En Francia, el tele-trabajo, está presentando una productividad en aumento de 5% a 30%, una reducción de ausencia laboral de hasta 20%, hasta un 30% de economía en el uso de locales: es el teletravail o tele-trabajo que puede tener todos los beneficios de una empresa. Bajo una condición ser consciente de esta modalidad. ¿Es posible recurrir al tele-trabajo en su estructura? ¿Cómo hacerlo? Veamos esta experiencia francesa que está yendo viento en popa.
¿Qué es el tele-trabajo?
El término «tele-trabajo» se utiliza «en el marco de un contrato o de una relación de empleo», es el trabajo que puede ser realizado en la sede del empleador, normalmente es realizado fuera de dicha sede, utiliza «las tecnologías de la información»: Internet, computer, teléfono celular, como previsto por el acuerdo europeo de 2002 sobre el tema. No se trata de un simple arreglo del tiempo de trabajo sino de una verdadera organización diferente del trabajo. No se trata de un simple planificación del tiempo laboral sino de una verdadera organización diferente del trabajo. El trabajador trabaja en su domicilio, puede también encontrarse en una sede temporal o en una oficina compartida fuera de la sede de la empresa.
En Francia, el tele-trabajo está regido por la ley, y tiene un «carácter voluntario, bilatéral y réversible», señala la Agencia Nacional para la Mejora de las Condiciones de Trabajo (Anact). Se verifica luego del acuerdo entre las dos partes: empleador y empleado. Precisamente el Código del Trabajo específica que «el rechazar aceptar un puesto de trele-trabajador no constituye un motivo de ruptura del contrato de trabajo».

¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes del tele-trabajo?
Para el 85% de las empresas interesadas, «el tele-trabajo tiene un impacto muy sensible sobre la competitividad», señala un estudio realizado para la Dirección General de Empresas (DGE). Las ganancias de productividad alcanzan de «5 a 30% más». Además, el tele-trabajo permitiría «más motivación para los asalariados», «menos abstención al trabajo y una disminución de rotación del personal en la empresa» indica el ente encargado de la igualdad de los territorios franceses. Sin embargo, existen algunos frenos al desarrollo del tele-trabajo como son los costos de poner en marcha esta modalidad de trabajo así como «la pérdida de la autoridad de gestión» o incluso «los riesgos de desigualdad de las condiciones de trabajo entre los empleados».
¿Cómo poner en marcha el tele-trabajo?
El consejo es actuarlo paulatinamente con método y por etapas. Se requiere definir los objetivos de la puesta en marcha del tele-trabajo; preparar un proyecto de experimentación, para «conocer mejor las características de los empleados y adaptarlos a los objetivos de la empresa»;iniciar la fase de experimentación del proyecto.
¿Cuáles son las obligaciones?
Como empleador, se tiene las obligaciones específicas a los trabajadores a distancia, como lo indica en el Código de Trabajo francés, en el sentido que se requiere apoyar «cualquier costo que resulte del directo ejercicio de teletrabajo» como son:hardware, software, herramientas, mantenimiento, etc. Según un estudio, se estima el costo de implementación en aproximadamente €1370 entre un equipo informático, la formación, el pilotaje del proyecto. Se requiere informar a los empleados sobre las restricciones en el uso de los equipos y herramientas a su disposición, y las posibles sanciones a los que están expuestos; se debe fijar con los empleados los intervalos de tiempo durante el cual pueden ser contactados; se debe mantener una reunión anual con todos «incluyendo las condiciones de trabajo del empleado y la carga de trabajo».








