La benéfica llegada del Cardenal Pedro Barreto: “No dejarse vencer por la corrupción”.

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Fue nombrado recientemente Cardenal por el papa Francisco, el 20 de mayo en el Vaticano, era Arzobispo de Huancayo, no cambiará sede, una zona sensible y neurálgica del Perú, la pobreza salta a la vista. Nos referimos al Cardenal Pedro Barreto.

Perú, tiene ahora dos Cardenales.

Se considera un colaborador muy cercano del papa Francisco. Desde antes de ser nombrado oficialmente Cardenal, los reflectores lo han iluminado, ha impartido declaraciones a los medios que han sacudido a las instituciones y a la conciencia peruana, coincidente con la toma de conciencia de la población sobre la corrupción en las instituciones peruanas, ha impulsado acciones.

Si la situación era de zozobra por el caso Odebreach, la salida de Kuczinsky del poder, la falta de moralidad en el Congreso, los negociados alrededor del cuestionado indulto de Fujimori y tantos otros hechos negativos, el desconcierto ciudadano ha aumentado.

Desde la difusión  de los audios, producto de las interceptaciones telefónicas ordenadas por la Fiscal Rocío Sanchez Saavedra, véase La parte mala de Perú profundo, día a día los peruanos conocemos, el mal ejercicio del poder de tantos hombres enroscados en el mismo, cómo manejan la justicia a su antojo, el tráfico de influencias, la gestión de los empleos, la inexistencia de meritocracia, el nombramiento de cargos y encargos a cambio de favores, la modalidad empleada por el Poder Judicial, desde la Corte Suprema, la Corte Superior, el Consejo Nacional de la Magistratura, el Ministerio de Justicia y gran parte del Congreso.

Son fuertes los poderes corruptos enquistados en las instituciones, todos son hombres, todos solidarios entre sí bajo el llamado “hermanito”, muy aferrados al cargo, a la inmunidad y también a la impunidad. Es un fuerte poder mafioso, se constata cuando el presidente Vizcarra señala “ante la corrupción no podemos callar porque nos convertimos en cómplices, no basta expresar la indignación mediante la protesta estamos llamados a presentar propuestas de acción que incluya la participación activa de todos los ciudadanos”, precisamente, son las marchas espontáneas de la ciudadanía las que le dan fuerza a sus acciones.

No obstante las declaraciones del presidente Vizcarra, en el Perú, en este momento, no hay una voz con autoridad moral que sostenga este cambio social y moral. La llegada del Cardenal Barreto, está canalizando esa fuerza, cuando declara, que se siente llamado a “participar en la política del país, en sentido amplio, en la búsqueda del bien común de todos no de un grupo. Todos los miembros de la iglesia somos políticos porque lo que queremos es iluminar desde el evangelio los conceptos, la igualdad de derechos entre los hombres y las mujeres”. Ha tenido frases duras hacia el Congreso señalando que “está de espaldas al país,  la anemia de los niños ha aumentado en el Perú, la iglesia tiene que estar de cara a la realidad ……….la Iglesia tiene el deber de incidir en la realidad”.

Es innegable el abandono del interior del país, nadie se interesa. Con conocimiento de causa el Cardenal Barreto  señala son “regiones donde se ha detenido el tiempo.” Tampoco entiende las normas en debate en el Congreso sobre exoneraciones a las grandes empresas inversoras, preguntándose ¿por qué las grandes empresas van a tener el privilegio de no pagar impuestos, si hay deudas inmensas en el erario nacional?. Propone la receta, en el privilegio de “la cultura de la honestidad porque es económicamente rentable, la honestidad es rentable.”

Cuando el papa Francisco visitó el país a inicio de este 2018, se preguntó ¿qué sucede en el Perú por qué los presidentes están en la cárcel?, el Cardenal Barreto responde “el problema del Perú es ético, es moral. Odebrech es la punta de un iceberg. La corrupción es evitable con ética, con moral, con educación, con valores.”‘

Ha señalado que Perú está viviendo el flagelo de la corrupción generalizada, uniéndose a las palabras de papa Francisco reitera que la corrupción “es un proceso de destrucción que nutre la cultura de muerte porque el afán de poder y de tener no tiene límites. La corrupción no se combate con el silencio, debemos hablar de ella, denunciar sus males, comprenderla para poder mostrar la voluntad de hacer valer la misericordia sobre la mezquindad, la belleza sobre la nada” exhortando “no se dejen vencer por la corrupción” confiando en la vigilancia ciudadana sobre las instituciones democráticas del país. Tarea de tod@s.

Fotos: @panoramicaleu

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Isabel Recavarren
Peruana. Jurista. Periodista. Abogada. Universidad Mayor de San Marcos. Master en Organismos Regionales e Internacionales de Desarrollo, Universidad de Piura. Master en Derecho y Economía de la Unión Europea-Universidad Statale di Milano. Doctor de Investigación en Derecho Internacional de la Economía-Universidad Luigi Bocconi. Fundadora: CEFIAL-UE y Panorámica Latinoamericana. Fundadora y Coordinadora del Foro Euro-Latinoamericano de la Mujer. Miembro de la Consulta Femenina Permanente del Consejo Pontificio de la Cultura del Vaticano. Lema: El conocimiento genera desarrollo. Las personas con conocimiento constituyen el mejor recurso de una Nación.

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