A inicios del presente año, las proyecciones de crecimiento de la región Latinoamericana eran optimistas y se consideraba que las economías podrían continuar el rumbo de la expansión. Sin embargo la guerra comercial entre Estados Unidos y China han recortado las proyecciones a la baja. Adicionalmente, en el segundo semestre aparecieron problemas internos en distintos países de la región y en algunos casos han desencadenado conflictos sociales.
En Perú se produjo una crisis política, tras varios meses de confrontación entre los Poderes Ejecutivo y Legislativo, y el presidente Martín Vizcarra tomó la decisión de cerrar el Congreso de la República. La mayor parte de la población estuvo de acuerdo con la medida, pero el clima denso de la economía ahondó en la inestabilidad económica del país. Actualmente, se espera que se cierre el año con un crecimiento de alrededor del 2.4%, cifra muy por debajo de la estimada a inicios del año de 4.2%.
A mediados de octubre, después del anuncio de un aumento de 30 pesos ($0,038) en el precio del pasaje de metro, se produjo un estallido social en Chile, uno de los más severos que ha sufrido. Si bien el alza del pasaje no es la única razón, fue “la punta del iceberg”, tal como muchos analistas lo han definido. El transporte en el país sureño es uno de los
más caros del mundo en relación al ingreso promedio. Otro de los reclamos de parte de los manifestantes es la desigualdad que existe, según cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe el 1% de chilenos más adinerados se quedaron con el 26.5% de la riqueza del 2017; mientras que el 50% de los más pobres tuvieron solo el 2.1% de la riqueza. La economía chilena podría crecer menos de lo esperado y si los problemas no se solucionan, el crecimiento para el 2020 estará en riesgo, considerando que los daños ocasionados por los manifestantes ascienden a cientos de millones de dólares.
Tras ser acusado de fraude electoral y haber sido alentado por las Fuerzas Armadas del país a dejar la presidencia, Evo Morales renunció como presidente de Bolivia, país del que fue gobernante desde el 2006 y está refugiado en México tras acusar a la oposición de una persecución. Actualmente, la economía se encuentra en un periodo de mucha incertidumbre, que afecta negativamente al país. Se esperaba que Bolivia tuviera una de las mayores tasas de crecimiento de la región para este año; sin embargo, la situación actual pone en riesgo la estimación positiva.
En Argentina se vive una severa crisis económica que ha llevado a que alcance una de las tasas inflacionarias más altas del mundo, además de un aumento en la tasa de pobreza y de desempleo.
Por otro lado, las economías de Uruguay, Paraguay y México no mantienen conflictos sociales similares a los mencionados anteriormente; sin embargo, las proyecciones para estos países han sido recortadas por el FMI.
Colombia liderará el crecimiento en América Latina, el país ha podido mantener su proyección de crecimiento del 2019 en 3.4%.










