El comercio mundial ha atravesado múltiples fluctuaciones en los últimos años, influenciado por diversas tensiones geopolíticas y problemas logísticos. Según el Índice de Presiones en las Cadenas Mundiales de Suministro (GSCPI), desde el inicio de 2023, las tensiones han disminuido, alcanzando niveles de -0.32 promedio, a junio del 2024. Esta disminución en las presiones logísticas refleja una mejora en la fluidez del comercio global, lo que podría favorecer la recuperación en el corto y mediano plazo del intercambio de bienes.
El Índice de Presiones en las Cadenas Mundiales de Suministro (GSCPI) mide las tensiones en las cadenas globales mediante datos del transporte y la manufactura. Este indicador es actualizado mensualmente y es fundamental para evaluar las interrupciones o mejoras en los flujos comerciales.
A pesar de los recientes resultados, las proyecciones del comercio mundial aún enfrentan riesgos importantes. La CEPAL señala que, aunque se espera un crecimiento del 2.6% en el 2024, este resultado continua por debajo del promedio histórico del 6%. La recuperación del consumo de productos manufacturados dependerá en gran medida de la disminución de la inflación global y de la estabilización de las cadenas de suministro.
Por otro lado, las tensiones geopolíticas, como el aumento de aranceles por parte de Estados Unidos a los productos chinos, podrían ralentizar este crecimiento. Además, las interrupciones en rutas marítimas claves, como el Canal de Suez, podrían generar mayores costos de transporte y tiempos de entrega prolongados, afectando la eficiencia del comercio.
En resumen, aunque el GSCPI muestra una tendencia hacia la baja en las presiones logísticas, los factores políticos y ambientales seguirán siendo determinantes en el comercio mundial. Si bien el panorama es moderadamente optimista, los desafíos aún podrían alterar las proyecciones de crecimiento de los próximos años.








