Las principales funciones del Banco de Italia están encaminadas a garantizar la estabilidad monetaria y la estabilidad financiera. Como cada año, el Gobernador del Banco de Italia, Ignazio Visco, presentó el 31 de mayo su Informe anual.
Nos detendremos en un punto de su relación referido al papel de la intervención pública en el relanzamiento del desarrollo donde destaca los papeles desempeñados por el Estado que van mucho más allá de los mínimos de orden público, defensa y administración de justicia. Po las «fallas del mercado» el estado regula la actividad económica privada; produce o financia directamente servicios fundamentales como la educación y la salud; prevé la construcción de infraestructuras y apoya las actividades de investigación e innovación; define y gestiona el sistema de protección social. Asimismo, cumple la función de estabilización macroeconómica. Destaca que la pandemia y la consecuente severa recesión generada ha devuelto la centralidad a la acción estatal tanto en intervenciones de emergencia a favor de familias y empresas, como en el diseño e implementación de una estrategia de recuperación y relanzamiento del desarrollo, lo cual ha reabierto el debate sobre el papel del sector público en la economía, agregando que no debemos confundir la necesidad de un Estado más eficaz en el desempeño de las funciones ya encomendadas con la de ampliar sus tareas. La experiencia histórica sugiere que la producción pública de bienes y servicios de mercado conlleva riesgos no despreciables de «quiebra del Estado», especialmente si la empresa pública se aparta de la disciplina de los mecanismos competitivos o si no va acompañada de normas y reglamentos. Agrega que el contraste entre el Estado y el mercado, que son complementarios, es engañoso.
Para que una economía sea sana necesita tanto de: buenas normas, servicios públicos de calidad e intervenciones en áreas donde los retornos sociales son altos pero la actividad privada es insuficiente, como empresas dinámicas e innovadoras capaces de mejorar el trabajo y ser recompensadas por la calidad de su producción. Esta complementariedad no se limita al Estado y al mercado; también abarca a las numerosas organizaciones que en el mundo contemporáneo, y cada vez más en Italia, actúan sin ánimo de lucro, muchas veces gracias al trabajo voluntario, para la búsqueda del bienestar colectivo.
En este sentido, el programa NGEU ofrece una mejoría en el funcionamiento del sistema público y estimulará la iniciativa privada para modernizar la economía. Teniendo la visión de mejorar las condiciones de vida de las futuras generaciones los beneficios dependerán dependerán del éxito de las reformas e intervenciones del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR)
Un Plan que aborda temas los desafíos planteados por el cambio climático y algunos de los retrasos más evidentes del país: innovación, digitalización, educación e investigación, infraestructuras de redes y transporte. Fortalecerá las políticas laborales, el sistema de protección social y el sistema de salud.
Este Plan PNRR incluye intervenciones por más de 235 mil millones en un lapso de seis años: un plan masivo, que se traducirá rápidamente en proyectos ejecutivos, licitaciones y obras públicas. El desembolso de fondos europeos está sujeto a la disponibilidad de evidencia sobre el avance de las intervenciones y los objetivos alcanzados, que significará para las administraciones, contratar personal especializado para diseñar actuar los proyectos respetando el calendario establecido. Se prevé intervenciones para mejorar el funcionamiento de las administraciones públicas, reducir el tiempo de la justicia y la complejidad del marco regulatorio, eliminar las restricciones a la competencia, reformas del sistema tributario y de las redes de seguridad social que, aunque no incluidas en el Plan, completan el marco de las materias sobre las que el Gobierno pretende intervenir.
De aquí la necesidad de cohesión y conciencia por parte de todos :política, instituciones, interlocutores sociales, ciudadanos de la absoluta necesidad de cumplir los compromisos asumidos a lo largo del tiempo.
La importancia de lograr que el PNRR favorezca de manera constante la acumulación, el empleo y la productividad se ve incrementada por la reducción de la población en edad de trabajar que se espera para los próximos veinte años; con el fin de contrarrestar su impacto desfavorable, además de una reabsorción del desempleo, el aumento de la participación laboral de mujeres y jóvenes, todavía 13 y 14 puntos porcentuales por debajo del Media europea, y un progresivo alargamiento de la vida laboral acorde con la legislación vigente. Una contribución podría provenir de los mecanismos que recompensan a las empresas que contratan a jóvenes y mujeres y de los recursos dedicados a mejorar los servicios para la niñez. También se interrumpirá la fase de estancamiento de la productividad que desde hace tanto tiempo frena el desarrollo de la economía. En Italia, la relación deuda pública / PIB se acercará al 160 por ciento, un nivel alcanzado en Italia solo después de la Primera Guerra Mundial, casi 60 puntos por encima de la media de la zona del euro. La elevada deuda constituye una fragilidad intrínseca: expone a Italia al riesgo de shocks financieros, crea una incertidumbre fundamental que se refleja en los costes de financiación y desalienta la inversión privada. También por este motivo, los recursos europeos deberán producir resultados importantes y duraderos.







