La Vacancia de Martín Vizcarra. Por Rafael Luis Gumucio Rivas

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Perú padece, no sólo por la actual grave crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19, con más de 100.000 muertos, sumada a una recesión económica y desempleo, que alcanza una de las cifras más altas de América Latina, sino también, y lo que es peor, un Estado inviable, destruido por la corrupción. A partir del triunfo de Fujimori frente al escritor Mario Vargas Llosa, todos los Presidentes del Perú han tenido que ver directamente con la justicia, acusados de corrupción: Alberto Fujimori, preso por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta; Alán García, acusado por corrupción, (se suicidó antes de ser apresado por la policía); Alejandro Toledo, cuya extradición aún está en manos de la justicia norteamericana; Ollanta Humala y su mujer, Nadine Heredia, ya estuvieron en prisión preventiva, ( hoy libres, gracias a la intervención del Tribunal Constitucional); Pedro Pablo Kuczynski, con prisión domiciliaria a causa de su avanzada edad; por último, la vacancia en contra de su sucesor, Martín Vizcarra,  

La justicia peruana también está en entredicho, reflejado principalmente en el caso de los “cuellos blancos del Callao” (300 Jueces acusados de tráfico de influencia y soborno, pues el presidente de la Corte de esta ciudad Walter Ríos está ahora en prisión, y uno de los principales miembros de esa Corte Cesar Hinostroza huyó a España luego de una rocambolesca aventura.

La Constitución peruana fue aprobada durante la dictadura de Fujimori 1993: el sistema de gobierno pretende ser un presidencialismo atenuado, y el Presidente tiene la facultad de cerrar el Congreso al negársele por dos veces la confianza al Primer Ministro cuando presenta su programa. Martín Vizcarra aprovechó esta facultad para cerrar el Congreso, dominado por el fuji-aprismo que le era hostil, argumentando que, a la presentación del Gabinete, presidido por Salvador del Solar, se le había rechazado el programa de gobierno, y de esa manera se cumplía el segundo rechazo por parte del Legislativo y en un mismo período Presidencial. (Ante le habían rechazado el programa al ex primer ministro Fernando Zavala)

A pesar de la resistencia de los congresistas, tanto el APRA, como Fuerza Popular, (de Keiko Fujimori), estaban muy desprestigiados ante la opinión pública: el APRA, por la corrupción de su líder, y la jefa de FP estaba en prisión preventiva, acusada estar a la cabeza de una asociación para delinquir. Vizcarra aprovechó la situación para enarbolar la bandera anti-corrupción y llamar a un referéndum y luego, a la elección de un nuevo Congreso que, esta vez, siguió manteniendo la misma guerra de poder contra el Ejecutivo.

El nuevo Congreso estaba condenado a una corta duración: desde el mes de enero de 2020 hasta el mes de abril de 2021; la diferencia entre el anterior Congreso y el nuevo, era su composición por una serie de partidos políticos con nombres de fantasía que, ni siquiera, contaba con un partido histórico, (como el APRA). El Partido Acción Popular, fundado por Fernando Belaunde Terry, tenía en su seno al único Presidente honesto de Perú, Valentín Paniagua, que sólo alcanzó a gobernar durante unos meses después de la dictadura de Fujimori, que contaba con 25 congresistas, seguidos de Alianza para el Progreso, 22 congresistas; el FREPAP, (una extraña secta evangélica), con 15 congresistas; el Partido Fuerza Popular, con 13; Unión por el Perú, con 11; el Partido Morado, con 9; el Frente Amplio de Izquierda, 9; (el APRA, prácticamente desapareció).

En un Parlamente tan dividido el único que podría sobresalir era el presidente del Congreso, Manuel Arturo Merino, del Partido Acción Popular, pero, en general, los legisladores sólo se dedicaban a criticar al Presidente Vizcarra, a quien acusaban de dictador.

Apenas colocada la banda presidencial. Congresista Merino

La vacancia presidencial ha sido el arma predilecta de varios parlamentos peruanos, y en cuyo texto incluye varias causales para declarar la vacancia: 1) la muerte del Presidente; 2) la enfermedad física y la incapacidad moral permanente del Presidente; 3) la renuncia voluntaria del Jefe de Estado, (en cierto grado, el presente artículo 113  de la Constitución peruana es similar a la Enmienda 25 de la Constitución norteamericana, que la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quiso aplicar en el caso de Donald Trump); 4) salida del territorio nacional sin el debido permiso por parte del Congreso.

En la historia de Perú han prosperado tres vacancias contra Presidentes: José de la Riva Agüero, en 1823; Guillermo Billighurst, en 1914; Alberto Fujimori, en 2000, (se le aplicó la vacancia a pesar de haber renunciado por Fax, desde Japón, a donde escapado); y ahora a Martín Vizcarra, en 2020. Ha habido, al menos, cuatro intentos de vacancia durante el período para el cual fue elegido PPK; dos a Kuczynski, en la primera salió ileso, pues se compró a Kenji Fujimori con la promesa de que liberaba a su padre; en la segunda, presentó su renuncia antes de ser juzgado. Martín Vizcarra tuvo un primer juicio de vacancia, en el mes de septiembre, que lo ganó fácilmente, con apenas 36 votos de los 130 congresistas; en la segunda, en presente mes de noviembre, en que fue vacado por 105 votos a favor de la vacancia, 19 en contra y 6 abstenciones. 

El ahora ex Presidente Vizcarra había sido delatado por testigos protegidos, por el delito de haber recibido dinero de cohecho cuando era gobernador de Moquegua, 2011- 2014. Antes de la primera vacancia había sido protagonista en unas grabaciones, dadas a la publicidad por su secretaria, en las cuales el Presidente le pedía a su círculo íntimo que mantuviera algunos secretos a fin de obstruir la labor de la justicia. En estas grabaciones aparece un personaje extraño, el cantante Richard Swing, (Richard Cisneros), que tenía un cargo en el ministerio de Cultura, con un sueldo millonario, y pagado con dineros fiscales.

El Presidente de la República está protegido de toda acusación penal por parte de la justicia mientras dure su mandato, pero puede ser investigado por los fiscales, sin acusarlo penalmente. Ahora Vizcarra, ciudadano, ha quedado en manos de los fiscales que, seguramente, iniciarán las investigaciones penales pertinentes en su contra, incluyendo la prisión preventiva.

Ya no cabe preguntarse con Zavalita en conversaciones en la Catedral “Cuándo se jodió el Perú”, sino que constatar el derrumbe del sistema político del vecino país del norte.

Para algunos, detrás de esta trama está el preso Antauro Humala, (hermano de Ollanta Humala), acusado del levantamiento en Lucumba en contra de Alejandro Toledo. Ahora Antauro Humala quiere conseguir su libertad a fin de presentarse en las próximas elecciones presidenciales del mes de abril de 2021.