El segundo punto desarrollado por el presidente Juncker fue dedicado a la crisis griega y sus consecuencias en la zona euro y en la Unión europea, no refiriéndose sólo al tema técnico sino a las relaciones humanas que han traído como consecuencia desconfianza entre todos los miembros y el puesto en crisis el espíritu europeo de trabajar juntos por un bien y fin común. No podemos dejar de manifestar nuestra simpatía por este hombre que habla con sinceridad, que transmite su visión de Europea con larga previsión no obstante sus años y su larga trayectoria política. Un documento construido por cuatro presidentes él ha incluido al presidente Schultz del Parlamento europeo, dando lugar al documento de los Cinco Presidentes quienes precisamente ejercerán una «evaluación política constante, como es la base de las nuevas decisiones de política económica, fiscal y social».
En su discurso a la Unión, el Presidente Juncker se refirió a la crisis greca, considerándola como un “nuevo comienzo para Grecia, para la zona del euro y para la economía europea” son ya cinco años que ha cumplido esta crisis, creando un impacto no indiferente “en la zona euro, en la economía europea y en toda la sociedad” además los políticos actuaron sus cualidades creando desorden, enfrentamientos unos contra otros, sin respetar los acuerdos asumidos llegando a una situación irreversible hasta que se llegó, como el presidente Juncker señala “a un acuerdo, los compromisos se cumplen y aplican. La confianza ha comenzado recuperarse, aunque sigue siendo muy frágil”. Agregando “No estoy orgulloso de todos los aspectos de los resultados obtenidos. Sin embargo, me siento orgulloso del equipo de la Comisión Europea que trabajaron día y noche hasta finales de agosto, sin descanso, para cerrar la brecha entre las posiciones remotas y lograr soluciones en el interés de Europa y del pueblo griego. Sé que no todo el mundo estaba contento con lo que la Comisión hizo. Muchos políticos griegos no estaban contentos de que hemos insistido en las reformas en Grecia, especialmente en lo que se refiere al sistema de pensiones sostenible y el régimen fiscal desleal. Muchos otros políticos europeos no podían entender por qué la Comisión siguió negociando. Algunos no podían entender por qué no dejamos todas las charlas a los técnicos del Fondo Monetario Internacional”.
Se refirió al mandato que tiene la Comisión así como las otras instituciones de cumplir con los Tratados que se “promueva el interés común de la Unión…… acordado por todos los Estados miembros, que califica la membresía en el euro como irrevocable……. así como el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), ratificado por todos los Estados miembros de la zona del euro……… en coordinación con el Banco Central Europeo y, en lo posible, junto con el Fondo Monetario Internacional. Pero tenemos un mandato claro para hacerlo”.
También a su participación en la búsqueda de la solución “porque no es una cuestión técnica de si se aumenta el IVA no sólo en restaurantes, sino también en los alimentos procesados. Se trata de una cuestión política y social. No es una cuestión técnica, sino una cuestión profundamente política, si se aumenta el IVA en medicamentos en un país donde el 30% de la población ya no está cubierto por el sistema público de salud como consecuencia de la crisis. O, si en cambio, se corta el gasto militar- en un país que sigue teniendo uno de los más altos gastos militares en la UE. Ciertamente, no es una cuestión técnica de si se reduce las pensiones de los más pobres de la sociedad o el salario mínimo; en vez de aplicar un impuesto a los propietarios de buques griegos”.
Relató las “semanas de conversaciones, los pequeños progresos, los repetidos reveses, los muchos momentos de crisis, y a menudo una buena dosis de drama, nos las arreglamos para firmar un nuevo programa de apoyo a la estabilidad para Grecia el 19 de agosto. Ahora que el nuevo programa está en su lugar, yo quiero que sea un nuevo comienzo, para Grecia y para la zona euro en su conjunto”. Agregó “seamos honestos: Estamos sólo en el comienzo de un nuevo, largo viaje. Para Grecia, la clave ahora es poner en práctica el acuerdo que se acordó. Tiene que haber una amplia participación política para ello. Tuve a los líderes de todos los principales grupos políticos griegos en mi oficina antes de la celebración del acuerdo final. Todos ellos se comprometieron a apoyar este acuerdo, y dieron primera prueba de su compromiso cuando votaron por el nuevo programa y para las tres primeras oleadas de reformas en el Parlamento griego. Espero que se destaquen por su palabra y cumplan con el acuerdo”
Sobre el nuevo Servicio de Apoyo a la Reforma Estructural, el 15 de julio, la Comisión “presentó una propuesta para limitar la cofinanciación nacional en Grecia y adelantar la financiación de proyectos de inversión cortos de liquidez: un paquete de €35 mil millones para el crecimiento. Esto es urgente para la recuperación después de meses de restricción financiera. Este es el dinero que llegará a la economía real griega, para las empresas y autoridades a invertir y contratar”. Pues la recuperación de Grecia es también la recuperación de la zona Euro “más de 23 millones de personas están sin empleo hoy en día en la Unión Europea, con más de la mitad sin trabajo durante un año o más. En la zona del euro, más de 17,5 millones de personas están sin trabajo. Nuestra recuperación se ve obstaculizada por las incertidumbres globales. La deuda pública en la UE ha llegado a más de 88% del PIB en promedio, y se sitúa en casi el 93% en la zona euro. La crisis no ha terminado. Tenemos una pausa. Esto no quiere decir que no está pasando nada. Las cifras de desempleo están mejorando, el PIB está creciendo a su tasa más alta desde hace años, y las condiciones de financiación de las familias y las empresas se han recuperado significativamente. Y varios Estados miembros gravemente afectados – como Letonia, Irlanda, España y Portugal – que recibieron ayuda financiera europea ahora están en constante crecimiento y consolidación de sus economías. Este es un avance, pero la recuperación es demasiado lenta, demasiado frágil y demasiado dependientes de nuestros socios externos”.
