Los rendimientos de los bonos soberanos pueden proporcionar una visión adecuada del crecimiento económico futuro. Aunque a menudo se observan otros indicadores, como las tasas de desempleo o el PIB actual, los rendimientos de los bonos a largo plazo reflejan las expectativas de los inversionistas sobre el crecimiento.
En la Alianza del Pacífico, se observa una tendencia ascendente en cuanto al rendimiento de los bonos soberanos de Colombia y Perú, mientras que una tendencia descendente en el caso de México y Chile.
Cuando los rendimientos de los bonos soberanos están subiendo, significa que los inversionistas perciben mayores riesgos en la economía o esperan tasas de inflación más altas en el futuro. Esto puede indicar que los inversionistas esperan un crecimiento económico más rápido en el futuro, lo que podría llevar a mayores tasas de inflación.
Por lo tanto, una curva de rendimiento en alza podría ser un indicador de que los inversionistas esperan que la economía crezca a un ritmo más rápido, mostrando una perspectiva de crecimiento más optimista que una curva descendente. La curva descendente tiene un efecto negativo sobre los activos líquidos en el contexto económico actual.
Un mayor aumento de la tasa de interés FED, en los Estados Unidos, podría ocasionar una fuga de capitales, donde los países que poseen curvas de rendimiento negativo serán los más perjudicados al obtener un retiro de capital extranjero más rápido que en otros países, lo cual incrementaría el riesgo financiero local.







