, por parte,  tanto de instituciones como de los medios de comunicación quienes han criticado esta Ley que determina la fabricación de semiconductores en suelo norteamericano: “Hazlo en los Estados Unidos”.

Pekín recibe esta norma como un complot de Washington para reducir el rol de China en las cadenas internacionales de suministro. Lo explicamos ayer, la actitud de China y de Rusia, la unión de estos dos países, ha determinado un cambio en la confianza que les fuera otorgada tanto a China como a Rusia, tenemos ahora “una globalización que se cae a pedazos”.

Lo más determinante para los chinos, es la financiación prevista en la Ley norteamericana, 53.000 millones de dólares para reunir a las mejores mentes para estimular la producción nacional de semiconductores, recuperar su posición en el mundo. Desde el momento que la ley prohibe la expansión de la producción a China, reservada esta expansión sólo a los “semiconductores heredados”, es decir, una tecnología desarrollada en los últimos diez años, conocidos como Chips.

Al convocar, los Estados Unidos, a las mejores mentes se dirige a Taiwan donde tienen sede empresas que, en el caso participasen y utilizasen los fondos norteamericanos, no podrán expandir su capacidad en China. El mensaje de Biden fue claro: “El futuro de la industria de los chips se hará en Estados Unidos”.

El desarrollo chino se ha basado en investigaciones de otros y en capitales exteriores. Gracias a la deslocalización norteamericana y europea ha logrado el desarrollo actual. La ley emanada es interpretada en China y, para muchos en dicho país, les confirma que Estados Unidos no quiere su desarrollo, que quiere estrangularlos, incluso que Estados Unidos teme a China, además, por la Alianza Chip4 con Corea del Sur, Japón y Taiwán. China está claramente excluida.

La fabricación de chips para teléfonos, recordemos, fue llevada por Apple a China, de ahí su gran expansión. Con el reshoring  las empresas están regresando a casa, sin embargo las producciones se mantuvieron. Ahora, el mercado internacional ha recibido un impulso legal y deberán reformular sus estrategias de producción, así como, la cadena de suministros. Pensemos en Corea del Sur con Samsung. 

La economía de China avanzará lentamente, entonces, se presenta difícil el Congreso del partido comunista chino en Octubre. Pero, gracias al victimismo que les acompaña, será difícil que ellos entienda los mensajes aterradores que China ha enviado al mundo:  la nefasta alianza con Rusia; su apoyo incondicional a este país que ha invadido contraviniendo todas las normas del Derecho internacional; no haber sido leal con Occidente; su trato hacia Taiwan y las sanciones aplicadas; la prohibición de la visita a Taiwán de la tercera representante de los Estados Unidos bajo la amenaza “quien juega con fuego puede acabar quemado”;las ejercitaciones militares por aire y tierra decretadas, precisamente, durante la visita de Nancy Pelosi. Muchas acciones negativas ha actuado China, por ahora, ha recibido sólo una Ley: la Chips & Sciences Act.