Porfirio Díaz que controló el poder en su país por treinta años, solía decir, “Pobre México tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”

No sé si Chile está más cerca de Dios pero claramente está muy lejos de Estados Unidos y de Europa, Asia, África y Oceanía. De hecho es el país más austral del mundo y el más cercano a la Antártida.

Esta situación lo ha aislado de las pugnas de poder de las grandes potencias y le permitió ir consolidando sus instituciones, durante el Siglo XIX sin interferencia foránea.

Diego Portales el creador del sistema político de Chile era un gran admirador de Inglaterra y, en más de una oportunidad, expresó que ojalá Chile fuera parte de una colonia británica por quince años para facilitar su modernización. En todo caso el país estableció relaciones especiales con Gran Bretaña. En Valparaíso se estableció una comunidad de comerciantes británicos y luego llegaron alemanes y genoveses. La Marina de Guerra tuvo una gran vinculación y más de un oficial sirvió en barcos ingleses participando, como Patricio Lynch, en las guerras del opio que se libraron contra China.

Chile adoptó el modelo de globalización, al igual que  el Reino Unido y favoreció la generación de empresarios que llevaran a cabo la exportación de productos  agrícolas y mineros .

El dinamismo y la eficiencia del Estado chileno contrastaba con las situaciones de caos y mal manejo del poder en América Latina. De ahí que se dijera que los chilenos eran los ingleses de América del Sur.

Y esta situación llevo a la expansión territorial librando una guerra victoriosa contra Bolivia y Perú, en 1879-83, conquistando la Araucanía  en 1883 y suscribiendo un Tratado de Límites con Argentina en 1881 que reconoció la propiedad del Estrecho de Magallanes, de toda la ribera sur del Canal Beagle y la posesión de las islas hasta el Cabo de Hornos.

Chile dejó de ser la pequeña  y pobre colonia de España que se extendía desde Copiapó hasta Concepción y que tenía que ser protegido por tropas del Virreinato del Perú de las posibles hostilidades de los mapuches, al sur del río Biobio.

Este panorama, sin embargo, favoreció la hostilidad de las elites de los países vecinos, Argentina, Bolivia y Perú y llevó al temor de las fuerza armadas chilenas a la “hipótesis  de hostilidad vecinal tres” es decir al ataque conjunto de todos los países vecinos.

El Siglo XX llevó a la declinación de Gran Bretaña y las potencias europeas tradicionales destrozadas por las dos Guerras Mundiales. El campo quedó despejado para Washington que en 1945, con ocasión de la Guerra Fría asumió la hegemonía sobre los países de América Latina y de Europa Occidental. La Unión Soviética, el contendor de Estados Unidos, ocupó Europa Oriental

Chile jamás logró establecer una relación tan estrecha con Estados Unidos como ocurriera con Inglaterra. Tuvo, eso sí, una situación de dependencia militar, económica y en las relaciones internacionales durante la Guerra Fría.

El impacto del Gobierno Militar (1973.1989).-

Entre 1962 y 1973 se desencadenó en Chile  una serie de reformas sociales profundas que llevaron, finalmente, al golpe militar de 1974.

Hay que resumir, para claridad de la exposición, la situación económica de Chile durante el Siglo XX.

Hay un primer período marcado por la prosperidad del salitre que dura de 1880 a 1920. El descubrimiento por los alemanes del nitrato sintético, de menor precio que el natural, llevó al fin de la bonanza del salitre  en 1920.

En 1932 vino el otro golpe: la crisis  mundial  desatada por Estados Unidos. Chile fue el país más afectado por la crisis y no tuvo muchas alternativas de recuperación. En aquella época primaban los modelos autárquicos y el país carecía de artículos exportables competitivos.

El modelo que se adopta en 1938 consultaba una minería del cobre controlada por compañías estadounidenses y que era el sector más avanzado tecnológicamente del país. Seguía una industria protegida por los gobiernos que producía artículos caros y de baja calidad. Por último una agricultura dominada por los grandes latifundistas que venían de la Colonia y algunos sectores de pequeños propietarios. El sector agrícola era el más ineficiente y el país importaba alimentos por unos seiscientos millones de dólares.

El Gobierno Militar cambia profundamente la estructura nacional tanto en los aspectos políticos como económicos. Bajo la influencia de un grupo de economistas formados mayoritariamente en la Universidad Católica de Chile y en la Universidad de Chicago, siendo bautizados como los “Chicago Boys”.

Foto: Lo que somos

Se produce la adopción de las medidas recomendadas por Milton Friedman. Es decir reducción del aparato fiscal, disminución de los gastos sociales y apoyo a la labor de los empresarios privados.

