El pueblo peruano eligió en las últimas eleciones un Congreso que se está demostrando una desilusión. El cual, no sólo vota en pleno periodo de pandemia normas inoportunas sino además de incumplir con sus propuestas y ofertas de campaña, ahora actúan asumiendo posturas políticas contrarias. Acción Popular, el partido de Belaunde Terry es una desilusión. Chehade, el moralista del gobierno Humala, se demuestra un abogado impreparado y confuso, intencional o confundida omnipotencia.
En su deseo de atacar al presidente o, mejor pensemos, que ignoraban lo que hacían, han afectado el equilibrio constitucional aprobando ocho artículos que modifican la Constitución, sin haber previamente estudiado, sin haber consultado, sin haber siquiera debatido. De este modo, con una imprudente ligereza han legislado.
Este miércoles ocho de julio, el presidente Martín Vizcarra, en su habitual Conferencia de Prensa, se refirió a las incongruencias del Congreso, las cuales podrán ocasionar acciones anulables y en el mejor estilo italiano, «se cambia todo para cambiar nada», el Gatopardo. Lo aprobado en primera votación por el Congreso, corre el riesgo de ser anulado por vicio de forma por lo tanto, nada se hizo.
Para despertar a todos, el presidente Vizcarra comunicó, ante el pleno del Consejo de Ministros, que siempre le acompaña en estas Conferencias, que cumpliría su compromiso de culminar su mandato y «cumpliendo mi compromiso, porque soy una persona de palabra, muestro aquí al país el Decreto Supremo que dice: convocan a elecciones generales para el 11 de abril de 2021, para la elección del presidente de la República, vicepresidentes, congresistas y representantes peruanos ante Parlamento Andino. Hoy delante de los peruanos suscribo esta norma legal y formalizando la convocatoria para elecciones».










