Economía circular: eliminar los plásticos monouso

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La Estrategia europea sobre el plástico de hacer frente a los residuos de plásticos, que son nocivos y constituyen un derroche, por medio de una actuación legislativa, ha sido muy bien acogida por el Parlamento Europeo, el Consejo, los ciudadanos y las partes interesadas. Las medidas propuestas contribuirán a la transición de Europa hacia una economía circular y a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, de los compromisos en relación con el clima y de los objetivos de la política industrial.

La Directiva se basa en las normas existentes, como las previstas en la Directiva marco sobre la estrategia marina y en las Directivas sobre residuos, y sirve de complemento a otras medidas adoptadas contra la contaminación marina, como las establecidas en la Directiva sobre instalaciones portuarias receptoras y las restricciones propuestas en relación con los microplásticos y los plásticos oxodegradables. Sigue un planteamiento similar al de la exitosa Directiva de 2015 sobre las bolsas de plástico, que tuvo una acogida positiva y generó rápidamente un cambio en el comportamiento de los consumidores.

La Directiva propuesta aportará beneficios tanto ambientales como económicos. Las nuevas medidas, por ejemplo:

  • evitarán que se emitan 3,4 millones de toneladas equivalentes de CO2;
  • evitarán que se produzcan unos daños ambientales que costarían unos 22 000 millones EUR de aquí a 2030;
  • permitirán a los consumidores ahorrar 6,500 millones EUR, según estimaciones.
plastic bags

Junto con los nuevos objetivos y normas de la UE adoptados este mes en relación con los residuos, la nueva normativa aportará la claridad, la seguridad jurídica y las economías de escala que necesitan las empresas de la UE para asumir el liderazgo en los nuevos mercados de alternativas de usos múltiples, de nuevos materiales y de productos mejor diseñados.

De conformidad con los requisitos relativos a la mejora de la legislación, en la preparación de la propuesta que se presenta hoy se llevaron a cabo consultas a las partes interesadas y una consulta pública abierta, así como exhaustivas evaluaciones de impacto. En la consulta pública celebrada entre diciembre de 2017 y febrero de 2018, el 95% de los consultados se mostró de acuerdo en actuar para hacer frente a los plásticos de un solo uso era necesario y urgente, y el 79% consideró que esas medidas, para que fueran eficaces, debían adoptarse a nivel de la UE. La respuesta del 70% de los fabricantes y del 80% de las marcas coincidió en la necesidad y urgencia de la actuación. El 72% afirmó haber reducido el uso de bolsas de plástico, el 38% de los cuales durante el año anterior.

Las nuevas normas introducirán lo siguiente:

  • Prohibición del plástico en determinados productos: Los productos de plástico de un solo uso no podrán comercializarse cuando haya alternativas fácilmente disponibles y asequibles. La prohibición se aplicará a los bastoncillos de algodón, los cubiertos, los platos, las pajitas, los agitadores de bebidas y los palitos de globos de plástico, que deberán estar fabricados exclusivamente con materiales más sostenibles. Los recipientes de bebidas de un solo uso de plástico solo podrán comercializarse si sus tapas y tapones permanecen unidos a ellos.
  • Objetivos de reducción del consumo: Los Estados miembros tendrán que reducir el uso de los recipientes alimentarios y de los vasos de plásticoA tal fin, pueden establecer objetivos de reducción a nivel nacional, ofrecer productos alternativos en el punto de venta o garantizar que no puedan proporcionarse de forma gratuita productos de plástico de un solo uso.
  • Obligaciones de los productores: Los productores contribuirán a cubrir los costes de la gestión y la limpieza de residuos, así como de las medidas de sensibilización en relación con los recipientes alimentarios, los envases y envoltorios (por ejemplo, de patatas fritas y golosinas), los recipientes y vasos de bebidas, los productos del tabaco con filtro (por ejemplo, colillas), las toallitas húmedas, los globos y las bolsas de plástico ligeras. También se ofrecerán a la industria incentivos para desarrollar alternativas menos contaminantes a esos productos.
  • Objetivos de recogida: Los Estados miembros estarán obligados a recoger el 90% de las botellas de bebidas de plástico de un solo uso de aquí a 2025 mediante, por ejemplo, sistemas de consigna.
  • Requisitos de etiquetado: Algunos productos deberán llevar una etiqueta clara y normalizada que informe sobre el modo de eliminación de los residuos, su impacto ambiental negativo y la presencia de plásticos en ellos. Este requisito se aplicará a las compresas higiénicas, las toallitas húmedas y los globos.
  • Medidas de sensibilización: Los Estados miembros estarán obligados a aumentar la sensibilización de los consumidores sobre los efectos negativos de tirar plásticos de un solo uso y artes de pesca, así como sobre la disponibilidad de sistemas de reutilización y las posibles opciones de gestión de residuos para todos esos productos.