Un Comentario al Libro de Abelardo De La Espriella por Martín Botero

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Con sumo gusto les expondré una breve reflexión sobre la encantadora pieza literaria “Amores Criminales” del prestigioso jurista internacional Abelardo De La Espriella – elogiado como un abogado competente, experimentado y conocedor de los asuntos penales, curtido empresario, prolífico erudito y exitoso hombre de negocios- y quiero hacer llegar mis cálidas felicitaciones por el gran esfuerzo realizado, en lo que respecta, en particular, a la calidad y al profesionalismo en la transmisión de sus conocimientos, sabiduría y experiencia en gran parte atractivo para las nuevas generaciones de lectores; ha sido un placer leerlo y descubrirlo. Esta obra literaria hipnótica e inquietante en sus contenidos es el resultado o producto de la creación generado por la mente, la fuerza expresiva y emocional, la inteligencia, la imaginación y una sensibilidad acorde de una persona, el autor, y le saludamos por ello. Abelardo De La Espriella ha enfocado con una sensibilidad especial el tema, ha sabido crear un universo novelístico propio en la fase de construcción de los personajes de las terroríficas historias contadas, acalladas, dispersas, comprendidas, analizadas y reapropiadas – ¿el realismo social con lo fantástico? Sus historias de esperanza y supervivencia, dolor, logros y de vidas cotidianas abren un abanico de interpretaciones sorprendentemente diversas sobre los actos criminales y el juego de la simulación única e intrigante de algunos personajes de la trama que cruzan la línea roja e incurren en un delito, sus efectos en el comportamiento criminal y las percepciones de moralidad y de justicia según los valores y las tradiciones de la víctima-culpable y comunidad.

El valor y la calidad de la nueva obra literaria de Abelardo De La Espriella -más allá de la singularidad de cada obra y cada contexto – es el resultado de muchos años de investigación jurídica y factual adquirida, de las experiencias habidas en materia de representación y defensa ante los tribunales, la objetividad técnica y profesional como en la social del autor, intentando, a partir de ejemplos prácticos, dar respuesta a una serie de interrogantes esenciales que afronta la comunidad y los individuos, cuyos efectos globales son todavía difíciles de evaluar por el momento; los lectores deberían conocer mejor la originalidad de la trama y de su enfoque, las peculiaridades que intervienen en este proceso, la pertinencia de la cuestión abordada y la originalidad de los personajes – por más espantosa que sea  -. 

