Durante el 2022, las tasas de pobreza y pobreza extrema disminuyeron por debajo de niveles pre pandemia. Sin embargo, para el 2023, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), prevé un ligero aumento de la pobreza regional.
De acuerdo al reciente informe “Panorama Social de América Latina y el Caribe 2023: la inclusión laboral como eje central para el desarrollo social inclusivo”, la Cepal muestra, para el 2022, una disminución de la pobreza a un nivel de 29.0%, lo que representa unos 181 millones de personas. En cuanto a la pobreza extrema, su nivel de 11.2% involucra a 70 millones de personas.
Lo preocupante es el empeoramiento de la pobreza, principalmente por la desaceleración económica que habría sufrido la región en el 2023. Con estos resultados, son más de 200 millones de personas que no poseen los recursos económicos necesarios para cubrir su canasta básica familiar.
La Cepal también indica que la desigualdad de ingresos, aunque se haya reducido en 2022, sigue siendo muy elevada; un problema que, al igual que la pobreza, sigue siendo combatida por todos los países de la región, pero sin mayor éxito.
Las políticas públicas enfocadas a combatir la pobreza se han centrado, en la mayoría de los casos, en la aplicación de directrices orientadas al aumento del salario mínimo o en la fiscalización laboral en empresas. A pesar de ello, este esfuerzo prácticamente es ineficaz, pues más del 70% de la economía regional es informal.
El combate de la pobreza seguirá siendo un desafío durante el 2024 y podría empeorarse, debido a los desastres naturales anunciados, como es el caso del Fenómeno de El Niño y las consecuencias que traen los conflictos armados en el mundo. Los gobiernos de Latinoamérica deberán concentrarse en adoptar medidas contra la pobreza de mediano a largo plazo, impulsando el empleo y mejorando la calidad del mismo.









