El riesgo país y las reservas internacionales en Latinoamérica

0
585

En el análisis de los riesgos de invertir en un país de Latinoamérica, los inversionistas extranjeros observan muy de cerca el riesgo país, pero no solamente en forma aislada. El comportamiento riesgo país (EMBI) es observado frente a otros factores de la economía local, como es el caso de la liquidez.

Dentro de los seis países analizados de la región, los países con el menor riesgo país son Chile con 1.9%, Perú con 2.3% y Brasil con 2.9%. En cuanto a la proporción de las Reservas Internacionales Netas sobre el PBI, los países con la mayor tasa de liquidez son Perú con 33.2%, Brasil con 21.5% y Colombia con 18.2%.

La liquidez de un gobierno posee una relación inversa con el riesgo país, ello indica la importancia de poseer activos líquidos o de rápida realización, para poder enfrentar cualquier tipo de riesgo del sistema financiero local.

En el caso de Argentina, el nivel de RIN es de US$ 29,064 millones, 6.1% respecto de su PBI, el cual ha venido reduciéndose en los últimos años y tiene un efecto importante sobre la percepción de riesgo que podrían tener los inversionistas extranjeros. En el caso del Perú, el nivel de reservas internacionales es equivalente a 33.2% de su PBI, lo cual disminuye el riesgo de liquidez del país.

A pesar del buen nivel de liquidez del Perú, Chile posee un menor riesgo país y menor liquidez que el Perú. El EMBI chileno de 1.9% se encuentra con un ratio de liquidez de 13.1%. Esta diferencia se debe a que cada país contiene otros factores internos que, analizados de manera simultánea, puede mejorar o perjudicar la percepción del riesgo.

En Latinoamérica, las principales economías de la región poseen niveles de riesgo país relativamente bajos, con excepción de Argentina, que las convierten en buenas receptoras de inversiones extranjeras. Pero, como se indicó anteriormente, existen otros criterios como los políticos, sociales, etc. que a diferencia de la liquidez no son tan fáciles de controlar. Debido a ello, estos factores coyunturales no pueden ni deben ser ignorados.

Artículo anteriorCatequesis sobre el discernimiento ¿Qué significa discernir?
Artículo siguienteLa postura de Petro sobre las drogas
Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid - España, Maestría en Administración (Universidad Autónoma de Guadalajara – México) y Maestría en Administración Pública (Instituto de Estudios Superiores en Administración Pública en México D.F.). Economista de la Universidad de Lima (1974). Decano de la Facultad de Economía durante 14 años, Director de la Escuela de Post Grado (3 años) y Catedrático Principal de Economía de la Universidad de Lima. Vocal de la Sala Especializada en Protección al Consumidor (agosto 2012 – agosto 2017). Actualmente, Gerente General de Asesoría y Negocios Financieros S.A. – ASFINSA, Director independiente de empresas privadas y Experto en valorizaciones económicas para la determinación del daño emergente, lucro cesante, costo de oportunidad y daño moral.