Una de las medidas implementadas alrededor del mundo, a causa de la pandemia mundial del coronavirus, fue el cierre de fronteras. De esta manera los flujos de turismo se redujeron drásticamente disminuyendo en un 73% el tránsito turístico mundial.
De acuerdo a la estadística de la UNWTO, durante el 2020, los arribos internacionales de las Américas habrían decrecido en 69% promedio, siendo su mayor disminución en el mes de abril con un -94%. Esta misma tendencia se observó en Sudamérica, Centroamérica y El Caribe. La región Caribeña demostró una mayor recuperación temprana que las otras regiones.
Latinoamérica es una región donde la actividad turística es esencial para su economía. El Caribe, si bien mostró una recuperación frente a sus vecinos, es la región con la mayor afectación económica debido a su gran dependencia turística. En el 2019, El Caribe generaba el 15.5% de la fuerza laboral latinoamericana, es decir 2.8 millones de puestos de trabajo y un 13.9% del PBI de la región con US$ 58,000 millones de dólares, aproximadamente.
Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la pandemia del Covid-19 habría provocado en América Latina y El Caribe pérdidas en el sector turismo de US$ 134,337 millones; y US$ 195,868 millones como impacto indirecto por el descenso de dicho sector. Estos resultados, demuestran que el sector turismo tiene un efecto multiplicador en los demás sectores de la economía.
Durante el primer mes del 2021, se observa una tendencia decreciente del turismo receptivo, debido a los nuevos brotes de la segunda y tercera ola del Covid-19. Si bien las Américas tienen un -77%, convirtiéndose en el menor descenso frente a regiones como el Oriente Medio con un -84% y Asia-Pacífico con un -96%, este menor declive se debe a los mayores viajes intrarregionales. Para los próximos meses, se espera observar una baja mucho menor, debido a los mayores viajes a los Estados Unidos de Norteamérica, para recibir vacunas.