El hilo narrativo de “Amores Criminales” pretende ser una invitación a la reflexión en lo hondo de una problemática compleja de las conciencias humanas dormidas, sus lados sombríos o temidos y la búsqueda de respuestas frente a los desafíos de la extendida pérdida del sentido del pecado y la creciente mentalidad caracterizada por el relativismo y el subjetivismo en campo moral. Las “Diez historias” recogidas en el Libro “Amores Criminales” avanzan impulsados de las inexplicables contradicciones de nuestra existencia, de las anomalías e incertidumbres que generalmente tocan profundamente a nuestra propia idea de quién somos, de la gente marginada u oprimida, cuyas mismas vidas han sido marcadas por la violencia, las privaciones y otras violaciones de sus derechos, destruidas para siempre en un abrir y cerrar de ojos, cargadas de una espiritualidad y un sosiego difícil de explicar impresionantes y desoladoras. La originalidad del argumento en estos tiempos tan materialistas y egoístas – últimamente de gran actualidad – encuentra su contrapunto narrativo en el atractivo de la prosa del autor y su reflexión crítica e interrogadora, de las que se deben extraer lecciones. Es una prosa clara y directa, tanto de tipo histórico como de carácter periodístico y legal, sin ninguna vacilación, a menudo luminosa, embebida de un lirismo sabiamente contenido, llena de metáforas e imágenes sugerentes de la decadencia o las deficiencias del tejido moral de la sociedad o del pueblo y hasta de una cierta espiritualidad, de la misma injusticia social. Una prosa que incorpora las complejas y violentas relaciones de las personas que conforman una sociedad que se alimenta de esa realidad en apariencia equilibrada, del comportamiento agresivo que nos rodea para revelarnos sus fisuras de un modo probablemente aún más caricaturesco. Con su escritura sencilla y potente, cuidadosa y finamente cincelada, el erudito jurisconsulto ADLE conduce al lector a través de una página gris y terrible de la vida cotidiana en sociedad, surgidos de las heridas abiertas por la soledad, la incomunicación, el desamparo, los pensamientos y sentimientos inconscientes asociados con eventos pasados y la pérdida de vidas humanas para revelar, de repente, solo por un momento, la poca verdad y autenticidad que queda en las pequeñas vidas arriba descritas. Es un libro fuertemente centrado en la vida cotidiana personal y grupal, del cual, mediante el empleo del lenguaje emocional fácilmente comprensible, logra expresar eficazmente las tensiones fundamentales: cierta desorientación a nivel existencial y afectivo, la sed de poder, el miedo a la muerte y a lo desconocido, la necesidad de ser amado, de ser salvado, de comunicarse con sinceridad, la rapacidad, la escasa moralidad, la naturaleza abusiva, desde su propia perspectiva subjetiva según los preceptos legales y su credo profesional sin confundirla con otras cuestiones, con un enfoque verdaderamente serio y profesional. Así, todos los personajes de Abelardo De La Espriella abocados al fracaso con pies ligeros como para librarse al borde del abismo experimentan una sensación de vacío y abatimiento o una pérdida de dirección y autenticidad de los valores, tanto individual como colectiva, que se presenta de una manera diferente, pero con un denominador común: la expectativa de algo. Algo que parece estar a punto de suceder, pero que también puede adquirir características de la catástrofe y ellos estarán prestos a justificar todos sus crímenes porque no tienen otra alternativa. Esta manera de narrar que proyecta su centro de interés en el malestar interior sino también en la espiritualidad de los personajes y de sus interacciones detallados con acidez, agitación, detalles grotescos demuestra claramente lo estrechamente vinculados que se encuentran los malos juicios síntoma e indicador de malestar emocional, la soledad y malentendidos, el omnipresente aislamiento y la voz interior que refleja las gran variedad de situaciones, controversias, confusiones y contradicciones. El análisis riguroso de muchos años como abogado, la sapiencia espiritual y pedagógica y de sutil psicología y su valiosa experiencia previa en la que apoyarse dotaron a Abelardo De La Espriella de bases muy sólidas, iluminación, confianza y paciencia que el trabajo exigía -mediante su mano invisible-, adaptándolos a sus exigencias y realidades específicas, a los itinerarios expositivos y didácticos que ilustran, en modo simple y directo esta excelente obra, una pieza literaria extraordinaria a la que merece la pena dedicar tiempo. Hay un equilibrio general en el hilo narrativo que pasa exactamente entre el realismo mágico, la deliciosa fantasía y el absurdo, también entre lo existencial, lo cotidiano y la ambición o entre lo áulico y lo prosaico, con cierta carga poética y abstracción en la forma en que se observa al mundo; y ahí entra la experiencia y el conocimiento de este ámbito, que el autor ha demostrado. Abelardo De La Espriella ha demostrado una vez más una grande inspiración y versatilidad, pero, al mismo tiempo, una cierta flexibilidad. Hoy añado mi voz de apoyo y admiración, una vez más, por el arduo trabajo realizado en la elaboración de esta obra excelente, por el espíritu y su legado intelectual y las directrices originales con las que fue concebida. Han suscitado gran interés y recibido un amplio apoyo entre el público y está teniendo mucho éxito, como demuestra la cobertura periodística; su lanzamiento. Le animamos a proseguirla y le reiteramos nuestra constante admiración y respeto. Hacemos un llamamiento a lectores a fin de que meditéis atentamente sobre el impresionismo psicológico a través del cual se va desgranando la personalidad de los personajes principales, sobre la forma en que se desarrolla la compleja trama y el destino de un espíritu angustiado, con historia de amor incluida. Nada más que agregar sobre la encantadora creatividad intelectual de Amores Criminales de Abelardo De La Espriella, fuente de inspiración para todo tipo de lectores y los diversos públicos en todo el país. Gracias, maestro ADLE por este libro que nos conduce por caminos muchas veces insospechados, inesperados, tempestuosos y llenos de sorpresas. Queremos darles las gracias, asimismo, por las muchas acciones y esfuerzos por mejorar la situación de los niños necesitados y las mujeres en la sociedad y defender sus intereses y derechos. Finalmente, cabe recordar de nuevo que las ganancias obtenidas por las ventas del libro se donarán a la campaña Cosecha Solidaria para seguir ayudando a miles de colombianos han de repercutir en la comunidad en su totalidad y no en un beneficio personal. Amen

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Martín Eduardo Botero, colombiano de nacimiento. Abogado Europeo inscrito en el Conseil des Barreaux Europèens Brussels. Titular de Botero & Asociados, Bufete Legal Europeo e Internacional con sede en Italia, España y México. Letrado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid. Presidente y fundador de European Center for Transitional justice y vicepresidente en la Unión Europea de la Organización Mundial de Abogados. Graduado en Jurisprudencia por la Universidad de Siena (Italia) con Beca de Honor del Ministerio de los Asuntos Exteriores italiano.  PhD en Derecho Constitucional Europeo por la Universidad de Bolonia con Beca de estudio del Ministerio de los Asuntos Exteriores italiano y la Unión Europea.  Su último libro lleva por titulo “Manual para la Lucha contra la Corrupción: Estrategia Global: Ejemplos y Buenas prácticas”.