La ruptura de la ilusión. Isabel Recavarren

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¿Cuantas veces hemos tenido en la vida una relación, una amistad, un amor que se convierte poco a poco en un peso y sigues adelante porque con sube y baja, las cosas se mantiene en los rieles de lo que se cree es lo mejor? Y ¿cuántas veces tu relación, tu amistad o tu amor te da un golpe de gracia que te ilumina el camino y te abres tantas posibilidades? Quiero ver, bajo esta perspectiva cuánto ha sucedido en estos días entre los Estados Unidos e Italia.

Evocaré algunos recuerdos, cuando conocí el ámbito académico italiano, me sorprendió la devoción al progreso comercial de los Estados Unidos, su crecimiento, el libre mercado, todo por enseñar a los europeos, que no salían de su desconfianza entre sus pequeños territorios, con su grandes producciones que buscaban salidas. La construcción del mercado único gracias a las ideas inglesas, es uno de los grandes progresos comunitarios. Gran ambición italiana lograr un comercio internacional como el de los Estados Unidos, todo por aprender.

Para dar una mayor prueba de su fuerza, tenemos el desembarque en Normandía, tenemos, “Roma ciudad abierta”, antes pasando por Nápoles, tantos soldados norteamericanos aún amados y recordados, protegían y regalaban gomas de mascar, también chocolate, la mayoría mulatos que dejaron una huella indeleble en el sur de Italia, tantos nuevos italianos de padres desconocidos, también ellos mulatos. Estados Unidos era la tierra del “sueño americano”, a la cual los italianos llegaban con su maleta de cartón después de la primera y también después de la segunda guerra mundial. Todos obtuvieron éxito, incluso la mafia que nació entre New York y Sicilia.

Llegamos a la coincidencia de este periodo histórico en el cual vivimos, entre la permanencia de un gobierno de centro derecha italiano guiado por Giorgia Meloni, quien ya conocía a Trump, el cual vuelve en escena a terminar su programa, en un escenario diferente. Una Ucrania que él detesta, prefiere Rusia, la UE prefiere Ucrania y Meloni la apoya incondicionalmente. Un Papa estadounidense  que Trump ofende y Meloni lo defiende en alta voz. Una agresión a Palestina que Trump avala a su socio/amigo Natanyahu y aunque tibiamente Meloni ha pedido un continuo cese al fuego. Una rivalidad con la China que Trump aún no ha decidido qué debe hacer la UE, por ahora “la golden share”.

Llegamos a la proeza final, el ataque imprevisto de Israel y Estados Unidos a Irán.

Trump solicita a Meloni, mientras los aviones norteamericanos ya estaban en vuelo dirigidos a la base de Sigonella, la utilización de dichas bases italianas, cosa que Meloni no puede decidir sin consultar el Congreso, no hay tiempo, por lo tanto, no hay autorización. Trump, el emperador, porque así se comporta, se ofende. Se amarra un nudo en su dedo para no olvidar la humillación. Recurre a diferentes expresiones que Meloni soporta en silencio ante una izquierda que aprovecha para ridiculizarla. Ella no comenta.

Llegamos al G7, Trump confirma su participación, se ven imágenes donde él con una actitud medio dormido le dice a Meloni ante Merz “me dejaron solo, me abandonaron”, a lo cual entre risas y distensión, Meloni  dice “no te dejamos solo”.  Luego se los ve conversando solos. En la Conferencia de prensa, ella declaró ante la prensa “ambos tenemos caracteres fuertes pero la relación se ha mantenido como antes sin ninguna explicación ni reproche de parte de ninguno….”.

Era una buena noticia para Italia, las cosas tomaban un rumbo, estaba en programa un Business Forum Italia-Usa en Miami, del 22 al 23 junio. Hasta que llegó el contenido de la llamada del corresponsal de la 7 al Presidente Trump:

Señor presidente. Buenas noches. Soy Daniele Compatangelo, corresponsal de la Casa Blanca.
Trump: Dígame

Compatangelo: Tengo dos preguntas sobre Ucrania y Hezbolá, si me lo permite. Si Ucrania sigue mostrando interés en ingresar a la Unión Europea, ¿podría esto complicar sus esfuerzos para llegar a un acuerdo con el presidente Putin? ¿Debería Ucrania mantenerse neutral? ¿Qué puede poner fin a este conflicto?

