Carta abierta al candidato presidencial R. Hernandez y, por su conducto, al pueblo colombiano

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Carta abierta al candidato presidencial R. Hernandez y, por su conducto, al pueblo colombiano

Señoras y señores, Estimados amigos

La capacidad para convertir en éxitos electorales los problemas sociales, la precariedad y el desempleo de países frágiles y de regiones inestables, sigue siendo un objetivo compartido por la mayoría del partido comunista y movimientos políticos populistas cada vez más radicales, y es contra eso contra lo que tenemos que luchar. La reciente historia latinoamericana nos enseña que minorías particularmente agresivas pueden tomar el poder y arrebatar a pueblos enteros los frutos de su justificada y enérgica protesta y poner en peligro las perspectivas de democracia y desarrollo sostenible. Si bien el resultado de las elecciones democráticas es indiscutible, los gobiernos comunistas que llegan al poder por medio de esas elecciones no siempre se rigen por los principios bien establecidos de los regímenes democráticos.

La Colombia ahora corre un grave peligro

Está claro que no se puede dejar en manos de los partidos de izquierda, de corte socialista o comunista gobernar Colombia equivale a dejar que el huracán gobierne el océano. Hemos podido comprobar que, cuando el huracán gobierna el océano, todo se hunde. Si la izquierda radical o revolucionaria se impone con su 15 %, Colombia llevará las de perder, equivale, de hecho, a dejar que Colombia se hunda. El resultado final sería una sociedad gobernada por la histeria, la inestabilidad y la convulsión civil, en la cual la política sería administrada por demagogos de toda calaña, los oportunistas y los extremistas que no están limitados por el aparato de un partido, cuyo objetivo esencial y primordial es el de socavar su propia democracia, sus propias leyes y su propia legislación, Dios mío!. Colombia no tiene que convertirse en moneda de cambio entre países con una tradición antidemocrática, como China comunista y Rusia. Eso no lo queremos.  Dios no necesita la protección que confieren los artículos de la Constitución, pero los seres humanos sí contra un estado centralizado, omnipotente, totalitario, pero carente de identidad y de alma.

Un llamado a la unidad de los patriotas

Quiero hacer un llamamiento a todo aquel que aprecie a Colombia para que demuestre que tiene el valor de asumir su responsabilidad política en este proceso electoral; de lo contrario, daremos a los demagogos insaciables y a los extremistas demasiado margen de maniobra. Lo que tienen en común los comunistas es que una vez elegidos no están sujetos a ningún control democrático. ¿Ha habido alguna vez antes una elección presidencial en la que los ciudadanos le den semejante regalo a los enemigos de su país? No tenemos que frustrar las esperanzas ciudadanas de Colombia ni entregar como parte del pago nuestros valores fundamentales, como la libertad, la democracia y la solidaridad, por el engaño, la negación y la tergiversación. Perder esta ocasión histórica sería negar nuestro propio trabajo de constructores de Colombia y frenaría durante bastante tiempo la evolución ambiciosa del proyecto país que deseamos, sería una aberración y un error político garrafal. Como Hipócrates dijo hace 2 500 años, más vale prevenir que curar, algo que tiene mucho sentido. Por tanto, quisiera prevenirles contra este tipo de caminos trillados políticos, discursos simplistas y demagógicos, con consecuencias evidentes, que no arrastrará aún más dentro del abismo de la pobreza extrema y del hambre, ¿cómo explicamos a nuestros ciudadanos el abismo que hay entre las promesas y la realidad?. No tenemos nada en contra de los ciudadanos de izquierda: nuestra discrepancia solo es con el sistema de gobierno socialista Stalinista que se basa en la tergiversación, el engaño y las mentiras legalizadas. No creo que el comunismo sea una cuestión que deba tomarse a broma o con la que hacer juegos de palabras.

