Maria Fernanda Cabal y el fortalecimiento de la ciudadanía activa: una visión unitaria y global de la realidad colombiana

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Hoy la Colombia resulta extraña a la mayoría de los ciudadanos, que no la consideran su patria. Para muchos, Colombia se ha vuelto más inestable, insegura y menos previsible, demasiado complicada, demasiado insondable, demasiado fría. La Colombia está pasando por una mala racha en estos momentos. Los ciudadanos que luchan por ganarse la vida o encontrar soluciones a sus problemas cotidianos – en su propio futuro y el de sus hijos – son cada vez más escépticos con respecto al Estado y sus instituciones – responsables por la salud, la seguridad, los servicios sociales y la educación-, con un aumento de gastos y un nuevo flujo de inmigrantes. A ello se suma que la población tiene poca confianza en los partidos políticos, el Gobierno o el Congreso, y su identidad se está desvaneciendo. La política gobernativa está fracasando. Por este motivo, el enfoque perenne de los valores y los ideales que defiende la Senadora MF. Cabal pueden satisfacer las necesidades y despertar el interés por Colombia, de cierta forma, es un intento de responder a la crisis de confianza en Colombia, que sufren muchos ciudadanos. Los ciudadanos necesitan demostraciones palpables de la existencia de una base de valores comunes de democracia y libertad, derechos civiles y políticos y bienestar social, así como en la economía de mercado y en la libre empresa, y la introducción de la iniciativa de la ciudadanía activa.  Solo si ese sentimiento es fuerte se podrá esperar un acercamiento de los ciudadanos a las instituciones y administraciones públicas. No habrá nuevos ciudadanos con Colombia mientras la Colombia de las instituciones siga, con sus políticas, exacerbando las fisuras sociales y territoriales, ignorando al verdadero protagonista: el pueblo; sino tenemos debidamente en cuenta las necesidades, las exigencias y las expectativas de la sociedad civil.

Nos encontramos en una profunda crisis de confianza en la democracia que reflejan una pérdida de fe en el sistema y la pérdida de credibilidad interna y, para intentar responder a esta crisis, es preciso que las instituciones colombianas estén a la altura del reto.  Tenemos que responder a la crisis de confianza en Colombia y a la trágica crisis económica que sufren muchos ciudadanos para reducir la insatisfacción y la alienación. Se impone asimismo la necesidad de promover la ciudadanía activa y la democracia participativa, fomentar el sentimiento de pertenencia y su participación en la vida democrática, e incluso desarrollar una Colombia polifacética, honesta y democrática que esté abierta al resto del mundo y prestar atención a los aspectos históricos y culturales. Un elemento esencial de la ciudadanía efectiva y comprometida es la comprensión de un patrimonio compartido y común de la sociedad, promover los valores y los logros y conservar la diversidad cultural a fin de fomentar la cohesión entre colombianos. Colombia debería estar en primer lugar con sus ciudadanos, y no solo los ciudadanos con Colombia. Es preciso promocionar más la ciudadanía activa. Se trata de mejorar la integración de los ciudadanos, ya que en su mayoría rechazan Colombia y saben demasiado poco de los ideales, valores y objetivos. Este problema se ha revelado con más fuerza en el plebiscito sobre el tratado de paz de la Habana que permitiría al pueblo decidir su futuro. Esta Colombia debería ser una cuestión sentida por sus ciudadanos; esta es la idea básica que subyace al proyecto de la distinguida senadora Maria Fernanda Cabal

La senadora Maria Fernanda Cabal encarna hoy en día el perfil ideal del verdadero patriota y de democracia, con una maravillosa sencillez, pero con el coraje y la valentía de ofrecer una mejor perspectiva para el futuro de Colombia. Una líder carismática que cree en los valores de Su Pueblo y la voluntad del pueblo, que defiende su patria y la gente respeta, y que se preocupa por su propio país: precisamente porque tiene una visión unitaria y global de la realidad colombiana, en la que está empeñada. Cabal simboliza, por sus ideales democráticos y su actividad política, el sueño de una ciudadania recobrada -vox populi-, en donde la tríada inmutable de Dios, Patria y Familia deberá fundirse con la lucha y la defensa de la soberanía nacional. Tiene una gran visión para Colombia y su misión es innegable, de eso no les quepa la menor duda. Esta visión tiene que ver con el desarrollo del pais en todos los niveles a través de un acercamiento de la política a los niveles locales y regionales, a los ciudadanos y al lugar donde se generan el crecimiento y el empleo, y además propuestas muy concretas sobre lo que tenemos que hacer, qué política debemos seguir por la seguridad ciudadana y el mantenimiento y reestablecimiento del orden público. Tiene una gran visión política, económica y legal y no tecnocrática una visión que le permite entender las necesidades reales de la población y, llegado el caso, adaptar o enriquecer más nuestros valores culturales y nuestra diversidad y, por ello, merece el respaldo de todos aquellos implicados en la vida política, económica y social. Debemos impulsar el papel de la senadora Cabal, porque explica las cosas mejor, disipa los prejuicios, los miedos y la ignorancia, despierta el interés de los ciudadanos por Colombia y prepara el camino para un modelo político que ayudará a convertir a los ciudadanos en partícipes del proceso político, haciendo que sea su voz la que prevalezca y, en última instancia, nos llena de entusiasmo por Colombia.

