Tras «Dalla Russia con Amore» ¿qué se esconde?

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El motivo: las sanciones y la posibilidad de nuevas sanciones a Rusia. Hace unos días Aleksei Paramonov, director del Departamento Europa del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, ex-Cónsul en Milán, dijo que Italia ha «olvidado los tratados, acuerdos y la naturaleza especial de nuestros vínculos», amenazando que si Italia seguirá la «histeria anti-rusa» habrán «consecuencias irreversibles» contra Roma, apuntando al Gobierno Draghi, en particular, al ministro de Defensa, Lorenzo Guerin, a quien definió “halcón anti-ruso” por no estar agradecido al Kremlin por la operación realizada dos años atrás, “en los peores días de la emergencia del Covid”. La amenaza, agregó, se repercutirá también en el abastecimiento del gas. Amenazas claras y con voz alta. El ministro Guerin era, en aquel momento, también Ministro de Defensa de Conte.

Al parecer no hay trama perfecta, hace un par de años, Giuseppe Conte, exponente del Movimiento 5* aquel grupo investigado por haber sido financiado por su amigo Maduro con mas de tres millones de euros, representa esa parte de Italia ambigua en política internacional, lo cual degrada a Italia en ámbito europeo y atlántico, hace generar dudas sobre su fidelidad y coherencia. Conte presidía el Consejo de Ministros era el 22 de marzo 2020 cuando aterrizó una Operación Militar rusa a Patrica de Mare, cerca a Roma, como una Misión Humanitaria. Luego se dirigieron a Bérgamo, médicos, enfermeros con exiguos donativos, llegaron al epicentro de la epidemia de COVID-19.

Después de las sanciones, de la deslocalización de empresas agroindustriales italianas gracias a los fondos rusos para que éstas se instalarán en Rusia, con relaciones al mínimo con la UE, llegaron a Italia “con amor” 104 rusos, solo 28 son médicos y cuatro enfermeras, el resto son militares, todos autorizados por Conte, quien ahora debe una explicación y en su deseo de cerrar el tema explica, “Putin se ofreció a enviar personal especializado. Me dijo que habían adquirido una gran experiencia sobre cómo enfrentar la pandemia porque habían tenido Sars. Estábamos en una gran dificultad. Cualquier ayuda era bienvenida». Luego de interpelar a la Ministra Emanuela Del Re (también 5*), se ha sabido que la Misión Humanitaria costó tres millones de euros a Italia, los «dones rusos» no cubrían las necesidades italianas, siquiera de medio día, en cambio, ellos fueron mantenidos completamente ¿a cambio de qué?.

En ese momento, conforme al tratado UE, la política sanitaria no estaba bajo su gestión, el caos y la desorganización era evidente, la llegada triunfal de los militares rusos, dejaba mal a la UE y a la Alianza Atlántica, más aún autorizada por un primer ministro en un país miembro de la OTAN.

Los periodistas italianos han reconstruido los aspectos de la historia, así el 22 de marzo, 14 aviones y 76 aviones militares de carga aterrizaron en el aeropuerto militar de Pratica di Mare, trasladando una columna móvil de la fuerza armada rusa. A Rusia aún no había llegado el COVID-19, Italia entraba en la pandemia. En Bérgamo, los rusos colaboraron con el personal del hospital Giovanni XXIII y con el hospital de urgencia instalado por las tropas alpinas en la Feria, desinfectaron viviendas, se quedaron más de un mes en las provincias de Bérgamo y Brescia.

Lo concreto es que estos médicos que no curaban sino eran investigadores de vacunas, terapias y planes epidemiológicos, no compartieron algún resultado con autoridades, ni con los especialistas italianos. Era una operación de inteligencia bacteriológica, luego produjeron la Vacuna Sputnik. A diferencia de la China que le negó el ingreso a Rusia en Wuhan, en Italia les fue permitido todo, incluso, el acceso a las historias clínicas de los pacientes, acuerdos comerciales de medicamentos y equipos, también, al parecer, un pacto para la creación de la primera vacuna anti-Covid, ahora distribuida en 40 países pero no tiene la autorización de la EMA por carecer de información suficiente. Italia no tiene alguna participación.

Quién dirigía la operación militar era el ministro de Defensa, Sergei Shoigu, la comandaba el general Sergej Kikot, contaban con un laboratorio móvil de análisis bacteriológico, transmitían información encriptada que los italianos nunca conocieron. Quienes manejaron el laboratorio móvil, luego, crearon la vacuna.

Se nutrían dudas sobre la «Misión Humanitaria», Di Maio y Conte nunca respondieron siempre en silencio. Los periodistas investigaban, uno de ellos, Iacobini, recibió un mensaje del Ministerio de Defensa ruso publicada en el Facebook de la Embajada de Rusia en Roma, recomendándole tener presente: «Qui fodit foveam, incidet in eam» es decir, «Quien cava el hoyo, cae en él». Conociendo la suerte que han corrido los cientos de periodistas en Rusia, daba algo de escalofríos.

Ahora, algunos exMinistros recuerdan que Conte no comunicó nada y nada se decidió conjuntamente, que hubo una llamada telefónica de Conte con Putin “en otros casos, se nos anticipó la ayuda de países extranjeros, quizás de manera informal. En el caso de  Rusia no sucedió” recuerda la Ministra Bellanova.

Han pasado dos años. Di Maio de 5* sigue siendo Ministro de relaciones exteriores, se ha convertido en Atlantista; Conte insiste en dirigir un movimiento que pierde elementos conforme se mueve, ahora él es Atlantista; el presidente de la Comisión de relaciones exteriores del Parlamento, el Senador Vito Petrocelli, llamado ahora “Petrov”, se niega a votar el Decreto Draghi a favor del  envío de ayuda a Ucrania, es más ha declarado a la Agencia TASS “La población de Donbass ha sido objeto de actos criminales por parte de formaciones nazis”. Está por ser expulsado del Movimiento 5* y los miembros de la Comisión han pedido su renuncia, seguramente es el 5* más coherente de Italia, los periódicos rusos escriben sobre él, sobre su negativa de renunciar a la presidencia de la Comisión del Senado, un héroe.

En junio 2019, gracias a él, se suscribió el Protocolo de Cooperación Parlamentaria entre la Comisión de Asuntos Exteriores, Emigración del Senado de la República Italiana y el Comité de Asuntos Exteriores de la Federación de la Asamblea Federal de la Federación Rusa”, Protocolo ahora denunciado por unanimidad por los Senadores de la Comisión de Exteriores italiana. Con un mensaje se comunicó a la Cámara alta del Parlamento ruso que “ya no podrá colaborar con Palazzo Madama” enviando “muchos saludos” de parte de Petrocelli.

Las veladas amenazas rusas llenas de irritación advierten con cierto temor que tras «Dalla Russia con Amore» se esconde algo, ¿habrá otro business? ¿serán las vacunas?.