Trump: No estoy involucrado en este asunto. Solo queremos la paz. ¿Cómo está su primera ministra? ¿Cómo se encuentra?

Compatangelo: Bueno, se reunió con usted en la cumbre del G7. ¿Qué le pareció? ¿Qué opina de la conversación que tuvieron en el sofá?

Trump: ¿Qué cosa ha dicho cuando me encontró?

Compatangelo: Me imagino que estuviese contenta de encontrarla y de tener una amigo como usted.

Trump: ¡Seguro que se alegró de que yo hablara con ella! ¡No tenía por qué hablar con ella!

Compatangelo: Cuénteme cómo fue la reunión.

Trump: ¡No sé qué decir! ¡Me rogó que me tomara una foto! Quería una foto conmigo a toda costa. No lo habría hecho, ¡pero me dio pena!

Compatangelo: ¿Qué les sugirió a usted y a sus aliados europeos que hicieran con respecto a Ucrania? Ya han resuelto ocho conflictos; ¿qué les sugirió que hicieran?

Trump: Los europeos son pésimos en energía y pésimos en inmigración, y si no solucionan estos problemas, Europa nunca volverá a ser la misma. Probablemente no puedan solucionarlos. La inmigración es un desastre, y la energía, con todos esos aerogeneradores que son un fracaso, es un desastre. Tiene usted una voz agradable, gracias, pero tengo que irme.

Compatangelo: Gracias, señor presidente.

Esto sucedió mientras se reunía el Consejo europeo en Bruselas, Italia con Meloni respiraban porque el G7 había sido satisfactorio, las cosas continuaba la línea establecida. Sin embargo ya, el portugués Costa, comunicó a Francia y Alemania que no sería una sola persona la interlocutora en representación de la UE para dialogar con Putin, propuesta presentada por Meloni, propuesta que era la base de su no participación en el grupo de los “voluntarios” integrado por Macron de Francia, Merz de Alemania y Stamer de UK. Un revés que Costa en la comunicación no la incluyeran, un desaire. Mientras sobre el tema migratorio, Meloni goza del apoyo de la mayoría, el español Sánchez, se enfrentó con ella pues su posición es contraria.

En simultaneo el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, asistió a la reunión de ministros de Defensa de la OTAN en Bruselas, donde criticó abiertamente a los países de la UE o, mejor dicho, a sus aliados. Anunció una revisión de seis meses de la presencia de tropas estadounidenses en Europa, los militares norteamericanos están dejando el territorio europeo, son ocho las bases norteamericanas en Italia.

En ese día agitado llega la noticia con las declaraciones del presidente Trump hacia Giorgia Meloni. Gran zozobra, preocupación, para todos.

Como respuesta, Meloni, sin perder tiempo grabó un video que circuló de inmediato: “Hay cosas que merecen una respuesta inmediata. Las declaraciones de Donald Trump son completamente inventadas. Francamente, estoy asombrada. Sinceramente, no entiendo por qué el presidente de Estados Unidos se comporta así con sus propios aliados, y no es la primera vez que sucede. Solo puedo decir que es lamentable que no muestre la misma determinación con los enemigos de Occidente, con los enemigos de Estados Unidos, con líderes con quienes parece mucho más complaciente. Pero recuerden una cosa: Italia y yo nunca mendigamos.”

Aunque no están todos de acuerdo que Italia haya decidido no participar en el Business Forum en Miami, iniciando por  la renuncia del Ministro de relaciones exteriores, la Región Lombardia, entre otros. Una postura diferente tendrá, de ahora en adelante, Italia con Giorgia Meloni hacia Trump. Se verificará, una clara y seria asunción de responsabilidad a nivel europeo, cerrarán filas para definir los ámbitos de seguridad y desarrollo. Ya no hay socio transatlántico en este momento sobre el cual esperar. No impedirá un futuro entre ambas naciones, pero ya no será igual.

