El deterioro de la actividad económica, generado por la pandemia del Covid-19, dañó el mercado laboral. Un acelerado crecimiento del desempleo se observó durante el 2021, a pesar del crecimiento económico de dicho año, seguido por una reducción del mismo durante el 2022.
Al primer trimestre del año 2022, el desempleo de los países de Latinoamérica se encuentra en un nivel inferior al observado durante el 2021. A la fecha, México es el país con la menor tasa de desempleo de 3.0%, seguido por Ecuador con 4.8% y Bolivia con 5.9%. Es conveniente informar que un número considerable de países no han logrado reducir sus niveles de desempleo comparados con los del 2019.
México, Bolivia, Uruguay y Brasil son las economías que han reducido el desempleo a niveles previos a la pandemia. De estas cuatro economías, Uruguay y Brasil presentan la mayor reducción del desempleo entre los años 2022 y 2019, con una diferencia de 1.8% y 1.7%, respectivamente. A pesar de ello, la coyuntura económica actual de estos dos países podría poner en riesgo estos avances.
Si bien el desempleo está descendiendo, su tendencia a la baja se ha vuelto demasiado lenta, lo que perjudica la economía familiar en el corto plazo. En febrero, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) resaltó que la crisis del empleo de la región se estaría prolongando, en el peor de los casos, hasta el 2024. De acuerdo a las cifras de la OIT, se estima que en la actualidad 28 millones de personas en América Latina se encuentran buscando trabajo.
En este contexto, la preocupación no solo recae en un incremento de la informalidad, sino también en el crecimiento del subempleo. Muchos de los empleadores, principalmente de empresas pequeñas, optarían por contratar personal por salarios menores a los de antes de la pandemia o por reducir la jornada laboral. De esta manera, los perjudicados serían siempre los trabajadores.
En medio de un entorno económico evidentemente complicado, donde se prevé cada vez un menor crecimiento y una creciente inflación, no solo se debe buscar reducir el número de desempleados, sino que estos deberían ser trasladados al mercado laboral formal.









