El próximo Consejo Europeo tendrá lugar los días 24 y 25 de marzo, iniciará con la sesión en la cual participará el presidente Biden, el tema será la agresión militar en curso de Rusia contra Ucrania. El debate continuará en las siguientes sesiones, una con la presidente del Parlamento Europeo y, virtualmente, con el presidente Zelensky.
El presidente Michel en la carta de invitación señala que «a medida que avanza la guerra, vemos que Rusia ataca cada vez más a la población civil y se dirige a hospitales, escuelas y refugios. Estos crímenes de guerra deben cesar de inmediato. Los responsables y sus cómplices deberán rendir cuentas de conformidad con el derecho internacional».
Ha destacado la actitud valiente del pueblo ucranio así como discutirán sobre la mejor manera de apoyar a Ucrania, señala que «las necesidades humanitarias dentro de Ucrania están creciendo dramáticamente. Y millones han tenido que huir de sus hogares y dejar atrás a sus seres queridos. Debemos continuar brindando apoyo humanitario, político, financiero y material a Ucrania. También examinaremos el apoyo específico que podemos ofrecer a los refugiados ucranianos y sus anfitriones».
La Unión Europea ha elegido las sanciones como la herramienta para ejercer presión sobre Rusia a fin que cambie el curso de acción. Señala que han adoptado «algunas de las medidas más enérgicas de la historia contra Rusia y Bielorrusia. Junto con nuestros aliados internacionales, hemos mostrado un frente unido. Ahora debemos asegurarnos de que estas sanciones no se eludan. Estamos listos para avanzar rápidamente en nuevas sanciones coordinadas».
En la carta de invitación a los presidente y jefes de Estado para el Consejo Europeo del 24-25 marzo, destaca que «será la ocasión para preparar la cumbre UE-China, que se celebrará el 1 de abril de 2022, donde la guerra en Ucrania será el tema principal». Propone, además, abordar «la crisis política en Bosnia y Herzegovina».
En la carta destaca que la guerra en Ucrania presenta varios desafíos para la UE, en ámbito de la «política energética», si la intención es «eliminar nuestra dependencia de las importaciones rusas de gas, petróleo y carbón lo antes posible», como fue acordado en Versalles, por ello, escribe, será necesario «tomar medidas inmediatas para salvaguardar nuestro suministro de energía para el próximo invierno», además de encontrar soluciones a fin de «aliviar la presión de los altos precios de la energía sobre nuestros ciudadanos y empresas». En este sentido, desea «fortalecer nuestro Mercado Único, que sigue siendo nuestro principal activo para el crecimiento sostenible, la creación de empleo y para acelerar nuestras transiciones ecológicas y digitales», también, «el aumento de los precios de los alimentos y garantizar la seguridad alimentaria dentro de nuestro mercado único».
En este Consejo se aprobará la Brújula Estratégica, «que establece una perspectiva de seguridad y defensa para la próxima década» y, finalmente, con relación al COVID-19 propone realizar «un breve balance de los últimos esfuerzos de coordinación para combatir la pandemia».
Espero verte en Bruselas.








