El 24 de enero de 2018, la Comisión de Comercio Internacional (INTA) y la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (FEMM) del Parlamento europeo aprobaron —de manera conjunta con arreglo al artículo 35— un informe de propia iniciativa sobre la igualdad de género en los acuerdos comerciales. El informe hace hincapié en que todos los acuerdos comerciales de la Unión deben incluir un capítulo vinculante sobre comercio y desarrollo sostenible y pide la integración en dichos acuerdos de las principales normas laborales y de otros instrumentos internacionales en materia de derechos de la mujer. Pide que se adopten medidas efectivas para luchar contra la explotación de las mujeres en las industrias orientadas a la exportación. Subraya la necesidad de recopilar datos desglosados por género sobre el impacto del comercio. Además, pide el refuerzo de las obligaciones de responsabilidad social de las empresas y de diligencia debida en los acuerdos de libre comercio.

Suscripción del Memorándum de entendimiento para iniciar las negociaciones del Acuerdo ante la presencia de los Presidentes Tabaré Vásquez y Michelle Bachelet (izq. der)

Esta toma de conciencia inicia cuando se hace público el Acuerdo de libre comercio suscrito entre la República Uruguay y la República de Chile, del cuatro de octubre de 2016. De los veinte capítulos de los que se compone este Acuerdo, el capítulo 14 denominado Género y Comercio señala la importancia de incorporar “la perspectiva de género en la promoción de un crecimiento económico inclusivo” para generar un desarrollo inclusivo que “persigue beneficiar a toda la población” por medio de una participación equitativa de ambos sexos en el mundo de los negocios, la industria y el mercado laboral.

Por ello, ambos países reconocen la importancia de “alentar política y prácticas de equidad de género, mejorar las capacidades y desarrollar las potencialidades de las Partes” yendo más allá del ambito gubernamental para avanzar en “la igualdad de derechos, trato y oportunidades entre hombres y mujeres y en la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres.” 

El comercio internacional es un motor de desarrollo y como señala el capítulo 14 mejora “el acceso de las mujeres a las oportunidades existentes dentro de sus territorios para que participen en la economia nacional e internacional” promoviendo cuanto prevé los ODS 2030.

Su implicancia se evidencia también en la igualdad de remuneración entre hombres y mujeres, protección de la maternidad, conciliación de la vida laboral y familiar, trabajo decente para trabajadoras, trabajadores domésticos y otros.

La cooperación prevista en el Acuerdo comprende la “interacción de instituciones gubernamentales y organizaciones empresariales, sindicales, educacionales, de investigación y de la sociedad civil”, las tareas podrán incluir formación para desarrollar habilidades y competencias en las mujeres; el acceso a la tecnología; promoción de la inclusión y la educación financiera; desarrollo de redes de liderazgo de mujeres; mejores prácticas laborales; fomento del emprendimiento femenino y otros.

Las modalidades son los Talleres, seminarios, diálogos, pasantías, visitas y estudios de investigación; investigación y desarrollo; intercambios de conocimientos relativos a las mejoras practicas y técnicas especializadas.

Firma del Acuerdo en octubre 2016. Firman los Ministero de Relaciones Exteriores de Uruguay y Chile

Finalmente, se establece un Comité de Género integrado por representantes de las instituciones responsables en materia de género y comercio de ambos países. tendrá entre sus funciones: facilitar el intercambio de información sobre la formulación e implementación de políticas nacionales finalizadas a la integración de la perspectiva de género así como también sobre la experiencia y lecciones aprendidas gracias a las actividades de cooperación.

El Comité de Género se reunirá anualmente y se comunicará utilizando los medios tecnológicos conocidos.

Esta voluntad política ha abierto una puerta gracias a la cual se admite que la inclusión pasa por la información, por la formación. Las mujeres no contamos con redes y facilitadores naturales que contribuyan a su inserción en el mundo económico.

La Diputada Eleonora Forenza presenta el Informe al Pleno, siguió un debate. Este Informe sería aprobado por amplia mayoría el 13 de marzo 2018.

Ayer, la propuesta europea fue presentada en la plenaria de Estrasburgo,  ya habíamos escuchado a la diputada Eleonora Forenza quien consideraba que cada acuerdo tenía su propia realidad que era necesario realizar una evaluación de sus alcances y sus impactos. Esta tarde, del martes 13 de marzo se aprobará, en la plenaria de Estrasburgo, la propuesta. Una buena práctica que une a las mujeres europeas y latinoamericanas en la búsqueda de la autonomía económica.

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Isabel Recavarren
Peruana. Jurista. Periodista. Abogada. Universidad Mayor de San Marcos. Master en Organismos Regionales e Internacionales de Desarrollo, Universidad de Piura. Master en Derecho y Economía de la Unión Europea-Universidad Statale di Milano. Doctor de Investigación en Derecho Internacional de la Economía-Universidad Luigi Bocconi. Fundadora: CEFIAL-UE y Panorámica Latinoamericana. Fundadora y Coordinadora del Foro Euro-Latinoamericano de la Mujer. Miembro de la Consulta Femenina Permanente del Consejo Pontificio de la Cultura del Vaticano. Lema: El conocimiento genera desarrollo. Las personas con conocimiento constituyen el mejor recurso de una Nación.

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