De acuerdo a la información estadística de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los salarios a nivel mundial disminuyeron en -3.5%, a causa de la pandemia del coronavirus. Los países de ingresos bajos fueron los que más sufrieron durante el 2020, al reducirse los salarios en -5.8%, seguidos por los países de ingresos medio-bajos con -5.5%.
Al primer trimestre del 2022, México con 45%, El Salvador con 11%, Colombia y Ecuador con 5% fueron los países con el mayor aumento de sus salarios mínimos reales. En contraste a ellos, Argentina con -10%, Perú con -8% y Nicaragua con -7% fueron los países que mantuvieron sus niveles salariales por debajo de las cifras antes de la pre-pandemia.
El análisis de la evolución de los salarios en términos reales permite observar su tendencia con cifras deflactadas (sin inflación). Este ejercicio ayuda a identificar si los salarios están, o no, siendo ajustados por factores ajenos a la inflación.
La persistente ubicación de los salarios por debajo de los niveles pre-pandemia de estos nueve países muestra el grave impacto de la pandemia sobre las remuneraciones en Latinoamérica.
Este hecho es más preocupante de lo que aparenta ser en un contexto de alta inflación, debido a la pérdida del poder adquisitivo de las familias en medio de una crisis alimentaria mundial. La política pública, en materia laboral, no solo debe priorizar la generación de empleo que es sumamente importante; sino también preocuparse por la calidad del empleo.







