Retos de la Mipymes en el Perú, luego del Covid-19

0
2057

1. Entorno económico y empresarial

  • Dada la coyuntura actual, la economía mundial es afectada por la menor oferta y demanda internacional y restricciones al comercio. De esta manera, se espera que la tasa de crecimiento del mundo, en el 2020, sea -5.0%. Los países de la región de América Latina y el Caribe han sufrido un fuerte deterioro de sus expectativas de crecimiento económico a raíz de la menor demanda internacional, la reducción de los precios de los commodities y la paralización del sector turismo; esperándose un crecimiento negativo de -5.2%. El Perú es el país más afectado en la región a causa de la pandemia en términos económicos. El extenso período de cuarentena y el deterioro de sus cuentas fiscales han originado que las perspectivas de crecimiento económico sean de -12.3%, para el 2020.
  • La CEPAL estima que el desempleo en la región de América Latina y el Caribe alcance un nivel de alrededor de 11.5%, al final del 2020, representando 44.1 millones de personas desempleadas, a causa de la pandemia. En el 2019, la tasa de desempleo promedio del Perú era alrededor de 6.2%; sin embargo, esta cifra se ha ido agravando a causa de la pandemia. Al trimestre móvil de abril, mayo y junio, el desempleo en el país asciende a 16.3%. Alrededor de 2.7 millones de empleos se perdieron durante el estado de emergencia, de los cuales 1.9 millones corresponden a la microempresa formal.

2. Retos de las MYPES

Las micro y pequeñas empresas (Mypes) son las empresas mayoritarias en número en el país y las que están sufriendo las consecuencias del menor dinamismo de la demanda nacional e internacional. Las Mypes, por lo tanto, deberán superar los retos de inclusión financiera, formalización y digitalización rápidamente:

A. Inclusión financiera:

  1. Mayor apalancamiento a las Mypes por parte del sistema financiero peruano: A través de la coordinación entre las distintas asociaciones de las Mype y el sistema financiero para facilitar el acceso al crédito. Las Mypes son el motor de la economía peruana por ser la principal fuente de empleo en el país. Mayor acceso al financiamiento permitirá no solo incrementar el empleo, sino también reactivar la demanda interna, elemento fundamental para la reactivación económica.
  2. Financiamiento a Mypes hacia la formalización: El acceso rápido de efectivo (liquidez) es el principal medio que las empresas necesitan para continuar en marcha. Reactiva Perú y FAE-Mype no están alcanzando al universo Mype que existe en el Perú. Es necesario un programa de financiamiento exclusivo y dedicado a las Mypes que facilite la formalización agilizando dichos procesos (menor burocracia, mayor eficacia).
  3. Focalizar el apoyo del Estado en el desarrollo económico de las Mypes del interior del país: Se necesita reconocer las características de las Mypes con el objetivo de desarrollar propuestas de apoyo realistas. El problema de desconocimiento de las Mypes originó la pobre cobertura en provincias, fuera de Lima. Se deben analizar los distintos clusters económicos para el mejor conocimiento de la realidad empresarial, priorizando así el financiamiento de sectores claves por cada región.

B. Formalización:

  1. Promoción del Estado en la formalización de las Mypes: Mayor flexibilidad en los trámites burocráticos y reducción de los costos tributarios y de formalización, siendo estos los principales limitantes que el Estado pone a las empresas. Las empresas no deben ver la formalización como un gasto innecesario, sino como una inversión que atraerá a proveedores y clientes potenciales que antes no lograban captar por su estado informal.
  2. Aplicación de los protocolos de salubridad: Una nueva normalidad conlleva a que las empresas innoven y se adapten a las nuevas tendencias y necesidades de sus clientes. La adopción de las “Medidas de Bioseguridad y Control Sanitario” son de vital importancia en esta situación. Retomar las actividades comerciales cumpliendo los cuidados sanitarios necesarios para no contribuir en la propagación del COVID-19, es de carácter obligatorio.
  3. Confianza y comunicación entre empresa-colaborador y empresa-cliente: Una empresa formal que cumple con los derechos laborales de sus trabajadores y que protege tanto a su personal como a sus clientes a través del uso de los protocolos de bioseguridad, creará mayor confianza a la hora de vender y estará creando vínculos positivos entre la empresa y sus colaboradores y clientes. En estos tiempos, la confianza que las Mypes logren crear es esencial para promocionar las compras a este sector.

C. Digitalización:

  1. Incursión en el comercio online: En los últimos meses, una gran cantidad de empresas han vendido sus productos a través de plataformas digitales como Facebook y WhatsApp, las cuales han sido un éxito. El país tiene uno de los mejores indicadores en cuanto al uso del internet, lo cual debe ser aprovechado en estos tiempos. El E-commerce evitaría desplazamientos innecesarios y aglomeraciones, los cuales se están tratando de controlar en estos momentos.
  2. Uso de nuevas tecnologías y seguridad en las transacciones: La creación de tiendas virtuales, ser activos en las redes sociales y en páginas web, además de contar con cláusulas de compras para el control de fraudes y estafas digitales garantizará una experiencia positiva en los clientes. El uso de monederos virtuales, pagos a través de teléfonos móviles u otro tipo de pagos sin contacto (contactless) son cada vez más seguros que el pago en efectivo. El uso de estas tecnologías permitirá también abrir un abanico de oportunidades de negocios con proveedores y potenciales clientes corporativos.
  3. Trabajo a distancia (Teletrabajo): El distanciamiento social también se está llevando a cabo dentro de las empresas. Si bien no todos los procesos de las Mypes se pueden realizar de forma remota, es importante identificar aquellos que se pueden llevar a cabo a través del teletrabajo, asegurando la correcta coordinación entre los distintos equipos de trabajo, de manera que la cadena productiva no se vea afectada.

Artículo anteriorComportamiento de la inflación latinoamericana después del Coronavirus
Artículo siguienteBolivia: los hechos y la perspectiva
Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid - España, Maestría en Administración (Universidad Autónoma de Guadalajara – México) y Maestría en Administración Pública (Instituto de Estudios Superiores en Administración Pública en México D.F.). Economista de la Universidad de Lima (1974). Decano de la Facultad de Economía durante 14 años, Director de la Escuela de Post Grado (3 años) y Catedrático Principal de Economía de la Universidad de Lima. Vocal de la Sala Especializada en Protección al Consumidor (agosto 2012 – agosto 2017). Actualmente, Gerente General de Asesoría y Negocios Financieros S.A. – ASFINSA, Director independiente de empresas privadas y Experto en valorizaciones económicas para la determinación del daño emergente, lucro cesante, costo de oportunidad y daño moral.