La Comisión y la Agencia Europea de Drogas presentan el Informe Europeo sobre Drogas 2026

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Hoy, el Comisario de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, y la Agencia Europea de Drogas (EUDA) presentan el Informe Europeo sobre Drogas 2026, con la información más reciente sobre la situación de las drogas en Europa.

Basado en datos de 29 países (UE-27, Noruega y Turquía), el informe muestra que las drogas tienen un impacto cada vez más negativo en la salud y la seguridad europeas, ya que son más accesibles, más diversas y más potentes, mientras que los grupos de delincuencia organizada recurren a la violencia con mayor frecuencia.

El informe destaca que los opioides, generalmente combinados con otras sustancias, siguen siendo la principal causa de muertes por sobredosis en Europa. La EUDA estima que en 2024 se produjeron al menos 7.600 muertes por sobredosis en la UE, la mayoría relacionadas con el consumo de múltiples sustancias. Estas drogas representan graves peligros para la salud, especialmente las sustancias nuevas sobre cuyos riesgos aún no se conocen científicamente ni públicamente.

Las drogas ilícitas, incluyendo la cocaína y las drogas sintéticas, así como las nuevas sustancias psicoactivas, están ampliamente disponibles. Siguen apareciendo nuevos productos de cannabis, mientras que la variedad de opioides y estimulantes que se venden va en aumento.

Al mismo tiempo, el narcotráfico constituye una grave amenaza para la seguridad en Europa. Las redes del crimen organizado están diversificando sus rutas y métodos de tráfico para evadir la detección, tras la intensificación de las operaciones policiales en los principales puertos europeos. Aprovechan los puertos más pequeños y desarrollan métodos de ocultación más sofisticados.

El informe destaca que el volumen de cocaína interceptada en Europa disminuyó en más del 20 % en 2024, pasando de 419 toneladas en 2023. Sin embargo, el número de incautaciones aumentó a 97.000 (frente a las 95.000 de 2023), lo que sugiere que los traficantes podrían estar optando por envíos más pequeños y fragmentados.

La intimidación y la violencia relacionadas con las drogas también siguen siendo motivo de preocupación, incluyendo la explotación y el reclutamiento de jóvenes vulnerables por parte de grupos criminales.

La Comisión ha intensificado su apoyo a los Estados miembros para que respondan a estos desafíos con una nueva Estrategia y Plan de Acción de la UE contra el narcotráfico y nuevas normas para el seguimiento y control de precursores de drogas (2025). La Comisión también colabora con los Estados miembros, los puertos europeos, las asociaciones industriales y las agencias de la UE para combatir el narcotráfico en los puertos, en el marco de la Alianza Europea de Puertos, y continúa trabajando estrechamente con los países socios para abordar la producción de drogas en su origen e impedir que las rutas de tráfico lleguen a la UE.

Antecedentes
El Informe Europeo sobre Drogas proporciona una base empírica para el enfoque de la Comisión en materia de prevención, tratamiento y seguridad.

La Estrategia y el Plan de Acción de la UE contra el narcotráfico, presentados por la Comisión en diciembre de 2025, establecen una respuesta integral de la UE a los desafíos de seguridad, salud, sociales y medioambientales relacionados con el tráfico y el consumo de drogas ilícitas. La Estrategia establece un enfoque integral para apoyar a los Estados miembros en la protección de la salud pública y la prevención de los daños relacionados con las drogas, el fortalecimiento de la prevención, el tratamiento y la reinserción, así como las medidas de seguridad y prevención del delito. El Plan de Acción complementa la Estrategia, con 19 acciones prioritarias centradas en reforzar la seguridad y desarticular las rutas y los modelos de negocio del narcotráfico. Estas acciones fueron aprobadas por el Consejo en marzo y junio de 2026, respectivamente.

La Agencia Europea de Drogas, con su nuevo y más sólido mandato, desempeña un papel fundamental al apoyar a los Estados miembros mediante la identificación de nuevas sustancias psicoactivas, la emisión de alertas rápidas y la evaluación de los riesgos que plantean los opioides sintéticos de alta potencia. Asimismo, apoya a los Estados miembros en sus esfuerzos de prevención y en las actividades de sensibilización sobre el impacto del consumo y el tráfico de drogas.