Las Bodas de Oro de Fray Padre José Lobatón en la Basílica de San Francisco de Lima

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Una misa de Acción de Gracias para celebrar las Bodas de Oro Sacerdotales del Reverendo Padre Fray José Lobatón Heredia, celebrada en la majestuosa Basílica y Convento de San Francisco de Lima, una celebración altamente concurrida.

Los Franciscanos tienen una estrecha vinculación con América, gracias a las Leyes de Burgos de 1513, que delega a los franciscanos la educación y la formación religiosa de los indígenas. El papa Adriano VI otorgó en 1524 a Carlos V la bula Exponi nobis fecisti en la cual se confiaba la empresa evangelizadora a los frailes de San Francisco.

El aporte de los Franciscanos en la teología actual es notable y sigue siendo motivo de análisis, nos lo explica Fray José Lobatón, “la séptima personalidad franciscana de la Orden, después de San Francisco de Asís, es Giovanni di Fidanza, también conocido como San Buenaventura de Bagnoregio. El Obispo emérito de Roma Benedicto XVI o Joseph Ratzinger, escribió para su habilitación a la libre docencia la tesis “La Teología de la Historia de San Buenaventura” demostrando la profunda huella franciscana en la teología actual”. Ratzinger dice de San Buenaventura “uno de los varios méritos de san Buenaventura fue interpretar de forma auténtica y fiel la figura de san Francisco de Asís, a quien veneró y estudió con gran amor”.

Para Fray José Lobatón, el Convento y Basílica de Lima tiene tres aspectos notables: la santidad, la teología, el arte.

En cuanto a la santidad, el Convento ha sido, por veinte años, la casa de San Francisco Solano, como sabemos, fue un fraile y sacerdote español, llegó con la intención de evangelizar. Fue beatificado por el papa Clemente X en 1675 y canonizado por Benedicto XIII en 1726, es conocido como el “Taumaturgo del Nuevo Mundo” por los innumerables milagros realizados; en Chimbote, en 1991, mataron a dos franciscanos que vivían en la Basílica, ahora son Mártires Beatos, su fiesta se celebra el 6 de agosto, “la corriente de santidad continúa”.  La “corriente teológica aún sigue” por la labor que desempeñan los franciscanos como profesores, investigadores que imparten clases en las Facultades de teología, son doctores en Teología, destaca “al padre Cheesman quien fuera uno de los fundadores de la Universidad Católica del Perú”. En el aspecto artístico, Fray José Lobatón destacó a José Francisco de Guadalupe Mojica, conocido en el mundo del artístico como José Mojica, cantante mexicano, quien abandonó la carrera artística de Holywood para entrar al Convento y Basílica de San Francisco como sacerdote, “cuando Alva Edison quiso probar el gramófono pidió un buen cantante, el primero fue Fray José de Guadalupe, aún se encuentran sus grabaciones”.  El legado artístico se encuentra, además, en las piezas pictóricas únicas de alto valor artístico que se encuentran en el Convento.

Después de la destrucción por el terremoto el Convento y la Basílica fueron reconstruidos, “es una historia viva, hay un comedor que ofrece almuerzo a las personas necesitadas. Hablar de San Francisco no es hablar del pasado, es hablar del presente que ha sido lucha y desafío que lo vislumbro como un gran futuro no solamente para San Francisco, un oasis de arte, limpieza, de paz, así como contagió a Lima cuando fuera declarado como Patrimonio Cultural para la Humanidad por la UNESCO, así también la paz, la armonía, la limpieza y el orden no sólo para la ciudad sino también para nuestro querido Perú que tanto queremos”.

La acción ejecutiva de los franciscanos ha sido demostrada desde que llegan a Lima, después que habían sido asignados los terrenos para las Congregaciones, Francisco Pizarro les dijo “no hay espacio para ustedes, pero ahí tienen ese solar, lo que cerquen en una noche es para ustedes”. Con inteligencia y astucia los franciscanos, llamaron a los terciarios, a los amigos, en la noche cercaron más allá del río. Cuando Pizarro vio el cerco, dijo que era imposible, los franciscanos le hicieron recordar lo prometido, a lo cual Pizarro les dijo “a una condición que les den paso a la gente para que saquen agua”. De este modo, el solar de San Francisco es el más grande de todas las Congregaciones de Lima. En 1950, el general Manuel Odría construyó la avenida Abancay, cortó el Convento, en la otra parte tienen un cementerio.

Sobre las Catacumbas. En Lima, se había aplicado la costumbre europea de enterrar a los difuntos en las Iglesias, es más, de acuerdo a la Congregación a la cual las familias pertenecían, eran enterrados cerca al altar, bajo la plazuela se encuentra el cementerio ciudadano. En los planos de construcción estaba previsto el cementerio, por ello se construyeron los muros. Ha sido cementerio hasta 1945. La población no quería ir al nuevo cementerio, cambiaron de parecer luego que fuera enterrado el Obispo de Lima.

Si la historia del Convento y Basílica de San Francisco están llenas de historia intrínseca a la historia de Lima, del Perú, gracias al trabajo del Padre José Lobatón fue posible que la UNESCO las reconociera como Patrimonio Cultural de la Humanidad, este hecho trascendental, abrió las puertas al reconocimiento de Lima.  

Durante la Misa, de este sábado 16, se dio lectura al cálido mensaje del Papa Francisco al Padre José Lobatón por sus Bodas de Oro. Asimismo, le fueron entregados diplomas de reconocimiento por ser propulsor de la Paz a nivel mundial. Agradeció los honores recibidos manifestó sentirse abrumado “no los recibo yo, sino el franciscano del Perú que represento, que merece mucho más, se ha visto en el compromiso del padre Guido Zegarra, del padre Rubén, el trabajo tesonero de esta Comunidad que tiene un Comedor, una Enfermería, todo lo que estoy recibiendo es para mis hermanos, por ello en nombre de la Comunidad, yo les agradezco. Estoy seguro que la paz y el desarrollo aquí en el Perú, sigue esa misma línea. El cultivo de la paz es el compromiso, la inserción, ya se llame Cusco, Huaycán o se llame de otra manera ahí estamos nosotros sembrando humildemente la paz a través de la cultura y de la ayuda. Y esa línea, no es solamente de hoy, me siento yo miembro de la Provincia franciscana en su trabajo con los pobres, en los comedores y escuelas en la misma filosofía de Gandhi, de Mandela, de Martin Luther King, de Einstein, quien decía, “hay que formar la paz a través de la cultura”. Yo como franciscano me siento con esa dialéctica, la humildad, la pobreza, la sencillez, pero la sabiduría de un San Buenaventura, de un Scotto, esas fuerzas se unen, ese es el carisma, es el llamado de los franciscanos, la inserción. Por eso nos llamamos, “Orden de Hermanos”, ustedes son mis hermanos”.