Macron no puede reconocer a sí mismo que ha perdido, que ha perdido desde hace un tiempo y que está llevando a su país a una situación de deshonor económico y político notable, tal vez poco visto.
Este viernes ya recibió a los líderes de su área: Renaissance, MoDem, Horizons, Radicaux, UDI, también al líder de los diputados socialistas, Boris Vallaud, y a su homólogo en el Senado, Patrick Kanner, así como al líder de el partido Olivier Faure. La tarde será reservada a los dirigentes de LR.
Mientras, Von der Leyen, elegida por él, voló a Uruguay, ¿se concluirá el Acuerdo UE-Mercosur cuyo mayor opositor es Macron?
El anuncio del nombre del nuevo jefe de Gobierno francés podrá saberse, tal vez, este lunes, luego se requerirá tiempo para conformar el nuevo gobierno.
Este sábado es la gran reapertura de Notre-Dame ante la presencia de decenas de jefes de Estado o de Gobierno, entre ellos el presidente electo estadounidense Donald Trump, quien podrá constatar directamente el estado político y económico de la Unión europea devastada por la guerra de Biden y Nato hacia Rusia por Ucrania.
La Agrupación Nacional, la Francia Insumisa, los ecologistas y los comunistas no han sido invitados al Eliseo en este momento, tal vez Macron pretende una división de izquierdas.
En su discurso desde el Elíseo Manuel Macron consideró que la situación «requiere una nueva organización política». «Al final de los resultados de las elecciones legislativas, mi elección recayó en Michel Barnier y le dejé gobernar. Quiero agradecerle su pugnacidad. Fue censurado porque la extrema derecha y la extrema izquierda se han unidos en un frente antirrepublicano para deshacer y no para hacer«, preguntándose «¿Por qué hicieron eso estos diputados? No piensan en ustedes. Lo hicieron porque sólo piensan en las elecciones presidenciales».
Sin embargo, Emmanuel Macron dejó muy claro que no dimitiría y advirtió a la oposición. “A partir de hoy comienza una nueva era, tendremos que llegar a acuerdos. No podemos permitirnos el estancamiento ni la inacción. Tenemos 30 meses”. Para el Jefe de Estado, todas las críticas de la oposición de izquierda sobre la anomalía democrática de gobernar con el apoyo de la extrema derecha son inverosímiles. En cuanto a la extrema derecha, Emmanuel Macron cree que no actúa «para los franceses», sino «según una agenda personal» orientada hacia 2027.
Sin embargo, Macron puede ser censurado antes de nombrar un nuevo primer Ministro, para evitarlo deberá acordarse y negociar, ofrecer explicaciones, a todos los jefes de los partidos políticos, incluida Marine Le Pen.







