Expectativas de la inflación en Latinoamérica

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Tras un período de desaceleración económica mundial en el 2020, originado por los periodos de aislamiento y paralizaciones de las economías provenientes de la pandemia del coronavirus, la inflación de dicho año resultó relativamente baja en todo el mundo. Sin embargo, esta tendencia cambió en el 2021. Si bien se esperaba una inflación elevada para el presente año, como consecuencia de una reactivación económica acelerada, factores externos e internos ajenos a la reactivación económica están generando presiones inflacionarias incontrolables.

Según el reciente reporte de Perspectivas de la Economía Mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI), Brasil con 7.7% Perú y México, con 5.4% respectivamente, serían los países en los que se observe el mayor incremento de sus precios locales al cierre del 2021.

Si bien en Brasil se está produciendo un período de sequias y en Perú un escenario de incertidumbre política, la inflación del presente año es generalizada, independientemente de los factores internos de cada país. El aumento en el precio de los fletes de transporte marítimo (relacionado con la escases de contenedores), el encarecimiento de los combustibles y la apreciación del dólar americano son tres factores internacionales que impulsan la inflación mundial actualmente.

En el caso del precio de los fletes, varias rutas de navegación se han visto encarecidas por la demora de desembarques en puertos internacionales, al igual que la falta de contenedores para transportar mercancías. Es así que se pueden observar precios de fletes que varían entre US$ 9,000 a US$ 15,000.

En el caso del encarecimiento de los combustibles, la lenta producción de petróleo en un mercado internacional con alta demanda del mismo está generando precios por encima de los US$ 80.00 por barril. Además de ello, la mayor inversión en la producción de energía verde por parte de diversas empresas petroleras ha ralentizado la exploración y explotación de nuevos yacimientos del crudo, generando mayores precios de este combustible.

En el caso del dólar, más personas están demandando la moneda verde debido a la coyuntura actual de la economía mundial y los conflictos políticos-sociales en algunos países de la región. Además de ello, las nuevas cepas de COVID-19 están ocasionando que inversionistas extranjeros retiren sus capitales por temor a las pérdidas.

Ante este contexto de alta inflación, varios bancos centrales han elevado sus tasas de interés de referencia; lamentablemente, esta medida no ha sido de mucha ayuda, ocasionando un encarecimiento de los préstamos y dificultando el crecimiento económico. Para el año 2022 se espera una reducción moderada de la inflación, considerando la eliminación de estos choques internacionales.

Nota: Inflación del Perú al 2021 (5.4), proyección propia.
Fuente: World Economic Outlook – FMI (2021).

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Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid - España, Maestría en Administración (Universidad Autónoma de Guadalajara – México) y Maestría en Administración Pública (Instituto de Estudios Superiores en Administración Pública en México D.F.). Economista de la Universidad de Lima (1974). Decano de la Facultad de Economía durante 14 años, Director de la Escuela de Post Grado (3 años) y Catedrático Principal de Economía de la Universidad de Lima. Vocal de la Sala Especializada en Protección al Consumidor (agosto 2012 – agosto 2017). Actualmente, Gerente General de Asesoría y Negocios Financieros S.A. – ASFINSA, Director independiente de empresas privadas y Experto en valorizaciones económicas para la determinación del daño emergente, lucro cesante, costo de oportunidad y daño moral.