Cabal sabe llegar al corazón del pueblo, a la voz del pueblo – así como a cada uno de nosotros – y lo mantiene cautivado con sus perfectas respuestas a las preguntas. Tiene una forma de hablar directamente a un gran número de ciudadanos, jóvenes, ancianos, miembros de organizaciones culturales y asociaciones políticas que otros líderes han olvidado. El proyecto de Maria Fernanda Cabal prepara el camino para un modelo político que ayudará a convertir a los ciudadanos en partícipes del proceso político, para que puedan atraer y capacitar al público desde el punto de vista de los ciudadanos, los partidos y las relaciones entre instituciones: el medio y no el fin de nuestro pueblo para la realización de sus aspiraciones. La propuesta se basa en la convicción de que el fortalecimiento de la ciudadanía activa a escala nacional está estrechamente relacionada con el desarrollo del sentimiento de pertenencia a la Colombia y de la identidad colombiana, que se complementa con otras identidades: nacional, regional y local. Por consiguiente, los valores comunes, la historia y la cultura con toda su diversidad serán los elementos esenciales del programa –incluso diría que el deber– de hacer que Colombia sea más transparente, más democrática, más fácil de comprender y, por tanto, más aceptable. En un momento difícil del proceso democrático como el que estamos viviendo hoy, en el que las tendencias populistas y disgregadoras parecen adquirir una nueva legitimidad, la difusión de los principios de la democracia y las libertades fundamentales son sin duda alguna un instrumento fundamental de integración social y exaltación de los valores que nos unen, y un elemento clave en la lucha contra el comunismo y el socialismo. El tema de la ciudadanía y la ampliación de los derechos de ciudadanía en la idea de la senadora Cabal es fundamental para la revitalización del proyecto político de la Colombia, de una sociedad separada de la realidad. La identidad colombiana se considera el punto donde confluyen los valores universales de la dignidad humana, la exigencia ética y la preservación de la memoria para apoyar los emplazamientos conmemorativos de las víctimas, que nos recuerde ese pasado brutal, que volvamos a evaluar ese pasado, que seamos razonables y que hagamos lo posible por garantizar que todo eso no ocurra de nuevo. Hemos de apoyar activamente proyectos que preserven la memoria, las deportaciones masivas y los muertos. Hemos de enseñar a nuestros hijos los lugares relacionados con el conflicto y los territorios, y hemos de preservar las memorias de las víctimas de este periodo negro de nuestra historia. Les pido que voten a favor de una patriota que, como se ha dicho, pretende promover una ciudadanía activa y que se enmarca en este contexto de preocupación de la Colombia por el distanciamiento de los ciudadanos de las instituciones y por sus dificultades para identificarse con el proceso democrático. Quiero expresar todo mi apoyo a este programa y mi felicitación al trabajo llevado a cabo por la señora CABAL

 

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Martín Eduardo Botero, colombiano de nacimiento. Abogado Europeo inscrito en el Conseil des Barreaux Europèens Brussels. Titular de Botero & Asociados, Bufete Legal Europeo e Internacional con sede en Italia, España y México. Letrado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid. Presidente y fundador de European Center for Transitional justice y vicepresidente en la Unión Europea de la Organización Mundial de Abogados. Graduado en Jurisprudencia por la Universidad de Siena (Italia) con Beca de Honor del Ministerio de los Asuntos Exteriores italiano.  PhD en Derecho Constitucional Europeo por la Universidad de Bolonia con Beca de estudio del Ministerio de los Asuntos Exteriores italiano y la Unión Europea.  Su último libro lleva por titulo “Manual para la Lucha contra la Corrupción: Estrategia Global: Ejemplos y Buenas prácticas”.