Buen día, desde el Vaticano los saluda el Padre Carlos J. Díaz Vega.

Este domingo 22 de abril, 4° de Pascua, la Iglesia, como cada año, conmemoró el Domingo del Buen Pastor y la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, cuyo tema fue “Escuchar, discernir y vivir la llamada del Señor”. Con esta ocasión, el Papa Francisco confirió la Ordenación sacerdotal a 16 diáconos (5 de los cuales del Seminario de la diócesis de Roma). En la homilía el Santo Padre recordó que sólo el Señor Jesús es el Sumo Sacerdote del Nuevo Testamento, no obstante, el mismo Señor elige a algunos para que ejerzan en su nombre el oficio sacerdotal a favor de todos los hombres; al servicio de Cristo cooperan a edificar la Iglesia, Pueblo de Dios y Templo del Espíritu Santo. Y exhortó a los ahora neo-sacerdotes a nutrir al Pueblo de Dios con la doctrina, la administración de los sacramentos, la oración de alabanza y súplica, siendo alegres, caritativos y misericordiosos, teniendo siempre ante sus ojos el ejemplo de Jesús, el Buen Pastor, que no vino a ser servido sino a servir y a buscar salvar lo que estaba perdido.

Después de la Misa, al mediodía de este domingo, desde la ventana del Palacio Apostólico, ante más de 30 mil fieles reunidos para el rezo de la oración del Regina Coeli, el Papa Francisco recordó el pasaje del Libro de los Hechos de los Apóstoles en que San Pedro declara abiertamente que la curación del tullido – de la cual todos hablaban en Jerusalén – ellos la realizaron en el nombre de Jesús de Nazaret porque “ningún otro puede salvarnos”. Y el Santo Padre comentó que ese Jesús se había ya auto presentado como “el buen pastor que da la vida por las ovejas”, y el Papa Francisco añadió: “Jesús nos dice a cada uno: tu vida vale tanto para mí, que para salvarla me ofrezco a mí mismo. Es precisamente este ofrecer su vida lo que lo hace el Buen Pastor por excelencia”.

El Buen Pastor, Jesús redentor, conoce las ovejas y ellas, a él. Pero anotó el Papa “no es un conocimiento intelectual, sino de una relación personal, de predilección, de ternura recíproca”. “Él está al pendiente de cada uno de nosotros, conoce profundamente nuestro corazón: conoce nuestras cualidades y nuestros defectos, los proyectos realizados y las esperanzas no logradas. Nos acepta así como somos, también con nuestros pecados, para curarlos, para perdonarlos”. En contraparte, nosotros estamos llamados a conocer a Jesús, “esto implica un encuentro con Él… para encaminarnos por nuevas vías de vastos horizontes”. Y la oración del Pontífice fue: “María, nuestra Madre, nos ayude a madurar una relación cada vez más fuerte con Jesús… a abrirnos a Jesús para que entre en nosotros”.

Al concluir su alocución, después de la oración mariana, el Papa Francisco comentó su preocupación “por cuanto está sucediendo en estos días en Nicaragua” y les expresó su cercanía con la oración así como su unión con los obispos del país en el llamado para pedir que cese toda violencia.

Por otra parte, quiero comentarles que este lunes 23 de abril, día de san Jorge mártir, el Papa Francisco celebra su onomástico y ha querido hacerlo a su estilo, poniendo al centro a los pobres de su diócesis. Por ello, pensó celebrarlo regalando 3,000 helados a las personas que cotidianamente son asistidas en los comedores, dormitorios y en diversas estructuras de ayuda de la diócesis de Roma, gestionadas en gran parte por Cáritas. ¡Felicidades, Papa Francisco!

Personalmente, y con sentimientos encontrados, quiero felicitar a la Arquidiócesis de Guadalajara en México por la ordenación episcopal de tres nuevos obispos auxiliares, celebración lamentablemente ensombrecida por el asesinato de tres sacerdotes – en esta última semana – en tres diversas diócesis de México, llegando así al número de 24 sacerdotes cobardemente asesinados en los últimos años, muertes de las cuales la mayoría sigue sin esclarecerse, por ende, sin culpables, por tanto, casos en donde ha reinado la impunidad. Felicidades Guadalajara por tus nuevos Obispos, lo lamento mucho México por la violencia que empaña tu belleza.

Gracias por la atención. Dios los bendiga. Hasta la próxima.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here