Acaba de volver a Lima, luego de haber servido como Embajador del Perú ante el Reino de España. Es el Embajador Oscar Maurtua de Romaña quien es, además, presidente de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional. Nos brinda un entrevista exclusiva para Panorámica Latinoamericana – UE, le formulamos siete preguntas.
Embajador Maúrtua, tras ocho meses como Embajador del Perú en España, ¿cómo ve usted el estado actual de su relación bilateral, y cuáles son sus perspectivas?
España se ha consolidado como el principal aliado del Perú en la Unión Europea, con quien compartirnos valores fundamentales, como la creencia firme en la democracia y el estado de derecho, la defensa de los derechos humanos y la promoción de la paz. Nuestra relación bilateral mantiene el nivel de Asociación Estratégica Reforzada desde 2015, con una nutrida agenda de trabajo desarrollada en múltiples ejes, que se plasmarán en el Marco de Asociación País (MAP) 2023-2026, actualmente en negociación, que se imbrica en una visión de desarrollo compartida por ambos países, en la que participan diferentes actores del gobierno, sector privado y sociedad civil, y que coadyuvará a los esfuerzos nacionales para el cierre de las principales brechas y a alcanzar los objetivos de desarrollo del Perú.
En cuanto a perspectivas, aguardo con expectativa los compromisos que emerjan de la próxima XXVIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno (Santo Domingo, 24-25 de marzo), así como la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de países de América Latina y el Caribe con la Unión Europea (Bruselas, 17-18 de julio), y la I Cumbre de Ministros de Economía y Finanzas CELAC-UE, convocada por el Banco Latinoamericano de Desarrollo – CAF (Santiago de Compostela, setiembre 2023); todas las cuales revestirán de especial importancia al considerar que España asumirá durante el segundo semestre de 2023 la presidencia del Consejo de la UE, y el Gobierno español ha reiterado que una de sus prioridades será el fortalecimiento de la relación entre el bloque latinoamericano y europeo.
Las relaciones económicas pasan también por un buen momento.
Ciertamente. España es uno de los principales socios comerciales del Perú y el primer inversionista europeo en el país, con operaciones que han alcanzado los 45.000 millones de euros en las últimas tres décadas, en los sectores de telecomunicaciones, banca y finanzas, y energía, que han contribuido a generar cientos de miles puestos de trabajo. Hace pocas semanas participamos en la Feria Internacional de Turismo – FITUR 2023, en donde presentamos al Perú a más de 100 mil visitantes internacionales como un destino turístico competitivo, sostenible, de calidad y seguro, con el objetivo de favorecer el progreso económico del país. Hay que recordar que España se erige como el primer país emisor de viajeros europeos hacia el Perú y se ubica entre los primeros cinco a nivel mundial.
A pesar de nuestras dificultades he bregado, con el equipo de excelentes colaboradores diplomáticos que me acompañaron, para que la inversión española permanezca en nuestro país, seguro que superaremos la actual crisis.
Desde su visión, ¿cómo interpreta cuánto sucede en el Perú? y ¿cuál salida ve a la crisis?
En el Perú venimos afrontando uno de los mayores desafíos de nuestra vida republicana. Hemos vivido dos meses de manifestaciones a lo largo del país, con grupos de ciudadanos con demandas sociales legales y legítimas, pero también con actos de violencia inaceptables, entre los cuales se incluyen ataques a aeropuertos, sedes fiscales, oficinas judiciales e instituciones públicas; además de paralización y bloqueos de carreteras, destrucción de la propiedad privada, entre otros actos vandálicos. El Gobierno peruano y la Fiscalía de la Nación vienen conduciendo investigaciones caso por caso, a fin de determinar las responsabilidades penales correspondientes por los 60 muertos y cientos de heridos civiles y policiales. Los peruanos estamos de duelo por tan penosas pérdidas.
Quiero recordar en estos difíciles momentos que las instituciones del Perú han quedado más fortalecidas y el país se ha reafirmado en sus convicciones democráticas y en la defensa del estado de derecho, ante el golpe de estado fallido del pasado 7 de diciembre. Estoy convencido que primará el diálogo y la concertación entre todas las fuerzas políticas y la sociedad civil para lograr una pronta salida a esta crisis.
Los efectos se han hecho evidentes, es el caso del cambio de sede del IX Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), que se iba a realizar en el Perú
Hecho que me produjo un profundo pesar, ya que se había formado un equipo especializado, con funcionarios de reconocida trayectoria, que iban a garantizar el éxito del Congreso en la ciudad de Arequipa, tierra del laureado Mario Vargas Llosa. A pesar de ello, saludo la iniciativa de la Real Academia de la Lengua Española para que el X CILE se realice el Perú, en el 2025.
En un contexto en el cual el pasado virreinal forma parte de la discusión pública en varios países del continente americano, se torna necesario abordar la relación del idioma español con las lenguas originarias de América Latina, desde una perspectiva integradora, intercultural y con visión de mestizaje.
Embajador, ¿cómo ve la relación del Perú con los países de la región latinoamericana, a partir de las declaraciones de algunos mandatarios acerca de los sucesos en el Perú?