Una campaña que han llevado la política sucia a su punto más bajo

Colombia se enfrenta a desafíos de gran importancia durante los próximos veinte anos y exigen toda nuestra atención y dedicación. Naturalmente, las elecciones presidenciales es una de las cuestiones primordiales y está plagada de vericuetos peligrosos. Hemos visto cómo se espia de forma lamentable durante el período electoral. Se ha emprendido una campaña de propaganda falaz y engañosa destinada a embaucar o desorientar a la población y de lavarles el cerebro, una acción anti-democrática que lesionaría la soberanía nacional y los intereses libertarios y que solo ensancha el enorme abismo entre nuestros ciudadanos por un lado y la izquierda extremista por otro. La culpabilidad de la extrema izquierda en Colombia queda también demostrada en la información errónea en la que se están gastando grandes cantidades de dinero para tratar de conseguir el voto y la aprobación de los ciudadanos, mientras que al mismo tiempo se aplican directrices para las calumnias e intimidación, menosprecio y desdén a otros candidatos, no hacen más que ilustrar las incoherencias y se ha echado por tierra la credibilidad del pacto histórico. Los hechos distorsionados y las noticias falsas creadas con el objetivo de desacreditar la política del candidato que lidera las encuestas en Colombia – ninguneado y juzgado erróneamente de la manera más arrogante e inaceptable incluso con amenazas de muerte, radicalmente contraria al espíritu de las elecciones -, son los métodos que se usan o procedimiento utilizado para difundir falsedades. Quiero decir claramente que el pueblo soberano no quisiera tener nada que ver con una izquierda de la llamada ala comunista que se retracta, con una izquierda radical mediocre, con una izquierda que rebaja sus objetivos.

Las amenazas contra el candidato presidencial Hernandez merecen una reacción de todos, no meras palabras e instrumentos desfasados

Un gran patriota y empresario que defiende su patria, un símbolo de la lucha contra el peligro comunista

Quiero desear éxito al candidato presidencial R. Hernandez que atesora tanta experiencia como capacidad y a quien deseamos mucho éxito en esta difícil tarea, como defensa ante el «peligro comunista», dando esperanzas donde antes no la había. Quiero felicitarle y darle las gracias por el trabajo que ha llevado a cabo y por desempeñar un papel de estimulador de la Colombia y la democracia, sino también por el estilo, contenido y nivel de compromiso que se manifiestan en él.  Superando el fatalismo y el miedo, manifestando su reivindicación de un cambio con serena determinación y fe democrática, R. Hernandez se ha ido ganando progresivamente el apoyo de amplios sectores y diferentes corrientes de pensamiento con respecto al futuro del país. Puede tener la certeza de que cientos y miles de ciudadanos lucharán con uñas y dientes contra el proyecto de Colombia comunista, y que millones de nosotros votaremos en contra cuando llegue la hora. Naturalmente, todo esto es odioso para los socialistas/comunistas, pero es positivo para todos nuestros ciudadanos. Es necesario que sigamos participando y que continuemos prestando apoyo político, moral y económico al candidato, ayudarle a alcanzar la auténtica meta política. Deseo al señor Hernandez todos los éxitos posibles y que no se distraiga con los cantos de sirena de esta Izquierda que le piden que se detenga o que reduzca su marcha; no debemos volver la espalda a la democracia ni poner en peligro nuestras generaciones futuras. Esto nos beneficiará a todos.

