Venezuela. Cuando la ambigüedad reina

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Venezuela sigue viviendo una situación injusta, de penuria humana, con una política irresuelta donde el apoyo internacional de potencias como China, Irán, Rusia, países miembros de la Unión europea como España no quieren que su situación cambie. La vida de generaciones de venezolanos está en juego, se repite lentamente ante los ojos de todos la situación de Cuba.

En la solución se dividieron las acciones para no resolver nada: el Grupo de Lima y el Grupo de Contacto. El juego de Maduro y su equipo, pues no es gobierno, juega con las reglas democráticas para permanecer en el poder favoreciendo a los países que internacionalmente con realismo ven sus intereses nacionales sin importarles mínimamente la población venezolana. El silencio de las Naciones Unidas es ruidosa.

Las preguntas son ¿la Comunidad Internacional ha rechazado la farsa electoral y el comportamiento de Maduro y su equipo? ¿la Comunidad internacional ha solicitado la celebración de elecciones democráticas sin jugar con la democracia? Entonces, ¿la Comunidad internacional sigue reconociendo a Juan Guaido como Presidente validando las elecciones de la Asamblea Nacional del 2015?

Se acaba de pronunciar el VP/AR Josep Borrell con el siguiente comunicado: “Lamentablemente, las elecciones venezolanas del 6 de diciembre de 2020 para la Asamblea Nacional se llevaron a cabo sin un acuerdo nacional sobre las condiciones electorales. La Unión Europea considera que las elecciones no cumplieron con los estándares internacionales para un proceso creíble y para movilizar al pueblo venezolano a participar. La falta de pluralismo político y la forma en que se planificaron y ejecutaron las elecciones, incluida la descalificación de los líderes de la oposición, no permiten que la UE reconozca este proceso electoral como creíble, inclusivo o transparente, ni permiten que su resultado sea considerado representativo. de la voluntad democrática del pueblo venezolano. La UE lamenta profundamente que la Asamblea Nacional asumiera su mandato el 5 de enero sobre la base de estas elecciones no democráticas.

Venezuela necesita urgentemente una solución política para poner fin al estancamiento actual a través de un proceso inclusivo de diálogo y negociación que conduzca a procesos creíbles, inclusivos y democráticos, incluidas elecciones locales, presidenciales y legislativas. En ese contexto, la UE mantendrá su compromiso con todos los actores políticos y de la sociedad civil que luchan por devolver la democracia a Venezuela, incluido en particular Juan Guaidó y otros representantes de la Asamblea Nacional saliente elegida en 2015, que fue la última expresión libre de venezolanos. en un proceso electoral.

La Unión Europea ha reiterado con firmeza la obligación de garantizar plenamente el respeto y la protección de los derechos humanos en Venezuela y estará especialmente alerta ante cualquier acto de represión, en particular contra miembros de la oposición.

La Unión Europea hace un llamado a las autoridades y líderes venezolanos a priorizar los intereses del pueblo venezolano y unirse urgentemente para iniciar un proceso de transición liderado por Venezuela, con el fin de encontrar una solución pacífica, inclusiva y sostenible a la crisis política. La UE está dispuesta a apoyar este proceso. También está dispuesto a tomar medidas específicas adicionales.”

Juan Guaido, hizo la siguiente declaración:

El Grupo de Lima, ha declarado cuanto sigue:


Los firmantes (*), países interesados en la pronta solución a la crisis multidimensional que afecta a Venezuela, incluidos los miembros del Grupo de Lima y otros países comprometidos con el retorno de la democracia, declaramos lo siguiente:  

1. No reconocemos la legitimidad ni la legalidad de la Asamblea Nacional instalada el 5 de enero de 2021. Esta Asamblea Nacional ilegítima es producto de las elecciones fraudulentas del 6 de diciembre de 2020, organizadas por el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro. 

2. En el marco del derecho del pueblo venezolano a la democracia consagrado en el artículo 1 de la Carta Democrática Interamericana, señalamos que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela no ha perdido vigencia al dejar de ser observada por la dictadura de Nicolás Maduro.  

3. Reconocemos la existencia de la Comisión Delegada encabezada por su legítima Junta Directiva, establecida por la Asamblea Nacional, presidida por Juan Guaidó.  

4. Llamamos a la comunidad internacional a que se una al desconocimiento y rechazo a esta Asamblea Nacional Ilegítima y apoye los esfuerzos para la recuperación de la democracia, el respeto a los derechos humanos y el Estado de derecho en Venezuela. Destacamos, en ese sentido, la importancia de buscar convergencias con otros actores internacionales para canalizar una respuesta común que contribuya con el logro de estos objetivos. 

5. Reiteramos nuestro llamado a los actores locales e internacionales, de todas las tendencias ideológicas y afiliaciones partidarias, para que privilegien los intereses de Venezuela y se comprometan de manera urgente con un proceso de transición, definido e impulsado por los venezolanos, para encontrar una salida pacífica y constitucional que lleve al país a unas elecciones presidenciales y parlamentarias libres, justas y creíbles, lo más pronto posible.  

(*) Los países firmantes son: Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Paraguay, Perú, Venezuela.