España se va para África

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El objetivo de este programa es transmitir a la sociedad española y a las instituciones y sociedades africanas que África es una prioridad relevante para España, con quien se pretende construir un partenariado estratégico, destacando la necesidad de colaborar en los numerosos retos comunes a los que nos enfrentamos.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con este motivo se reunió con el presidente de la República de Ghana, Nana Akufo-Addo, en Madrid, para abordar asuntos de interés común en todos los ámbitos, con motivo de la asistencia del líder africano a la presentación del Foco África 2023. Asistieron la ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Arancha González Laya, el consejero Delegado de ELECNOR, y a través de vídeo, el presidente del Banco Africano de Desarrollo y la ministra de Asuntos Exteriores de Senegal.

“Este plan es el ejemplo más claro, junto al III Plan África aprobado en 2019, de nuestra ambición y deseo de convertir esta década en la década de España en África,” ha dicho Sánchez, subrayando la importancia de impulsar un partenariado estratégico, de igual a igual, con el continente.

El presidente ha destacado las profundas transformaciones que está viviendo África, siendo estas una oportunidad sin precedentes para su desarrollo sostenible, proceso en el que España quiere acompañar a la sociedad africana. “Queremos ser un socio estratégico del continente, que España esté más cerca de África y África de España, juntos podremos afrontar mejor los retos que nos afectan a ambos,” explicó.

El III Plan África, aprobado por el Consejo de Ministros, parte de un análisis actual de la región y de la presencia española en el continente. A nivel global, representa un instrumento para el desarrollo político de la Agenda 2030 en el subcontinente. Este Plan da un mayor peso a la visión de África como oportunidad y no sólo como fuente de amenazas.

El análisis parte de una realidad insoslayable que es el futuro demográfico de África y la creciente e imparable dinámica demográfica opuesta respecto a Europa. En los próximos 30 años, África pasará de 1.200 millones de personas a más de 2.400 millones, mientras Europa caerá por debajo de los 600 millones de habitantes. Este crecimiento supone un evidente desafío: si no existen condiciones de vida dignas para esa población, se girará hacia el radicalismo, el conflicto político y la migración irregular. Pero, por otro lado, si se crean esas condiciones de vida dignas, África puede convertirse en un espacio de crecimiento económico acelerado (ya lo es en relación con Europa), lo que redundaría en un crecimiento más sólido también en Europa.

Como estrategia de política exterior, el Plan pretende defender los intereses españoles. Además, dada la naturaleza de los objetivos enunciados y el alineamiento con los intereses de los propios africanos, se crearán amplias oportunidades de cooperación. Para alcanzar los objetivos se plantea una estrategia basada en movilizar todos los recursos de la sociedad española de forma coordinada, concentrándolos en unos pocos “países ancla”, que tienen la capacidad económica y demográfica de crear oportunidades para los africanos en su propio continente, y que se pueden convertir además en “exportadores de estabilidad” hacia sus respectivas subregiones. Es importante recordar que el 80% de las migraciones son intra-africanas: solo uno de cada 5 migrantes llega a Europa. Una estrategia realista debe crear polos de atracción migratoria dentro del continente, y con capacidad adecuada de absorción ordenada.

En cuanto a los objetivos, principios y países prioritarios del Plan cabe señalar que:

– El Plan consta de 4 objetivos centrales:

  • En primer lugar, la paz y la seguridad.
  • En segundo lugar, el desarrollo sostenible, enraizado en un crecimiento económico robusto, inclusivo y resiliente.
  • En tercer lugar, el fortalecimiento institucional.
  • Y, por último, la movilidad ordenada, regular y segura, en línea con lo dispuesto en la Agenda 2030 y el Pacto Global de migraciones.

– El Plan se articula en 5 principios de actuación:

  • La diferenciación y priorización entre países, regiones, materias y enfoques en función de los intereses a defender, adaptándose a las distintas realidades del continente.
  • La asociación entre todos los actores implicados y la movilización de todos los recursos disponibles propios y externos, orientándolos a la consecución de los 4 grandes objetivos señalados.
  • El multilateralismo, como forma de entender que los retos globales se afrontan mejor mediante soluciones y medios que también lo sean.
  • La promoción y protección de los derechos humanos y el enfoque de género que actúa como un elemento transversal modulador de la relación con nuestros socios africanos.
  • El principio de unidad de acción en el exterior que busca una mayor coordinación entre todos los actores implicados.

– El plan considera a 5 países como prioritarios: Sudáfrica, Nigeria, Etiopía, Angola y Senegal.

El documento no establece un marco temporal definido, en la medida en que pretende ser flexible y porque nace con vocación de adaptarse a los cambios que vaya experimentando la región. Se contempla no obstante su revisión a los tres años.

El Plan cuenta con un Anejo Operativo que incluye los objetivos específicos, líneas de acción e indicadores de cumplimiento, que constituyen la base sobre la que se evaluará el cumplimiento del Plan.

Este Plan no contiene previsiones financieras, por tanto, la aprobación de esta Estrategia no tiene en sí misma impacto alguno en los Presupuestos Generales del Estado, ni en los presupuestos de las comunidades autónomas o entidades locales.