La paralización de gran parte de la actividad económica de América Latina por la pandemia del coronavirus, ha ocasionado una serie de resultados macroeconómicos decrecientes no vistos desde hace muchas décadas. Los períodos de inflación, en la actualidad, se han convertido en un escenario de deflación generalizada. Esta tendencia se puede observar en los países de la Alianza del Pacífico.

En el caso de México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), informó que la inflación en el mes de mayo fue de 0.38 y de 0.22% en el acumulado anual. El aumento proviene, principalmente de los productos agropecuarios 1.34% y energéticos 0.09%.
El Perú presentó en mayo un incremento de su inflación de 0.01%, y de 1.21% en los cinco primeros meses del año. En el caso de Lima Metropolitana, la inflación en este mes se situó en 0.20% y en 1.15% acumulado en el 2020. Esta reducida inflación se presenta en una coyuntura en donde los precios de medicamentos e implementos de salud están al alza 0.66% y alimentos 0.27%, los cuales se compensan con el descenso en los precios de alquileres, combustibles y electricidad -0.67%.
El Instituto Nacional de Estadística (INE), informó que en mayo la economía chilena obtuvo una deflación de -0.1%, mientras que la inflación acumulada de enero a mayo es de 1.3%. Esta situación es originada por la disminución de los precios en transporte -0.6% y restaurantes -0.7%.
En Colombia, los precios bajaron -0.32% en el mes de mayo, como lo informó el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) en su informe de inflación. En los cinco meses del año Colombia acumula una inflación de 1.5%. Los precios del grupo de salud 0.43% y bebidas alcohólicas 0.28% fueron los que más aumentaron. Los servicios de telefonía e internet -3.19%, al igual que la venta y reparación de teléfonos móviles -2.26% son los que decrecieron.








