Los norteamericanos vuelven a desembarcar en Nápoles, es verdad que entre los Estados Unidos y Nápoles existe una relación preferencial. En 1944, los Estados Unidos desembarcaron con Gran Bretaña en Italia, primero en Sicilia y luego en Nápoles y se enfrentaron a los alemanes dando lugar al final de la Segunda Guerra Mundial.
Fueron acogidos por la ciudadania napoletana como «los salvadores», sin dejar de dar valor a la insurrección de la ciudadania napoletana contra los alemanes, pero ellos eran los salvadores y tenían una óptima condición económica. Luego, estos soldados norteamericanos, en gran parte afro-americanos, dieron lugar a los llamados «hijos de la guerra» es decir los niños que nacieron de la unión de mujeres napolitanas y dichos soldados.
Así detrás de esta historia, que habla mucho de necesidades, de melancolía, de hambre pues para los napolitanos «los norteamericanos nos quitaron el hambre de la boca», la destrucción aplicada inicialmente por los alemanes y luego por los aliados dejo sin infraestructuras esta ciudad. Se dice, que existe un fuerte vínculo entre New Orleans y Nápoles, donde el Jazz se encuentra con los «Scugnizzi», sólo en Nápoles, la única ciudad en toda Italia, puedes encontrar las voces y los ritmos de la música negra.

Lo lamentable es que los emigrantes son los jóvenes entre 18 y 34 años quienes comprenden el 36% es decir 39.410, el destino preferido es Alemania. La Lombardia ha sido dejada por 20.088 jóvenes y el Veneto por 10.374, ambas son las principales regiones de emigración.Esto ha llevado al Presidente Mattarella señalar que no obstante Italia tenga «una antigua historia de emigración. Una historia de rescate también de la marginalidad. Ahora, esta emigración es diferente, por la franja de edad y por la categoría social a la cual pertenecen respecto al pasado y representa un signo de empobrecimiento.»