Si, es una lástima para Occidente.

Un Trump fuerte y vigoroso, quien firmó el Memorándum de Entendimiento (MOU) con el presidente iraní Pezeshkian en el Palacio de Versailles, la administración estadounidense proyectó una imagen de hegemonía indiscutible. Al conseguir la reapertura del Estrecho de Hormuz y un alto al fuego de 60 días, él victorioso ofende, humilla. Repentinamente, ante un nuevo ataque de su aliado Netanyahu a Libano, ignorando las cláusulas de cese al fuego suscritas en el mismo Acuerdo de Versalles, firmado en el mejor salón europeo puesto a disposición de Trump, Netaanyahu reaccionó con «profundo rechazo y conmoción «in a profound state of shock»», al considerar que Estados Unidos negoció a sus espaldas sin dar garantías reales de seguridad frente a las amenazas. La reunión se canceló formalmente aunque un equipo de mediación integrada por el marido de Ivanka Trump, se encuentra mediando, al cual Vance se integrará.

Las reacciones, que antes no se veían, inician a aparecer.

¿Qué fruto dará este episodio? Que sea el momento que bajo guía Meloni, quien simultáneamente acaba de anotarse una victoria política interna con la aprobación europea de la nueva Regulación de Retornos basada en su propio modelo, la UE tenga sobre la mesa el argumento perfecto para sacudirse de la dependencia unilateral de la Casa Blanca y adopte un cambio de ruta decidido reforzando un proceso que será una cuesta empinada, no hay duda. Pero, ante las dificultades, los europeos dan pasos adelante.

El regurgitamiento de Trump no se hizo esperar:

Una violencia verbal que suscita reacciones en cada persona de manera diferente, habiendo visto los desmanes en el Capitolio, la irascibilidad de Trump unida a su desesperación por aplastar al «aliado europeo» es desmedida y contribuye a la construcción de su cruz. Porque, debemos tenerlo claro, todos en esta vida tenemos la facultad, que puntualmente cumplimos, de construirnos nuestra propia cruz, que se exhibe a vista y paciencia de todos, mientras la cargamos

Con este post en FB e Instagram, Giorgia Meloni cierra la discusión. Toda Italia está como un puño apoyándola, desde el presidente Mattarella hasta el último ilusionado en los Estados Unidos, hasta quienes aconsejaban o auguraban a Meloni dejar la UE porque «quién sabe todo lo que Italia ganaría con ser socia exclusiva de los Estados Unidos, consecuentemente rompiendo el bloque europeo» en Italia ese espacio desapareció. La declaración del Consejo Europeo contiene conceptos que nunca aparecieron en sus declaraciones Autonomía y preparación estratégica, sigue la decisión del apoyar a Ucrania, refuerza la financiación gracias al Banco Europeo de Inversiones (BEI) «apoyar la preparación y el refuerzo de la industria de defensa, facilitando también la atracción de inversión privada»; y la Cláusula de Defensa Mutua, de conformidad con el artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea «si un Estado miembro es víctima de agresión armada, el resto tiene la obligación de prestarle ayuda y asistencia con todos los medios a su alcance.» Todo esto sucede, entretanto, una China paciente, con siglos de historia y de emperadores, desgrana sus ojos al ver el desmoronamiento civilizatorio occidental. A nivel nacional, queda la incógnita del 4 de Julio, si el Ejecutivo italiano asistirá a la embajada EEUU en Roma, el años pasado era compacto.
Tenemos la gracia de vivir tiempos turbulentos que nos dicen que contamos con espalda para contribuir en la carga de quienes se la construyen muy pesada, me refiero a la cruz, y los vemos con diligencia, desdichadamente, esforzarse.