El Grupo de los Siete (G7) reúne a siete de las economías más avanzadas del mundo: Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, el Reino Unido y Estados Unidos, siendo la Unión Europea también miembro. Sirve como foro predilecto para que sus miembros debatan y coordinen acciones en respuesta a los principales desafíos económicos, financieros y geopolíticos a nivel global.
Creado en la década de 1970 para abordar la crisis del petróleo y la inestabilidad de los sistemas monetarios, el G7 se ha convertido gradualmente en un foro clave para el diálogo entre las principales potencias mundiales. Su organización se basa en una presidencia rotatoria anual: el Estado miembro que ostenta la presidencia ese año organiza las reuniones y establece las prioridades de la agenda.
El G7 organiza su trabajo en grupos ministeriales dedicados a temas específicos: Finanzas, Comercio, Asuntos Exteriores, Desarrollo, Asuntos Internos, Sector Digital y Medio Ambiente. Cada grupo realiza un trabajo técnico que sirve de base para los debates que se celebran durante la cumbre anual entre jefes de Estado y de Gobierno.
Las tres prioridades principales de Francia para el Programa Financiero del G7
El programa de Francia se estructura en torno a tres prioridades principales que reflejan los desafíos económicos y financieros actuales.
Prioridad 1: Reducir los desequilibrios macroeconómicos y fortalecer la seguridad económica
La economía global se enfrenta a desequilibrios persistentes, como las diferencias en las balanzas por cuenta corriente entre las principales economías, las políticas industriales y la presión sobre las cadenas de suministro. Estos desequilibrios agravan las tensiones geopolíticas y comerciales y se derivan de modelos de crecimiento desequilibrados.
Francia desea que el Programa Financiero del G7 inicie un debate en profundidad sobre estos desequilibrios e identifique medidas colectivas para resolverlos, garantizando al mismo tiempo la seguridad económica.
Este tema se explorará desde una perspectiva macroeconómica, con el fin de desarrollar un análisis conjunto de las causas de estos desequilibrios, adoptar un conjunto de compromisos de política pública para mitigarlos y establecer mecanismos de seguimiento para dichos compromisos.
También se abordará en términos de seguridad económica, con el objetivo de desarrollar un análisis de las políticas industriales y las prácticas comerciales desleales, continuar trabajando en el comercio electrónico transfronterizo sostenible y garantizar la seguridad de las cadenas de suministro de minerales críticos. El tercer objetivo será una prioridad clave de la Presidencia francesa del G7, en un momento en que las tensiones geopolíticas aumentan considerablemente el riesgo de interrupción de las cadenas de suministro.
Este trabajo se coordinará con el del Grupo de Trabajo sobre Comercio y podría involucrar también a países que no pertenecen al G7.
Prioridad 2: Transición del apoyo a las alianzas: redefinir el marco de las alianzas internacionales con los países en desarrollo para protegerlo.
El sistema de asistencia internacional para el desarrollo ha logrado avances considerables, pero ahora se encuentra en un punto crítico.
El modelo de asistencia internacional para el desarrollo se encuentra en una situación difícil, con crecientes dudas sobre su legitimidad, eficacia y resultados tanto para los donantes como para los países en desarrollo.
El modelo no parece responder plenamente a las necesidades de los países beneficiarios en un momento en que los recursos públicos disminuyen, mientras que las necesidades de inversión siguen siendo sustanciales.
Para salvaguardar la solidaridad internacional, la Presidencia francesa redefinirá el funcionamiento actual de las alianzas internacionales.
La Iniciativa Financiera del G7 trabajará para transitar de un enfoque basado en la asistencia a uno centrado en alianzas mutuamente beneficiosas, utilizando toda la financiación pública y privada disponible para el desarrollo sostenible.
Este objetivo también requerirá optimizar el uso de recursos en condiciones favorables y simplificar la estructura financiera vigente para la asistencia oficial al desarrollo.
Prioridad 3: Apoyar un crecimiento equilibrado, sostenible y que salvaguarde la estabilidad financiera garantizando la igualdad de condiciones.
Con la llegada de las nuevas tecnologías y la fragmentación económica mundial, el crecimiento equilibrado debe ser el resultado de la igualdad de condiciones y de normas adaptadas a los cambios económicos globales.
En el marco de esta prioridad, la Presidencia francesa impulsará tres subprioridades:
- Continuar trabajando en la reforma de la fiscalidad internacional;
- Iniciar el debate sobre cuestiones relacionadas con la competencia en el sector de la IA;
- Actualizar las normas multilaterales sobre el apoyo oficial a las empresas exportadoras;
En un contexto de incertidumbre, mantener la estabilidad del sistema financiero también requiere una acción colectiva para identificar deficiencias y prevenir riesgos, permitiendo al mismo tiempo que el crecimiento global continúe sin obstáculos.
La Presidencia francesa abordará este tema mediante cuatro objetivos adicionales:
- Combatir los delitos financieros y los flujos ilícitos;
- Considerar con mayor atención los riesgos climáticos y los fenómenos meteorológicos extremos;
- Analizar los riesgos y las oportunidades vinculados a los intermediarios financieros no bancarios;
- Anticipar el impacto de las nuevas tecnologías.






