Las iniciativas de Emmanuel Macron hacen grande a Francia. Isabel Recavarren

0

Del 24 al 26 de agosto 2019 se realizará en Biarritz, en Francia, el G7. Rusia, desde 2014, no participa en las actividades internacionales de occidente, incluso la Cumbre UE-Rusia fue suspendida y en su lugar, Rusia, ha recibido las sanciones europeas en las diferentes formas previstas por la Unión europea debido a la invasión de Crimea.

El 21 de mayo 2019, en una conversación telefónica de Angela Merkel y Emmanuel Macron con Vladimir Putin, se tocaron las tres sensibilidades, Ucrania, Siria e Irán, expresaron su deseo de que Rusia tome las medidas necesarias para crear condiciones favorables para el diálogo y restablecimiento de relaciones con la Unión europea.

Sin embargo, los equilibrios europeos se mueven, Angela Merkel dejará el gobierno alemán con el consiguiente abandono del ejercicio de su influencia en la vida comunitaria, Italia está distraída en su identidad política, España, aunque quisiera, no logra tener el liderazgo que el caso requiere, quien tiene los papeles en orden es Francia con Emmanuel Macron. Apoyado en las históricas relaciones entre Francia y Rusia, invitó, en la víspera del G7, a Vladimir Putin a Fort Brégançon, residencia oficial de verano de los presidentes franceses.

El encuentro fue una manifestación de cordialidad casi familiar, Vladimir Putin subió las escalera con un ramo de flores para Brigitte, Emmanuel Macron recordó al escritor Ivan Tourgueniev y al compositor Igor Stravinskyó quienes se inspiraron durante su estadía en Fort Brégançon. Luego, se realizó la Conferencia de prensa, donde, no obstante la cordialidad demostrada, se percibieron las dificultades en algunos puntos álgidos que deben, más que, limarse.

La voluntad política de ambos para resolver los problemas fue evidente. En todo momento, Emmanuel Macron, exaltó a su huésped con palabras de aprecio. A los tres temas señalados, se agregaron el desarme, la ratificación del Acuerdo de Paris, recomposición del multilateralismo, evocando una nueva forma de acción en la relación de Francia con Rusia y de Rusia con la Unión europea, “Rusia es profundamente europea”, declaró sonriente Emmanuel Macron, “creemos en la Europa que va desde Lisboa a Vladivostok” por ello se debe crear una arquitectura de defensa entre la Rusia y la Unión europea donde el desarme tendrá una agenda. En la cual, Rusia, Francia y los demás países tiene un lugar que jugar.

Vladimir Putin, resaltó la iniciativa del presidente francés, señaló las buenas relaciones económicas entre ambos países. Con razón, desde 2017, estas relaciones viven en auge gracias a la invitación que hiciera Emmanuel Macron a Putin a Versalles, el impulso político fue determinante. Si las sanciones de la Unión europea a Rusia son eficaces, también hay sanciones de vuelta de parte de Rusia que impide la importación de productos alimenticios europeos. Gestión que Francia ha logrado atenuar en favor de sus empresas. Francia fue recientemente invitado de honor en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF).

Los resultados actuales han revivido una economía decreciente, sólo en el 2017 creció en 16,5% significando $15.500 millones, las inversiones directas francesas llegaron a $14.000 millones y las rusas en Francia llegaron a $3.200 millones.

Refiriéndose a los temas de desarme, Putin hizo notar el retiro del Acuerdo por parte de los Estados Unidos, ellos, en cambio, respetan sus acuerdos suscritos. Sobre los conflictos regionales, con “optimismo prudente” avizoró una posible solución con el nuevo presidente de Ucraina. Resaltó que Francia es el socio más importante que tienen en Europa, la historia lo corrobora, con raíces antiguas, siendo una potencia nuclear la relación es más significativa también con la Unión europea.

Emmanuel Macron puso en evidencia la necesidad de dialogar con Rusia para lograr una posición común, por el interés de Francia, por el interés del territorio europeo, tomando en consideración el emerger de una nueva potencia como China que no pensará en los intereses europeos. Además, cumpliendo su rol como miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. 

Dos preguntas sobre la falta de libertad de expresión y manifestación descubrieron las sensibilidades de Vladimir Putin quien quiso asemejar la situación rusa con los “chalecos amarillos”, señalando datos que Emmanuel Macron rectificó inmediatamente, haciendo notar que los “chalecos amarillos” se pudieron presentar, incluso, en las elecciones electorales.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here