Es el quinto aniversario de la imposición de la Ley de Seguridad Nacional de Hong Kong el 30 de junio de 2020. Los últimos cinco años han sido testigos de una continua erosión de las libertades civiles en Hong Kong y una grave restricción del espacio para la oposición política y la sociedad civil independiente.
Hasta la fecha, 332 personas han sido arrestadas por delitos relacionados con la seguridad nacional. 165 personas han sido condenadas en virtud de la legislación de seguridad nacional de Hong Kong. El uso represivo de la Ley de Seguridad Nacional ha socavado la confianza en el Estado de derecho y la reputación internacional de Hong Kong.
La Unión Europea lamenta que la legislación adicional de seguridad nacional (la Ordenanza de Salvaguardia de la Seguridad Nacional y su legislación subsidiaria) haya introducido nuevos delitos, aumentado las penas y fortalecido aún más a las autoridades de seguridad. Las autoridades siguen presentando nuevos cargos contra activistas prodemocracia de Hong Kong. La oposición política, las organizaciones de la sociedad civil que defienden los derechos humanos, los medios de comunicación y periodistas independientes siguen enfrentándose a presiones y acoso político. Los prolongados procesos judiciales y la prisión preventiva, así como la aplicación extraterritorial de la Ley de Seguridad Nacional, son motivo de especial preocupación.
La Unión Europea tiene un gran interés en la continuidad de la vitalidad, el atractivo y el éxito de Hong Kong bajo el principio de «un país, dos sistemas». La Unión Europea desea seguir forjando vínculos empresariales, comerciales, de inversión y entre los pueblos, y concede gran importancia a la preservación del alto grado de autonomía de Hong Kong, de conformidad con la Ley Fundamental y los compromisos de derecho internacional adquiridos en virtud de la Declaración Conjunta Sino-Británica de 1984. La Unión Europea insta a las autoridades a que centren su atención en la reconciliación en la sociedad hongkonesa y a que fortalezcan nuevamente lo que ha hecho de Hong Kong un lugar único y exitoso, fomentando la apertura, la diversidad y el respeto por las libertades fundamentales.