Habiendo dejado la crisis brechas en la zona del euro y en la UE en su conjunto, habiendo dañado su potencial de crecimiento, generando dudas sobre el progreso social, “necesitamos crear un proceso de convergencia, tanto entre los Estados miembros y dentro de las sociedades, con la productividad, la creación de empleo y la justicia social. Necesitamos más unión en nuestra Europa” que significa “en primer lugar: la inversión en fuentes de empleo y el crecimiento, sobre todo en nuestro mercado único de Europa; y en segundo lugar, completando nuestra Unión Económica y Monetaria a crear las condiciones para una recuperación duradera. Estamos actuando en ambos frentes”
Se refirió al Plan de Inversiones de €315 000 000 000 para Europa, con un nuevo Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas (EFSI), gracias al cual se están teniendo buenos resultados “40.000 hogares en toda Francia recibirán una factura energética más baja y se crearán 6.000 puestos de trabajo, gracias a la financiación del Fondo de Inversión para la mejora de la eficiencia energética en los edificios. En las clínicas de salud en Barcelona, un mejor tratamiento estará disponible para los pacientes a través de las nuevas terapias derivadas del plasma, financiado por el Fondo de Inversión. En Limerick y otros lugares en Irlanda, las familias tendrán un mejor acceso a la atención primaria de salud y los servicios sociales a través de catorce nuevos centros de atención primaria. Esto es sólo el comienzo, con muchos más proyectos….. Gracias a Comisión proyectos como el Mercado único digital, Mercado de Capitales de la Unión y la Unión de Energía, estamos reduciendo los obstáculos a las actividades transfronterizas y el uso de la escala de nuestro continente para estimular la innovación, la conexión de talentos y ofrecer una gama más amplia de productos y servicios”.
No obstante, señaló, “fracasaremos en nuestros esfuerzos para prosperar si no aprendemos una dura lección: todavía no hemos convencido a los pueblos de Europa y del mundo que nuestra Unión no es sólo para sobrevivir, sino que también podemos crecer y prosperar. No nos engañemos: nuestra incapacidad colectiva para proporcionar una respuesta rápida y clara a la crisis griega en los últimos meses nos han debilitado. Se dañó la confianza en nuestra moneda única y la reputación de la UE en el mundo…….. necesitamos saber hacia dónde nos dirigimos”
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Con relación al trabajo de los Cinco Presidentes presentarán las siguientes propuestas:
«Primero: necesitamos un sistema común para garantizar que los ahorros bancarios de los ciudadanos siempre estén protegidos hasta un límite de €100.000 por persona y cuenta. Esta es la parte que falta de nuestra Unión Bancaria. Hoy en día, existe este tipo de esquemas de protección, pero son todas nacional. Lo que necesitamos es un sistema más europeo, desconectado de carteras del gobierno para que los ciudadanos pueden estar absolutamente seguros de que sus ahorros están a salvo. Todos vimos lo que pasó en Grecia durante el verano: Los ciudadanos – comprensiblemente – sacando sus ahorros ya que tenían poca confianza en la capacidad financiera del Estado. Esto debe cambiar.
Segundo: una mayor representación del euro en la escena mundial. Tenemos que crecer y poner nuestros intereses comunes por delante de nuestros nacionales. Para mí, el presidente del Eurogrupo debe ser el portavoz natural para la zona del euro en las instituciones financieras internacionales como el FMI.
Tercero: un sistema democrático más eficaz y más supervisión económica y fiscal. Deseo que este Parlamento, los parlamentos nacionales, así como los interlocutores sociales a todos los niveles, sean actores claves en el proceso. También deseo que el interés de la zona del euro en su conjunto sea mejor reflejado por adelantado en las políticas comunitarias y nacionales: el interés del conjunto no es sólo la suma de sus partes. Esto se reflejará en nuestras propuestas para racionalizar y fortalecer aún más el semestre europeo de coordinación de la política económica.
Cuarto: mejorar la equidad en nuestras políticas fiscales. Esto requiere una mayor transparencia y equidad para los ciudadanos y las empresas. Hemos presentado un plan de acción en junio, cuya esencia es la siguiente: el país en el que una empresa genera sus beneficios debe ser también el país de los impuestos. Un paso hacia esta meta es nuestro trabajo sobre una base imponible consolidada común. Esta simplificación hará que la evasión fiscal sea más difícil.
Quinto: Tenemos que intensificar el trabajo para un mercado laboral justo y verdaderamente paneuropeo. La justicia en este contexto significa la promoción y salvaguarda de la libre circulación de los ciudadanos como un derecho fundamental de nuestra Unión, evitando al mismo tiempo los casos de abusos y riesgos de dumping social.
Como se dijo en el informe de los cinco Presidentes, también necesitaremos mirar hacia adelante en los pasos más fundamentales con respecto a la zona del euro. La Comisión presentará un Libro Blanco sobre este tema en la primavera de 2017.
La Unión Europea es un proyecto dinámico. Un proyecto para servir a su pueblo. No hay vencedores ni vencidos. Es uno, proyecto integral. Este es también un mensaje para nuestros socios en el Reino Unido, a quienes tengo presente cuando pienso en los grandes retos políticos de los próximos meses».











