La Organización Mundial del Comercio (WTO, siglas en inglés), ha informado que el comercio mundial de mercancía de América Latina hacia el mundo se contrajo 0.1% en el 2019, antes del estallido del COVID-19. En las actuales circunstancias con el cierre de fronteras y puertos, se apreciarán dos escenarios para el comercio de América Latina hacia el mundo.

Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), las exportaciones de América Latina y el Caribe retrocedieron, aproximadamente 2.4% en el 2019; debido a la baja demanda internacional, provocada por la guerra comercial entre Estados Unidos y China. La región del Caribe y los países de Sudamérica fueron los que más sufrieron con un decremento de -7.2%.
América Latina, en el 2019, presentó un fuerte retroceso (-2.1%) en sus importaciones, debido a la sustitución de bienes importados por productos nacionales, originados por la menor proporción de productos exportados desde la China. Este contexto se empeorará en el 2020 con el brote del COVID-19.
El WTO tiene sus expectativas enfocadas en dos escenarios: El optimista consiste en una caída profunda a inicios del año y una recuperación en el segundo semestre del 2020, mientras que el escenario pesimista contempla un declive del comercio que se prolonga hasta final del año con una leve recuperación. Para el 2020, se espera que las exportaciones de América Latina disminuyan en 12.20% en el escenario optimista con respecto al año anterior y en el pesimista, las exportaciones se reduzcan hasta 31.30%.
China está iniciando la reactivación de su industria; sin embargo, se prevé un rebrote del virus. Si se lograra controlar la pandemia en los próximos meses, para el 2021 se esperaría un crecimiento de las exportaciones latinoamericanas de 23.7% en el escenario optimista y de 19.3% en el pesimista.