El Amor a la patria la haremos saber a través de la expresión suprema de la democracia, o sea, por medio del voto, nunca con la abstención o el voto en blanco, fruto de la indiferencia (o de no importar qué suceda), la inercia y la pasividad y de la falta de claridad. Tenemos que actuar ahora para garantizar que la democracia no solo es victoriosa sino duradera y una fuente de esperanza para otros. No se desanime, señor R. Hernandez, puesto que tiene razón al decir que el desarrollo que estamos promoviendo y respaldando no es un desarrollo en contra de la izquierda, sino que tenemos de todas maneras que intentar trabajar juntos con Izquierda en la búsqueda de soluciones. “Persiga sus sueños dados por Dios y objetivos en la vida con propósito, valentía, determinación y confianza absoluta en el Dios viviente y no se distraiga con las condiciones desfavorables, errores o circunstancias negativas pasadas”. Es usted un ejemplo de cómo un adulto mayor puede fijar el ritmo y dictar las condiciones, sin hipocresías, sin ardides, sin oportunismos pero, ciertamente, en este tiempo tendrá que poner en juego toda su capacidad de convicción, y me congratulo de que usted haya afirmado que hará primar el interés general.

En Colombia, me enorgullece y me conmueve, con el mismo espíritu millones de hermanos están luchando por el más fundamental de nuestros valores europeos como son la libertad y la democracia, no podemos tolerar de ningún modo el fraude electoral ni permitir que la fuerza, la violencia y la mentira priven al pueblo de su libertad y del derecho a elegir a su presidente. Al apoyar la democracia y la defensa de la «patria»  en Colombia también vamos a respaldar las ambiciones democráticas de los ciudadanos de America latina.

Lo que está en juego es la libertad y el futuro de Colombia. La población debe poder decidir libremente sobre el futuro de su país, lo que está en juego es, lisa y llanamente, la defensa de los principios democráticos reconocidos, a saber, la salvaguardia de la democracia, cuyo principal beneficiario es, evidentemente, la población en general. No podemos permanecer de brazos cruzados. Tenemos que ir más allá de la retórica. Nuestro deber es actuar. Si la democracia prevalece, será el triunfo de los valores consagrados en todas nuestras cartas constitucionales, la salvaguardia de la integridad del país y de la madurez política. Los ciudadanos que hacen ondear valerosamente banderas tricolores reclaman y esperan un futuro de justicia, legalidad, democracia y libertad, una nueva página en la historia. Mis saludos, de verdad, por juntos asumir la defensa de la democracia, a favor del respeto de la soberanía nacional. Las Víctimas de la ideología marxista-leninista, del Comunismo nos recuerda que la vida y la libertad, la democracia y el bienestar son preciosas y no debe darse por sentada. Un voto en favor de la democracia en Colombia será un voto en favor de Colombia en Occidente.

Desde esta tribuna, me dirijo igualmente al pueblo soberano, para decirle que la democracia es la gran batalla que nos espera como nación pacífica y exitosa.

 Transmitimos nuestras más cordiales felicitaciones al candidato presidencial R. Hernandez y a todos los ciudadanos que participaran en las elecciones.

.¡Viva Colombia independiente y democrática!

Nota

Nos solidarizamos con el candidato presidencial R. Hernandez (o los miembros de su familia), que actualmente por causa de liderar las encuestas, sufre persecución, calumnias e intimidación, y se está viendo enfrentado al mismo tiempo a un incremento alarmante de persecución política, amenazas de muerte, ultrajes, injurias, difamaciones y tuvo que ocultarse.

 

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Martín Eduardo Botero, colombiano de nacimiento. Abogado Europeo inscrito en el Conseil des Barreaux Europèens Brussels. Titular de Botero & Asociados, Bufete Legal Europeo e Internacional con sede en Italia, España y México. Letrado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid. Presidente y fundador de European Center for Transitional justice y vicepresidente en la Unión Europea de la Organización Mundial de Abogados. Graduado en Jurisprudencia por la Universidad de Siena (Italia) con Beca de Honor del Ministerio de los Asuntos Exteriores italiano.  PhD en Derecho Constitucional Europeo por la Universidad de Bolonia con Beca de estudio del Ministerio de los Asuntos Exteriores italiano y la Unión Europea.  Su último libro lleva por titulo “Manual para la Lucha contra la Corrupción: Estrategia Global: Ejemplos y Buenas prácticas”.