Reflexiones de Jorge Schaerer a dichos de Elizabeth Burgos

0

Dice Elizabeth Burgos: “Elegido bajo el lema de “Make America Great Again” – como si hubiese dejado de serlo, pero ante el reto electoral demagogia obliga -esa promesa lo conmina a centrarse en el objetivo de recuperar para EEUU el estatus de superpotencia mundial que según él se había perdido por culpa de las elites de Washington”.

schermata-2017-01-13-alle-07-43-27

Digo yo (Jorge Schaerer): “La verdad es que de acuerdo al modelo mal llamado neoliberal, pues se apropia indebidamente del antiguo prestigio del liberalismo, los ricos en los EE.UU., como en todas parte, se hacen cada vez más ricos, y los pobres cada vez más pobres. Estos últimos, ya ni siquiera tienen trabajo. Trump prometió devolverles esa dignidad, y ahora, aún antes de asumir, las empresas estadounidenses que se habían relocalizado en el extranjero buscando explotar el subdesarrollo para mejorar su margen de beneficio, han empezado a recoger cañuela, como dicen los que acostumbran encumbrar volantines, como otros encumbran ideas. Como resultado de ello, Wall Street va en alza.

Eso es lo que el estadounidense medio y bajo entendió por hacer a América great again. EE.UU. dejó de ser grande para ellos, porque aparte de sus bases militares en 134 países, sus cadenas de televisión en un número aún mayor, y algunas empresas depredadoras que intentan mantener perfil bajo, los EE.UU., que antes invadía al mundo con sus productos, hoy está invadido por productos de otros países, aunque muchos de ellos hayan sido producidos por empresas estadounidenses radicadas allí, dejándolos sin trabajo.

Que recurran al término híbrido Post-verdad para explicar el triunfo de Trump, pretendiendo es un demagogo que recurrió a llamamientos a la emoción y la creencia personal para formar una opinión pública que le fuera favorable, no es más que otro esfuerzo desesperado de la “intelectualidad liberal” internacional para justificar su miopía, y la falta de sensatez editorial de la prensa afín a Hillary Clinton. La emoción y la creencia personal son fruto de la experiencia personal en cuanto a la realidad. Por ende, es una apreciación subjetiva de los hechos, algo nada nuevo, y ciertamente resulta más creíble que los hechos “objetivos” presentados por uno u otro candidato, sobre todo cuando ellos no corresponde a la realidad de la gente. Trump pidió inteligentemente a los votantes que votaran en función de lo que sabían, pues no hay nada más fácil y barato que convencer a la gente de que actúe de acuerdo a lo que sabe, y no de lo que le quieren hacer creer.

Dice Elizabeth Burgos. “Ni defensa de la democracia, ni equilibrio de poderes: el discurso del próximo presidente estadounidense anuncia que él fijará las reglas del juego. Suyas serán las iniciativas, las decisiones y China su adversario; el resto será unos detalles aledaños”.

schermata-2017-01-13-alle-07-46-26Digo yo: “Para defender la democracia, o sea establecer regímenes estables mediante dictaduras militares o civiles, que les dejen las manos libres para atender otros problemas, los EE.UU. colocaron dictadores en México, Centroamérica, el Caribe, y Sudamérica. En los EE.UU. no hay equilibrio de poderes. The winner takes all. Y los winer son los que tienen la riqueza y financian a los políticos y a los partidos a los cuales pertenecen. Desde Roosvelt no había un miembros de la clase guardiana en el poder, sino sólo mandatarios con poder relativo, como aprendió Obama cuando intentó cerrar el campo de concentración en Guantánamo.

La guerra se crea, y los enemigos se eligen, porque nadie lucha contra un enemigo al que sabe no podrá ganarle. Como decía von Clausewitz, la guerra es la continuación de las políticas de paz por otros medios. Por lo tanto, el enemigo se elige ya en tiempos de paz, y no cabe duda que, desde hace al menos 10 años, los EE.UU. han empezado a mejorar su posicionamiento estratégico con el propósito de dar jaque mate a China, como hicieron con Japón a fines de los años de 1930, obligándolo a ir a una guerra que tenía perdida de antemano. Así lo creía el almirante Yamamoto, por eso lo mataron.

El enemigo es siempre un espejo de nosotros, por eso representa una amenaza. China desde hace un decenio ya es igual a los EE.UU. Eso la convierte en su enemigo, que lo obliga a intentar mantener una superioridad cada día más estrecha. Como China es un pescado muy grande, que tiene problemas limítrofes con Rusia en el norte, y en el oeste con los turcos que habitan la provincia de Xing jian, los EE.UU. buscan una alianza estratégica, para repetir el ejercicio que los europeos realizaron exitosamente a mediados del siglo XIX. China lo sabe, y está preparada para una guerra global. Por eso ha extendido sus bases en el Océano Índico, que le permiten asegurar su petróleo y cortar el de los aliados de los EE.UU. Esa es la razón por la que los EE.UU. y sus aliados desataron la destrucción de Siria. Necesitan hacer pasar los oleoductos y gasoductos con los que roban su riqueza a Iraq, para llegar al Mediterráneo sin pasar por el Índico, su talón de Aquiles. Hace ya cincuenta años que los EE.UU. conocían esa debilidad. Por eso expulsaron a los habitante de la isla Diego García, y la convirtieron en su mayor base en Asia tras la de Okinawa.

Obama intentó ocultar al enemigo que ya estaba allí, levantando de nuevo el manido espantapájaros de la amenaza rusa. Eso no lo creyó nadie. Lo de la intervención rusa en el resultado desfavorable a Hillary Clinton, tampoco. No cabe duda de que ya soplan vientos de guerra. Lo que no sabemos es que fuerza puede alcanzar, antes diferentes cambios de presión atmosférica internacional. En todo caso, creo que llegará el día en deberemos elegir entre comer Chop Suey con palitos, o hot dogs con la mano.

Compartir
Artículo anteriorPalestina 2017, seguirá apostando a la Historia. Por Jorge Zavaleta Alegre
Artículo siguienteEl 17 de enero se elige al Presidente del Parlamento Europeo (video)
Fernando Morales
Representante del CEFIAL en el Cono Sur, chileno, abogado, diplomático, profesor universitario, Licenciado en Derecho Europeo (Lovaina), Diploma del Instituto de Altos Estudios Internacionales (Ginebra) y del Svenska Institutet, Comendador de la Orden del Rey Leopoldo II de Bélgica, Caballero de la Orden Isabel La Católica de España, Caballero de la Orden de San Fortunato de Bélgica, Miembro Honorario de la Koninklijke en Soevereine Hoofdgilde van Sint Joris de Gantes, ex Presidente del Salón Arturo Prat del Club de la Unión de Chile.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here