En pleno G20 un misil llega a Polonia, sucedió el martes 15, mientras los miembros estaban reunidos, la NATO llegó a su máxima crispación. El misil, un S300 que partió de nivel tierra hacia el aire había sido fabricado en Rusia. Zelenski, de inmediato, acusó a Rusia. Biden, mantuvo la ecuanimidad y prefirió no acusarla.
El misil cayó en la granja italo-ucraniana en Przewodów, en Polonia, dos trabajadores murieron. La acusación a Rusia se apoya en el ataque, que en el mismo momento, los rusos descargaban casi 100 misiles sobre Ucrania, destruyendo objetivos civiles ucranianos y Ucrania se defendía.
Si Biden, no hubiera mantenido la calma, la Nato con Jens Stoltenberg habrían debido invocar el artículo número 5 de la Alianza, hubiera sido guerra total, sin embargo, se declaró que «Rusia no es culpable», de este modo el ataque conjunto contra Rusia no se actuó. Los que caldeaban la culpabilidad a Rusia fueron Letonia, República Checa, Polonia quien convocó el Consejo de seguridad nacional y Ucrania. Los que enfriaron la tensión fueron: Estados Unidos con el Pentágono, NATO, Francia y el presidente Joe Biden. Calmar a Zelenkski fue una empresa, por casi treinta minutos se dirigió al G19 explicando la necesidad de atacar masivamente a Rusia, se pudo entender su rabia y desesperación, para algunos histerismo, que debió ser placada por Biden y el Pentágono.
Moscú, siempre negó la autoría del ataque, no obstante todas las verificaciones, ellos no aceptan la paternidad del misil, en cambio, acusan Occidente porque lo que ellos buscan es «la tercera Guerra Mundial».
Lo más convincente es la manufactura del misil: era ruso en poder de Ucrania quién lo lanzó en contraofensiva, defensa, ante el masivo ataque ruso a sus objetivos civiles y acabó en Polonia por error, puede suceder. Es lo que se corroborará dentro de poco, cuando se conocerá el resultado de las investigaciones, a las cuales no ha sido admitidos los hombres de Zelenkski, es investigación NATO.
Jens Stoltenberg, declaró que «la explosión de ayer tuvo lugar cuando Rusia lanzó una ola masiva de ataques con cohetes en Ucrania. Desde el comienzo de la guerra ilegal de Rusia en Ucrania, la OTAN ha aumentado la vigilancia en nuestro flanco oriental. Y estamos monitoreando la situación de manera continua. Se está llevando a cabo una investigación sobre este incidente y debemos esperar su resultado. Pero no tenemos indicios de que esto haya sido el resultado de un ataque deliberado. Y no tenemos indicios de que Rusia esté preparando acciones militares ofensivas contra la OTAN. Nuestro análisis preliminar sugiere que el incidente probablemente fue causado por un misil de defensa aérea ucraniano disparado para defender el territorio ucraniano contra los ataques de misiles de crucero rusos. Pero déjame ser claro. Esto no es culpa de Ucrania. Rusia tiene la responsabilidad final, ya que continúa su guerra ilegal contra Ucrania».
El AR/VO Josep Borrell, expresó la «inquebrantable unidad, determinación y plena solidaridad con Polonia y el pueblo polaco tras la explosión de un misil que tuvo lugar el 15 de noviembre en la localidad polaca de Przewodów, cerca de la frontera con Ucrania, y que mató a dos ciudadanos polacos. Expresamos nuestras condolencias a las familias de las víctimas en Polonia y Ucrania».
Agregó «Rusia continúa difundiendo desinformación sobre la guerra injustificada y no provocada que está librando contra Ucrania. Seguiremos criticando a Rusia por su manipulación e interferencia de la información», reiterando el pedido a Rusia de detener «su guerra ilegal».
Para quienes han vivido la guerra en Europa, las guerras se construyen en los embrollos, en las mentiras, en escenificación que hace dudar de la verdad, hace prevalecer la maldad.
Para muchos Rusia ya ha perdido su guerra, antes de todo fue un G20 sin Putin, él envió a su Ministro de Relaciones exteriores Serghei Lavrov con quien nadie quiso tomarse una foto, Putin demostró su incapacidad de gestionar su discutible presencia y comportamiento antes sus pares. Al momento de la «foto de familia» nadie se presentó. La prueba mayor de rechazo a su presencia y a sus acciones. No hubo foto del G20. Sin embargo, todos estuvieron presentes cuando Lavrov dictó su ya conocida «verdad» hacia Ucrania y las razones de su «operación especial» contra los neo-nazistas que han usurpado el poder en Ucrania. Una lección de democracia al escuchar las sin-razones de un agresor que sigue desestabilizando al mundo.