Con el fin de acelerar la competitividad de las exportaciones chilenas se rebajan considerablemente los derechos de aduana. Con ello se produce la quiebra de las industrias no competitivas y se abre un proceso de exportaciones agrícolas y mineras. Recordemos que la  estrategia de Estados  Unidos  proponía la globalización. El nuevo modelo chileno guarda semejanza con lo ocurrido en el siglo XIX.

Uno de los grandes cambios se produce en la agricultura. De sector ineficiente se va convirtiendo, con los años, en las tierras  mejor explotadas del mundo gracias a cambios de gestión y la introducción de la tecnología.

Otro fenómeno a observar es el desarrollo de las grandes empresas chilenas cuyas inversiones en el exterior superan los 130.000 millones de dólares en 2018.

La adopción del capitalismo no se hace sin problemas. El cambio económico implica el aumento de la cesantía al perder su trabajo obreros y empleados que trabajaban en los sectores ineficientes .

Para complicar más el cuadro, en 1982 se desata una crisis económica que lleva a cerca de un 13:00% de pérdida del PNB. Sin embargo ya en 1984 el país estaba creciendo de nuevo y no ha dejado de hacerlo hasta nuestros días, convirtiéndose con sus 25:000 dólares per capita en la sociedad de mayores ingresos de América Latina. Sólo en dos oportunidades el PIB baja como consecuencia de crisis internacionales. Se trata de 1999 (-1.00) y 2009 (-1;00) Se ha recorrido un largo camino desde la Colonia cuando Chile era la región más pobre del Imperio a la pujante sociedad contemporánea.

El mérito de Pinochet es que mantuvo el modelo capitalista en momentos de crisis. Situación que contrasta con los otros países de la Región.

La gran deficiencia del régimen militar radicó en su política exterior. El Ministerio de Relaciones Exteriores fue intervenido por las fuerzas armadas y de seguridad y un alto porcentaje de los diplomáticos de carrera fueron expulsados. Por otra parte Pinochet no creía en la capacidad de la  diplomacia y llamaba a los funcionarios de la Cancillería “los empolvados”, una referencia  las pelucas blancas que usaba los nobles de Europa en siglos pasados.

Esta situación llevo a la influencia de la DINA que organizó asesinatos con gran publicidad para atemorizar a la oposición. Fue el caso de lo ocurrido con el General Prats, en Argentina, el baleo a Bernardo Leighton en Roma y el crimen del Ex Canciller Osvaldo Letelier en Washington.

Los atentados originaron el rechazo de los gobiernos europeos y en especial de Estados Unidos. Como consecuencia se produjo el aislamiento internacional del régimen de Pinochet.

Durante el gobierno militar los gastos militares no tuvieron alzas exageradas y ello permitió el desarrollo de los sectores productivos de Chile.

En el caso de Perú con Juan Velasco Alvarado se aceptó una oferta de armamento soviético y ello le dio supremacía de material bélico sobre Chile pero, por otra parte, llevó al país a una gran crisis económica que se extendió por un decenio. Para soslayar la pérdida de popularidad del régimen, Velasco Alvarado en Agosto de 1975 dio la orden de invadir Chile y conquistar Arica. Intervino la Casa Blanca y avisó a Lima que no estaba de acuerdo con guerras de conquista en América del Sur y que apoyaría al país invadido. La situación fue más allá y el General Francisco Morales Bermúdez dio un golpe de estado estableciendo, en los años siguientes, un gobierno moderado y pacífico.

Una situación similar se dio con Argentina en 1978. Ese país había incurrido en altos gastos militares y ello llevó a la crisis. Como un medio de recuperar la popularidad los militares argentinos propusieron invadir Chile para adueñarse de unas islas en el Canal Beagle. Nuevamente intervino Estados Unidos y conjuntamente con el Vaticano logró la participación del Papa como mediador. Leopoldo Fortunato Galtieri, que había tomado el poder en Argentina invadió las Islas Malvinas en 1982.

El apoyo de Estados Unidos y de la Comunidad Europea fueron de gran importancia en especial por las sanciones económicas internacionales. Argentina no sólo perdió la guerra, se convirtió en una economía en crisis y paulatinamente en un “país paria”.

Estas situaciones explican que Chile cuando recuperó la democracia invirtió fuertemente en sus fuerzas armadas y las convirtió en las más modernas de América del Sur. Y se ha dado especial importancia a la alianza bélica con los Estados Unidos. Esta situación puede generar problemas con China, el principal comprador de productos chileno que, a veces tiene roces en la campo de la defensa con Estados Unidos.

Hasta el momento Chile ha sabido lleva a cabo estrechas relaciones con Washington y Beijing.


Características de la democratización posterior al régimen militar.-

Es importante recalcar que el gobierno militar chileno entregó el país con una economía pujante, situación que contrastaba con las caídas de las dictaduras en América que se producían, en gran medida, por el mal manejo de la economía.

El caso chileno es bastante parecido a la democratización española posterior a Franco.