El Perú, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, ha reafirmado una política exterior libre de ideologías, basada en el beneficio recíproco mediante la construcción de relaciones de amistad, cooperación y respeto mutuo con los países de la región latinoamericana, a través de principios como la defensa de la institucionalidad democrática y el estado de derecho, el respeto a las autoridades legítimamente constituidas, la no injerencia en asuntos internos y la promoción del multilateralismo como sistema impulsor de la paz, la prosperidad y la integración. El Perú, orgulloso de la doctrina de Porras Barrenechea expresada en Costa Rica en 1960, nunca promoverá el “aislacionismo” de una nación hermana, sino que, promotor desde su independencia, incentiva la solidaridad interamericana.
En este aspecto, saludo los pronunciamientos de Torre Tagle que manifiestan que ciertas declaraciones de altas autoridades de países de la región no se condicen con los tradicionales lazos de amistad y unión que caracterizan nuestras relaciones. En el Perú existe pleno respeto a los derechos humanos, al debido proceso y se garantiza el acceso de sus ciudadanos a una justicia independiente.
Luego de ocho meses sirviendo como Embajador del Perú en España ¿Qué balance puede hacer de su estadía en España?
Han sido tiempos bastante intensos, que reverberan la inestabilidad que se vive en el Perú, dado el axioma que la política interna se ve reflejada en la política exterior. Desde mi nombramiento asumí el cargo con mucha honra, expectativa y compromiso, debido a los fuertes lazos históricos y culturales que unen al Perú y España desde hace cinco siglos, y puedo afirmar que el balance ha sido gratificante en todo nivel.
He podido participar de distintas actividades oficiales con Su Majestad el Rey, así también con altos funcionarios como el Presidente de Gobierno, el Ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Internacional y Unión Europea, los presidentes del Senado y del Congreso de Diputados, el Tribunal Constitucional, Defensor del Pueblo, entre otros; con quienes desarrollé en dichas oportunidades los principales puntos de la nutrida agenda bilateral entre nuestros países.
Asimismo, he sostenido provechosas reuniones de trabajo con representantes del sector privado-empresarial de España, en el marco de la Fundación Consejo Perú-España, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE); y participado en variadas actividades y actos académicos en el Instituto Cervantes, la Casa de las Américas, la Real Academia Asturiana de Jurisprudencia y la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras, con sede en Barcelona, por mencionar algunos.
Las numerosas actuaciones, diligencias, reuniones y sesiones llevadas a cabo durante este periodo han contribuido a alcanzar resultados concretos, como la reanudación de las gestiones para la suscripción del convenio entre el Perú y España para evitar la doble tributación y prevenir la evasión fiscal, impulsar la cooperación española, que se tangibilizó, por ejemplo, a través de la donación de helicópteros al Perú, para lo que contamos con el apoyo de la Marina. De igual modo, me permito destacar los sendos encuentros de los Cancilleres del Perú y España en ocasión de la transmisión de mando en Brasil y en la reunión ministerial CELAC-UE; y, de igual manera, el respaldo del gobierno español a la sucesión democrática en el Perú, así como su participación como país observador en el 52º Período de Sesiones de la OEA. Se trata de hechos que, sin duda, revelan el excelente estado de nuestra relación bilateral.
Por otro lado, deseo relevar las considerables entrevistas sostenidas a medios de comunicación, tanto en prensa escrita como digital; así como las respuestas remitidas jefes de secciones internacionales de periódicos, columnistas, académicos, actores mediáticos, entre otros, a quienes se comunicó adecuadamente la situación política y social por las que atraviesa el Perú, bajo una narrativa que refleje la cabal realidad de los acontecimientos en el país, con objetividad.
En suma, han sido tiempos donde he procurado intensificar los ámbitos de cooperación, impulsar y revitalizar las relaciones económicas y comerciales, tales como convocar a la instalación en el Perú de plantas españolas de fabricación de desalinizadoras, vacunas y fertilizantes; incentivar el intercambio de visitas de alto nivel, y estrechar los lazos culturales y académicos entre nuestros países, a través de exposiciones de categoría y acuerdos provechosos, como la concreción de la Cátedra Perú en la Universidad de Salamanca, con la colaboración de varias universidades peruanas, orientada a la difusión de la cultura e historia peruana en España y Europa.
¿Algunas reflexiones finales que desee compartir, Embajador?
En las décadas de trabajo al servicio del Perú, las cuales he combinado con mi actividad académica, he acudido al servicio del país en los momentos en los que he sido requerido, como Secretario General de la Presidencia de la República (1980-1985), dos veces Ministro de Relaciones Exteriores (2005-2006 y 2021-2022), y como Embajador en Canadá, Bolivia, Ecuador, Tailandia, Vietnam, Laos y España.
He cumplido con las labores encomendadas motivado por el profundo amor al Perú, con dignidad, con gran sentido de responsabilidad y vocación de servicio, conforme a mi formación social cristiana.
La historia ha demostrado que los peruanos hemos logrado superar tiempos difíciles, de los que hemos salido aún más fortalecidos. Quisiera, en ese sentido, realizar un llamado a los ciudadanos jóvenes, a que se preparen y capaciten para servir a su patria, con profunda vocación de servicio, y pensando en el bienestar de sus familias. He dejado mi puesto en España muy agradecido y honrado por haber cumplido funciones en un país hermano que además es hogar de 300,000 peruanos migrantes y al que, con total seguridad, volveré a visitar muy pronto.







