De acuerdo al último informe “La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2023”, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en el 2022 la región registró US$ 224,579 millones de inversión extranjera directa (IED).
Entre los países con mayor IED individual se encuentra Brasil con US$ 91,502 millones, seguido por México y Chile con US$ 38,932 millones y US$ 20,865 millones. En lo referente a la comparación anual Argentina tuvo una variación de 123.2%, respecto al 2021, seguida por Brasil con 97.0% y Colombia con 76.4%.
En términos generales, los países que más atrajeron IED a la región fueron Brasil con un 41% del flujo de inversión de toda la región, seguido por México con 17%, Chile con 9%, Colombia con 8%, Argentina con 7% y Perú con 5%.
Si bien es cierto se observa una recuperación significativa de la IED, es importante resaltar que el componente de reinversión de utilidades es el que mayor flujo de capital registra. Esto quiere decir que gran proporción de las cifras mostradas representan la reinversión y no un mayor flujo entrante del exterior.
Este hecho es muy importante, dado que, según la CEPAL, es congruente con la recuperación post pandemia. Además de ello, el resultado total de IED en 2022 es destacable, pues desde el 2021 la IED de la región no superaba los US$ 200,000 millones.
Un mayor nivel de inversión extranjera directa impulsa el desarrollo económico de largo plazo de un país. La tarea de todos los gobiernos de los países latinoamericanos no solo debe limitarse a la atracción de nueva inversión, sino también a retenerla.







