La cotización del dólar americano ha presentado altibajos durante los años posteriores a la pandemia. En el 2021, la aceleración de la demanda y la débil oferta por los cuellos de botella en el comercio internacional generaron que la gran mayoría de las monedas de la región se apreciaran. En este 2022, la volatilidad del tipo de cambio en Latinoamérica se ha intensificado por la incertidumbre local e internacional.
De acuerdo a la estadística del primer semestre, Uruguay es el país que registra un descenso en su tipo de cambio con -11.70%, seguido por Brasil con -5.64% y Perú con -4.28%. Los países que, durante el primer semestre del 2022, han visto depreciada su moneda frente al dólar son Argentina con 21.94%, Chile con 7.66% y Colombia con 1.77%.
El impacto de la política monetaria restrictiva de Estados Unidos y el conflicto en Ucrania, en medio de un contexto de alta inflación regional, mantiene gran parte de los mercados cambiarios de Latinoamérica a la baja. Un caso notable es la depreciación del dólar frente al peso uruguayo, debido a las excelentes exportaciones (principalmente de la agroexportación) lo que genera un fuerte ingreso de dólares.
Pero este efecto no se observa en todos los países. La apreciación del dólar en el caso de Argentina sigue la misma tendencia de los últimos años, dada la competencia del dólar oficial y el dólar “blue”, este último afectado por las expectativas. En Chile y Colombia, los factores políticos actuales están presionando al alza el tipo de cambio.
No obstante la evolución dispar en la cotización del dólar, se espera que los factores internacionales, esencialmente el conflicto Ucrania-Rusia y la recesión de los Estados Unidos, generen una tendencia alcista en los mercados cambiarios en los próximos meses. A pesar de ello, la inflación regional sigue su rumbo al alza, batiendo récords históricos en toda la región.








