Inauguración III Conferencia Ministerial Hemisférica de lucha contra el Terrorismo

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El Presidente Iván Duque inauguró la Cumbre Hemisférica contra el Terrorismo, una reunión que además reitera «el compromiso de nuestros países en la lucha contra el crimen trasnacional, y también, propiciar que tengamos mejor coordinación, mejor sincronización de esfuerzos y que logremos importantes victorias de la legalidad para los habitantes de nuestros países».

«El terrorismo es una expresión cruel, es una villanía misma, es una degradación porque el terrorismo buscar intimidar a la sociedad, generar zozobra, pánico, busca debilitar las instituciones, amenaza la vida, honra, bienes, derechos y libertades de los ciudadanos».

Por ello, enfrentar el terrorismo es un deber moral, enfrentar el terrorismo es un deber institucional y la mayor coordinación a la que podamos alcanzar, significa siempre una victoria de la legalidad.

Recordó los ataques terroristas perpetrados en la ciudad de Buenos Aires (Argentina), los cruentos ataques del 11 de septiembre del 2001 en los Estados Unidos, el ataque en Madrid, en Londres, también recordó el ataque por años que sufrió el Perú con Sendero Luminoso. Actualmente la presencia de células de Hezbollah en Venezuela, «con la anuencia y la convivencia de la dictadura de Nicolás Maduro». Hizo presente también los ataques del grupo terrorista Eln.

«No se puede permitir a ningún estado que promueva, que albergue, que patrocine o que facilite actividades terroristas en su territorio» como lo disponen las resoluciones emanadas del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y particularmente, la resolución 1373 que es muy clara y contundente

«Para nadie es una mentira que aquí en el hemisferio estamos viendo claramente esas violaciones, que la tiranía y la dictadura de Nicolás Maduro alberga en su territorio a grupos terroristas como el Eln y a las disidencias de las Farc, grupos que están reclutando niños, traficando armas y que están planeando ataques contra distintas comunidades, que están fraguando atentados contra líderes sociales y que adicionalmente están participando en grandes redes internacionales de narcotráfico para favorecer a sus estructuras y también a sus cómplices en la dictadura».

Casos como el del Eln hemos visto en otros lugares del mundo con la fachada de Boko Haram o con las atrocidades de Joseph Kony o con las atrocidades propias del Estado Islámico.

El terrorismo tiene una sola cara y es la cara de la degradación. Y por eso, las alianzas en esta materia, son transcendentales.

Quiero hacer una referencia puntual a algunas acciones que quiero compartir con ustedes.

En esta coordinación necesaria debemos buscar armonizar las listas internacionales que existen para identificar a los grupos terroristas.

Esa es una buena práctica, porque hay grupos de países y países que individualmente han tomado ese camino.

La Unión Europea tiene una lista comprensiva, integral; los Estados Unidos de Norteamérica también tiene un alista que ha venido actualizando de tiempo atrás y, muchos países, se han guiado por esos dos lineamientos, también, con la posibilidad de crecer en su propio análisis de seguridad los miembros de esa lista.

Colombia ha adoptado como referente la lista de la Unión Europea y la lista de los Estados Unidos de América, para que podamos en esta Alianza, fortalecer la manera en la que compartimos información y cómo enfrentamos a esas estructuras.

Claramente, eso, nos permitirá detectar oportunamente celulares de Hezbollah o del Estado Islámico o de Al Qaeda, pero también del Eln y, también, de las diferencias; nos permitirá compartir con ustedes información para incluir otras organizaciones.

Y mi invitación respetuosa, es que podamos todos armonizar nuestras listas, tomando esos dos referentes, porque eso nos permite a nosotros tener una mejor vinculación con Interpol (La Organización Internacional de Policía Criminal), con Europol (Oficina Europea de Policía) y con otros instrumentos de cooperación policial en el mundo.

Para Colombia avanzar en esta dirección significa, abrirles a todos los países, aquí presentes, la posibilidad de recibir información en tiempo real.

Que cuando se prendan alarmas en materia migratoria pueden activarse en todos los países y detectar la presencia de cualquier persona vinculada a esas organizaciones terroristas.

Y Colombia avanza, también, en esa dirección en la condición de ser hoy el único país de América Latina y el Caribe, que es miembros socio de la Otan (Organización del Tratado del Atlántico Norte), pero que puede, también, abrir el camino para que muchos de ustedes también lo sean en aras de compartir mejor información en materia de seguridad y las mejores prácticas.

Creo importante, también, que la declaración hemisférica que existe en el marco de la OEA (Organización de los Estados Americanos), pueda ser, también, complementada, llevando al marco de la OEA una lista como la que hemos adoptado algunos de los nosotros, para que también tengamos esa lista hemisférica.

Esta Conferencia Hemisférica nos tiene que llevar a que todos adoptemos mejores medidas para sancionar la práctica del lavado de activos, que se deriva muchas veces de las redes que patrocina a los grupos terroristas.

Quiero hacerle una referencia especial al Presidente (interino de Venezuela) Juan Guaidó aquí presente. Presidente Guaidó –me complace decirle así, porque usted representa una institucionalidad legítima– sabemos de su batalla contra la dictadura, sabemos de su defensa por los valores democráticos y su defensa por la legalidad.

Muchos quizás especulan, ¿que por qué el Presidente Guaidó no ha logrado, aun el fin de la dictadura? Esta no puede ser una discusión sobre capacidades individuales.

Sabemos de su valentía y que enfrentar una dictadura cruenta, una dictadura que no tiene ningún tipo de límites, es una tarea que supera el heroísmo.

Quiero decirle Presidente Guaidó, que su presencia nos honra, y que tendrá usted siempre en Colombia un país amigo, un país que ha demostrado su fraternidad con Venezuela atendiendo a miles, a cientos de miles de migrantes.

Y que, también, lo hemos manifestado denunciando los atropellos del régimen.

Hace unos meses, hicimos públicas muchas denuncias para que se entendiera la gravedad del patrocinio de esa dictadura al terrorismo.

Su presencia hoy acá, valida esas denuncias, su presencia hoy acá es también porque hay un esfuerzo coordinado y necesario para que todos digamos que en América Latina nadie pueda darle cobija y protección a quienes atentan contra la vida humana.

Señores delegados, señor Presidente Guaidó, señores cancilleres; los felicito por la manera decidida con la que han venido hoy a Bogotá, espero que la declaración que salga el día de hoy sea una declaración con esos puntos de firmeza necesarios.

Que entendamos que ante las amenazas globales es más fuerte la capacidad de la unión en propósitos comunes, que entendamos que frente al terrorismo no hay sino una sola salida la aplicación dura drástica de la ley, y por supuesto que todos entendamos que en nuestras sociedades estos fenómenos deben enfrentarse, pero también prevenirse.

Y se previenen llevando la cultura de legalidad a todos los rincones. Y que se entienden que el terrorismo es una manifestación de la corrupción, porque quién está dispuesto a cegarle la vida a otro para favorecer sus intereses, es en sí mismo un corrupto que pretende contaminar la sociedad.

Hoy estamos unidas muchas naciones para reafirmar los principios democráticos, para reafirmar los principios institucionales y para que el hemisferio entero vea que empezamos una nueva década dispuestos a derrotar para siempre al terrorismo como un flagelo global.

Muchísimas, muchísimas gracias.