Un castillo de barbaridades, hasta una “lex ad personam” ¿algo más?

0
394

Perú celebró su Bicentenario enfrentando sus defectos y pecados, no hay maquillaje que cubra la severa decadencia iniciada con el mandato del presidente sustituto Francisco Sagasti, quien cambió las reglas, bajando los requisitos para ocupar cargos de responsabilidad en Palacio de gobierno. ¿Cuál fue la motivación?

El primer secretario de Palacio fue Bruno Pacheco, ahora involucrado en investigaciones penales por flagrantes delitos cometidos en Palacio de Gobierno, se le encontró $20 mil en su baño en Palacio, se fugó hace más de tres meses, a fines de junio, se entregó a la Fiscalía de la Nación solicitando ser Colaborador Eficaz (el tercero), está involucrado junto con Castillo en la investigación sobre indebidos ascensos a funcionarios abierta el 11/XI/2021 por “presunta comisión de los delitos de abuso de autoridad y patrocinio ilegal, previstos y sancionados en el Código Penal”

Las declaraciones de la primera Colaboradora Eficaz, Karelim López, involucrada en caso Puente Tarata III, la Fiscalía sostiene que Castillo sería la cabeza de una organización criminal y en el caso PetroPerú, Castillo habría cometido tráfico de influencias y colusión.

El segundo Colaborador Eficaz, es Zamir Villaverde quien financió la campaña de Castillo, sigue confesando, acaba de entregar información y documentación que permite deducir “actividad irregular” durante la campaña presidencial.

Las versiones se entrelazan y nos confirman que estamos frente al más indigno de los presidentes. La Prensa escrita y multimedia ha desempeñado una labor invaluable, el Canal Willax, creado en concomitancia a las incongruencias que se verificaban en política, fue atacado, acusado, ahora, todos los medios difunden las barbaridades que en pleno Bicentenario nos obliga entender la necesidad de instituciones sólidas, establecer el respeto al orden establecido, la necesidad de estabilidad para trabajar, producir y vivir. Todo ello se ha perdido por una persona que rechaza el orden constituido, que ha reunido a su alrededor personas con frágiles estructuras morales, dispuestos a todo incluso a negar sus recientes declaraciones por un cargo, es el caso del actual ministro de relaciones exteriores. Este Ministerio, hasta hace muy poco, ha sido rector de la institucionalidad del Perú. Tenemos un equipo de gobierno indefendible e inexcusable.

Castillo niega, “No soy parte y no formo una organización criminal, acudiré a todas las instancias que me requieran y demostraré mi inocencia…”  Exaspera el tono cuando va al interior del país, declamando “no aceptan la derrota electoral”, “un profesor humilde ha vencido a los intelectos”. Su exigua tribuna pide “déjenlo gobernar”.

Las Instituciones encargadas de defender la institucionalidad y al país, han actuado en cámara lenta sino paralizada, nos referimos a la Fiscalía de la Nación, al Congreso. La Procuraduría General del Estado pidió a la Fiscal de la Nación, Zoraida Ávalos, investigar a Castillo, presentó una denuncia en su contra, la respuesta fue lenta, acompañada de una visita “inesperada” de Castillo al despacho de Ávalos, quien abrió la investigación, para luego suspenderla, hasta cuando Castillo finalice su mandato. Quién la sucedió, Pablo Sánchez incluyó a Castillo en la investigación Tarata III junto al ministro Silva y algunos Congresistas.

La Junta Nacional de Justicia convocó a concurso de nuevos Magistrados y Fiscales. Fue nombrada Fiscal de la Nación Nancy Bustamante, superó todas las pruebas con el máximo de los votos. Apenas asumió el cargo, el 22 de Julio, dispuso “dejar sin efecto la Disposición N°1, del 4 de enero de 2022, que suspendía el inicio de actos de investigación preliminar al presidente de la República, Pedro Castillo, hasta la culminación de su mandato presidencia”.

Nancy Benavides instituye el Equipo Especial contra la Corrupción del Poder y el Equipo especial de la Policía Nacional del Perú, abre cuatro investigaciones contra Castillo, una quinta investigación está en la jurisdicción de Cajamarca, es el caso de la tesis plagiada. El 26 de Julio, Benavides anuncia “el sr. Bruno Pacheco se ha entregado a la justicia”.

