Hoy el Senado. Mañana al Quirinale

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Giorgia Meloni, ayer en la Cámara de Diputados, dirigiéndose a Giuseppe Conte, envió un Mensaje a “Pedro para que escuche Pablo”, es decir al presidente Sergio Mattarella: “¿Están seguros de que el Quirinale les permitirá gobernar esta Nación sin mayoría absoluta? Él se negó a permitírselo a la centroderecha: las reglas de la democracia, en esta Cámara, son válidas para todos”. Era el 2018, esta negativa determinó la renuncia del Presidente del Consejo Silvio Berlusconi.

Senadora a Vida Liliana Segre

La jornada del 19 de enero, cerca de Piazza Navona, en Palazzo Madama sede del Senado italiano, vio la llegada de Liliana Segre (90 años), sobreviviente de Auschwitz, Senadora a Vida quién decidió, a pesar de las recomendaciones, viajar a Roma desde Milán para votar a favor de Conte, quien en su discurso inicial clamó, “ayúdennos a volver a empezar lo más rápido posible, ayúdennos a cicatrizar rápidamente la herida que la crisis ha causado en el pacto de confianza con los ciudadanos”.

Las intervenciones de los Senadores pusieron en evidencia el actuar de “un hombre solo al comando” quien no consideró las ideas de los otros partidos en la confección del Next Generation Italia que debería ser presentado a fines de abril a la Unión europea. Emma Bonino, política cuya larga trayectoria le ha hecho conocer los grises y claro-oscuros de los políticos italianos exclamó: “no es un caso que se llame Next Generation y no Next Election. Se requiere un gobierno responsable. El suyo no lo era antes y no lo será mañana”.

Quienes pagarán la deuda serán los jóvenes, una deuda de decenios, no es un caso que jóvenes periodistas hayan manifestado su desconcierto al no encontrar en las casi 1,500 páginas, propuestas y proyectos que no guardan relación con las futuras generaciones.

Consideraciones de orden moral le fueron recriminadas, en todos los tonos, a Giuseppe Conte quién impertérrito, incluso respondía el teléfono, hecho que mortificó a algunos Senadores. Si había alguna duda, luego de esta crisis de egos una posición se refuerza, la derecha italiana no debe gobernar hasta que no se establezcan los bases sólidas del Next Generation, hasta que Italia se comprometa seriamente y no surjan ideas contra el proceso europeo, llámese: soberanismo, salir del Euro, o poner en discusión todo el camino realizado. La trama nacional guarda estrecha relación con la trama europea, la elección de Von der Leyen contó con los votos de Cinco estrellas, por ejemplo.

Para agravar desaciertos, Matteo Salvini, exasperado por los votos a favor de Conte por parte de los Senadores a Vida, repitió la frase de Beppe Grillo, el ideador del Movimiento Cinco Estrellas: “estos Senadores a Vida no mueren o mueren con demasiado retardo” lo cual generó protestas ante la esforzada presencia de Liliana Segre, a quien Matteo Salvini tuvo que acercarse para darle explicaciones. La presidenta del Senado Casellatti intervino señalando que eran “afirmaciones irrespetuosas”.

En conclusión fueron 156 los síes, 140 los no, los 16 renzianos se abstuvieron, hubieron 8 ausentes. Conte sale golpeado pero en pie con un gobierno minoritario, lo ayudaron tres senadores vitalicios, un ex M5S y dos defecciones de Forza Italia.

Dos hechos de tener en consideración, Renzi y los suyos se abstuvieron, de haber votado contra, otro sería el panorama. Un favor a Conte en medio de la guerra de egos, alguien tiene una gran deuda hacia Renzi.

Otro, desconcertante, al finalizar las exasperadas acusaciones, Conte toma la palabra, ante un silencio sepulcral, se refiere a la disminución demográfica en Italia, “estamos atravesando una curva, la más severa de los últimos años, sucedió también en Alemania hace unos años, trabajaron con intervenciones orgánicas, debemos hacerlo también nosotros porque sino intervenimos ahora corremos el riesgo de comprometer el bienestar futuro de nuestros hijos……” no queda sino compartir la visión de Giorgia Meloni, cuando sostiene que Conte logra asumir cualquier forma, o que tiene tantas maneras de presentarse casi como si tuviera la forma del agua, se adapta y sorprende a todos.  

Mañana, Conte irá al Quirinale. También Meloni y Salvini.