Dos países, Costa Rica que recibe inmigrantes y Honduras que tiene emigración, expusieron las problemáticas de la movilidad humana en este mundo globalizado, en un desayuno de trabajo que se realizó en Roma en el hotel NH Giustiniani.

La Embajadora de la República del Costa Rica en Italia, Cristina Eguizábal Mendoza, introdujo el tema recordando que ”las migraciones marcaron la historia de la humanidad”, y que si bien en el siglo XX después de la II Guerra mundial, la migración bajó un poco, “ahora vuelve con la globalización. Y lo vemos como un fenómeno nuevo, pero no lo es”, aseguró.

Precisó también que a diferencia de épocas anteriores “el emigrante no lo deja todo porque con los nuevos medios de comunicación como whatsapp se mantiene en contacto con sus países”.

También precisó que hoy es difícil entender si la migración es de refugiados, migrantes económicos, o tráfico de migrantes y personas.

Señaló que el presidente de Costa Rica, Miguel Ángel Rodriguez (1998 2002), facilitó la naturalización y que el ‘Ius solis’ ayudó a la integración. La gran mayoría de los migrantes son mano de obra genérica, mayoritariamente mujeres.

La embajadora indicó que Costa Rica es un país de tránsito: en el 2015 pasaban a EE.UU unos 2.000 emigrantes al mes, cifra que hoy se ha reducido a unas 200 personas. Añadió que hoy el 47 por ciento de los que piden refugio en su país son venezolanos.

Recordó también que en general el costarricense no migra. Baste pensar que en Italia hay unas 800 personas inscritas en el consulado de los cuales un centenar en Roma.

Por su parte la Cónsul General de la República de Honduras en Roma, la Dra. Giselle Canahuati, indicó que su país es de emigración, junto con el llamado Triángulo del norte: Honduras, Salvador y Guatemala.

De los casi 9 millones de habitantes del país, en el exterior residen 1,2 millones, “que envían remesas equivalentes al 20 por ciento del producto interno bruto”.

Indicó también que la ruta de la droga pasa por ellos, y para combatirlo es necesaria una cooperación interregional. En ese sentido recordó que la administración Obama aprobó un plan de 1.750 mil millones de dólares para fortalecer la cooperación entre las agencias de gobierno y lucha a la corrupción. Además que “es fundamental combatir la impunidad, la inseguridad y la corrupción” con la finalidad de crear “un estado de Derecho más sólido y una Justicia más efectiva”.

Sobre el caso de la Caravana de migrantes hacia EE.UU, lamentó que se registraron casos de brutalidad como la separaciones de madres de hijos pequeños.

Señaló también el reciente problema del TPS, visa temporaria en Estados Unidos, concedida por Washington entre 1998 y el 2000 a los emigrados hondureños que sufrieron la devastación de un huracán y que Trump decidió cancelarlo. Por ello unos 44 mil hondureños hoy tienen que convertir su permiso a permanente, si demuestran arraigo, o volverse a Honduras, y consideró que la gran mayoría de ellos logrará demostrarlo. on presencia en los lugares de frontera, además de consulados móviles.

Consideró que los Hondureños en Italia son unos 2000 en situación regular, y que calculan que haya otros 8 mil en situación irregular. Señaló que hoy Honduras no necesita visa en la zona Schengen, pero que en el 2020 cambiará la norma pues antes de conceder la visa deberán hacer un coloquio con las autoridades migratorias.

La cónsul Indicó además que ante el creciente flujos de inmigrantes hacia EE.UU y Europa, se han implementado sistemas de control y ampliación de instalaciones, se ha creado una Dirección de protección al migrante.