Es evidente el apoyo del Congreso a Castillo, es una vergüenza ante la ciudadanía. Castillo tiene en su haber, cinco investigaciones abiertas, fue citado a declarar ante la Fiscal de la Nación, se resistía aduciendo formalidades, sin embargo, asistió, pero, no hizo alguna declaración. Cumplió con la forma, tal vez esperó que favorecería el permiso del Congreso para asistir a la juramento presidencial de Petro en Colombia. Esa misma tarde, con 42 votos a favor, 67 en contra y 5 abstenciones, el Congreso de la República decidió no autorizar su viaje. Las exposiciones de los 42 congresistas en defensa de Castillo, se agregan a la vergüenza nacional. La inmoralidad ha relativizado las responsabilidades, la avidez de estos peruanos nos responsabiliza, sobre todo, en la distorsión de la realidad de los hechos ante ese 19% de peruanos que aún aprueba el desgobierno y la inmoralidad. Entender que tenemos en el gobierno un grupo de personas unidas por desvalores, por intereses personales, no debe contribuir a la desunión del país, es tarea de todos unificar intenciones para recuperar el país a la decencia.

Ahora consumados los delitos incluso con participación de los componentes de la familia Castillo ampliada, amigos, chotanos, amigos de Chota. Se vislumbra un nuevo reto.

El programa “Panorama” divulgó un informe sobre las declaraciones de Bruno Pacheco que acusaban a Castillo, sobre todo en ascensos irregulares. Castillo, en vez de reclamar a su examigo Pacheco se dirige a la conductora del programa, enviándole una carta notarial exigiendo la rectificación del reportaje y la lectura de su carta notarial con la siguiente declaración: “Todo lo mencionado por usted es falso. Soy inocente de lo que ustedes han manifestado, jamás he recibido un sobre de dinero por parte del señor Bruno Pacheco por el nombramiento de Hugo Chávez”.

La desesperación de Castillo es inenarrable, su tiempo no lo emplea en gobernar, sino en  defenderse, mientras su gabinete en coro lo defiende.

Su naturaleza sale a flote cuando amenaza, elabora castigos, la no autorización a viajar a Colombia, por parte del Congreso, lo ha despertado, aunque persiste en tapar el sol con un dedo. Junto con el presidente del Consejo de ministros, Aníbal Torres, traman, traman, ya el 6 de Julio, sus advertencias veladas y no tanto veladas, dieron como fruto la presentación al Congreso de una propuesta de Ley que crea el delito de difusión de información reservada en la investigación penal, proponiendo la creación del delito de difusión de información reservada en la investigación penal. Una ley “ad personam”.

Esta propuesta legislativa propone agregar al artículo 409-C lo siguiente:

  1. Cualquier parte comprendida en una investigación penal que, proporcione o difunda información de carácter reservada a personas no legitimadas, será sancionado con pena privativa de libertad no menor de uno ni mayor de dos años;
  2. Si, quien proporcione o difunde fuere un juez, un fiscal, un auxiliar de jurisdiccional, asistente administrativo, asistente en función de fiscal o miembros de la Policía Nacional del Perú, la pena privativa de libertad sería no menos de dos años ni mayor de tres años;
  3. Si, cualquiera de los sujetos señalados difundiera la información en los medios de comunicación social o otros de difusión masiva, será sancionado con pena privativa de libertad no menos de dos años ni mayor de cuatro años.

La alteración de Castillo va en aumento, acaba de dar un ultimátum con magnanimidad y por última vez “le extiendo la mano al Congreso para trabajar juntos por el bien del país”.

Para ser un “humilde profesor rural” con torpeza, ha pasado desde recibir dinero por ascensos a militares, a tráfico de influencias en licitaciones de petróleo, encontrar complicidad con el ministro de Transportes y comunicaciones favoreciendo a empresas chinas. Se descubre que su grado no ha sido ganado lealmente, que ha sido un plagio, en complicidad con su esposa. En fin, un ejemplar peruano construido con lo peor de la peruanidad, que debemos erradicar.

Por último, en el castillo de barbaridades nos propone una lex ad personam, ¿algo más y hasta cuándo?