Muy mal Erdogan, pésimo Michel

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Los dos videos, uno del 2015 y el otro 2021, repiten la visita de dos representantes de las instituciones europeas, una política y la otra ejecutiva. Charles Michel, belga y Ursula Von der Leyen, alemana. Ambos huéspedes de Erdogan se reunieron en Ankara para definir el “futuro de las relaciones UE-Turquía”. No era difícil agregar una silla, ya había sucedido en el 2015, donde agregaron un comodo sofà. En esta oportunidad Erdogan ya al recibir a Von der Leyen con la mano le señala la distancia entre ambos, para luego, hacerla acomodar en un amplio sofá a distancia de los hombres de poder.

Muy mal anfitrión Erdogan, machista, maleducado, provocador porque puso a prueba al europeista Michel quien no se comportó a la altura de la situación, quien se sorprende del retiro de Turquía de la Convención de Estambul, pero ante una situación real de discriminación, no defendió a su colega y representante de una institución europea. Esto denota la fácil complicidad que se instaura entre los hombres machistas cuando al final coinciden con el tratamiento discriminatorio a una Mujer. Mal Erdogan, Peor Michel.

Este hecho ha generado polémica en las redes, en la política, ha sido denominado “sofagate”, se tradujo en una denuncia oficial a través del portavoz de la Comisión Europea Eric Mamer quien, respondiendo a los periodistas, dijo: Von der Leyen “estaba claramente sorprendida, se puede ver en el video, pero prefirió dar prioridad a los asuntos de fondo sobre el protocolo”. Esto nunca más se repetirá, en el futuro el protocolo será examinado en todos los particulares.

En su cuenta FB, Charles Michel, relata el hecho respondiendo a las polémicas y declaraciones que le han llegado en todas las lenguas de la Unión señalando “Ha sido el resultado de una preparación cuidadosa y de un trabajo diplomático llevado a cabo desde hace meses para llevar a este país a un enfoque más constructivo en su informe a la UE. Y a pesar de la voluntad manifiesta de hacer lo correcto, la estricta interpretación de las normas protocolarias por parte de los servicios turcos ha producido una situación desoladora: el trato diferenciado, incluso reducido, de la Presidenta de la Comisión Europea. Las pocas imágenes que se han difundido han dado la impresión de que yo habría sido insensible a esta situación. Nada está más alejado de la realidad, ni de mis profundos sentimientos. Ni por fin, principios de respeto que me parecen esenciales. En este momento, percibiendo el carácter lamentable de la situación, decidimos no empeorarlo con un incidente público, y privilegiar en este comienzo la sustancia del debate político que íbamos a iniciar, Úrsula y yo, con nuestros anfitriones.”

Las imágenes quedan y Charles Michel no puede presentar explicaciones a una expresión complacida frente a la humillación de su colega. Algunos están pidiendo su renuncia.