En ambas situaciones la economía funcionaba bien y se adoptó un predicamento de buscar una negociación entre la oposición y los partidarios del régimen autoritario.

Y, además, existía la presión de las potencias occidentales Estados Unidos y, dentro de los europeos Alemania, para promover el establecimiento de un sistema democrático, “en la medida de lo posible” como diría Patricio Aylwin, que no volviera a las intentonas revolucionarias. En el caso español ello implicó que no se juzgaría a los que habían cometido violaciones a los derechos humanos durante el franquismo. Sin embargo, se pasó a una democracia bastante liberal y la Constitución de 1978, elaborada entre otros por el líder de la Derecha, Manuel Fraga Iribarne, se convirtió en uno de los documentos políticos que adoptó la mayor cantidad de elementos  doctrinarios modernos.

Esta situación se debió, en gran medida, a la creación de la Comunidad Económica Europea que integró a las principales potencias del Viejo Continente en una alianza pacífica y democrática. El incentivo para que la España post franquista se integrara a la Comunidad fue un factor que motivó la adopción plena de los principios  liberales.

En el caso de Chile existió también  la presión democratizadora de Estados Unidos y de la  Comunidad Europea. Sin embargo había dos factores distintos a España.

En primer lugar el régimen de Pinochet había durado solamente  un poco más de diez y seis años y en ese lapso no había obtenido el apoyo popular para la modernización económica capitalista.

En segundo lugar no existía una institución  democratizadora como la Comunidad Económica Europea. Lo que había era la Organización de Estados Americanos (OEA) que había aceptado, en su seno, a dictaduras.

De ahí que se  desarrolló una intensa negociación entre la Concertación de Partidos  por la Democracia y los partidarios de Pinochet que trataban de mantener la mayor cantidad de esquemas autoritarios.

En esas condiciones la oposición aceptó gran parte de la Constitución de 1980 que mantenía una serie de normas destinadas a impedir que una mayoría electoral pudiera destruir el modelo capitalista. Se mantuvo una serie de disposiciones que garantizaban la presencia militar en el orden legal. Situación que fue cambiando paulatinamente con el transcurso del tiempo que, en gran medida, logró acuerdos entre la Concertación y los partidarios del gobierno militar que fueron reduciendo los aspectos autoritarios de la Constitución. Ello no implica decir que ya la tarea está cumplida. Pero se ha ido avanzando.

Es importante recalcar que el modelo capitalista no fue tocado, salvo en diversas medidas destinadas a mejorar la suerte de los más pobres. Es decir  se llegó a un régimen liberal con atisbos de justicia social.

Durante los años civiles, es decir a contar de 1990 se destacaron claramente dos subperíodos.

El primero que va de 1990 a 2010 estuvo dominado por los partidos de la Concertación que eligieron a cuatro  Presidente.

El sistema se caracterizó por una baja confrontación sustentada en acuerdos de la cúpulas políticas. Fue normal algo anormal en política, que las leyes se aprobaran  en un alto porcentaje por unanimidad.

El consenso permitió un alto crecimiento del PIB chileno que pasó a convertirse en el más alto de  América Latina.

Pero, al mismo tiempo, se produjo una enorme desigualdad en los ingresos  y ello originó una creciente resistencia popular a la política de los acuerdos.

Es así que se inaugura el segundo subperíodo que va de 2010 a nuestros días.

Esta situación se caracteriza por los bruscos cambios electorales. En 2010 triunfa el derechista Sebastián Piñera venciendo al candidato de la Concertación Eduardo Frei Ruiz Tagle y en 2014 las fuerzas conservadoras son derrotadas estrepitosamente por las agrupaciones izquierdistas que apoyan a  Michelle Bachelet. A su vez en 2018 la Derecha vuelve a triunfar de nuevo con Sebastián Piñera ante  una aparentemente destruida izquierda.

En estas condiciones caben dos panoramas.

El primero posibilita que una coalición de Derecha tome el lugar de la Concertación asumiendo un largo período de hegemonía.

La segunda alternativa radica en  cambios permanentes en cada elección parlamentaria y presidencial abriendo una etapa de inestabilidad política en Chile

Veremos cual posibilidad se impone. 

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Alberto Sepúlveda Almarza
Presidente, Asociación Chilena de Especialistas Internacionales (ACHEI) Abogado, Universidad Católica de Chile y Universidad Complutense de Madrid. Master en Relaciones Internacionales (M.A.) y Master en Derecho y Diplomacia (M.A.L.D.) ambos de la Fletcher School of Law and Diplomacy de EEUU. Diploma de Estudios Internacionales de la Escuela Diplomática de España. Diploma en Ciencia Política y Derecho Constitucional del Centro de Estudios Constitucionales de España. Doctor en Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. Profesor en varias universidades chilenas, de EEUU, y de la Escuela Diplomática de España y de la Academia Diplomática de Chile.

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