Economía del Perú en el 2016 y su proyección en el 2017

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El PIB del Perú creció un 3,9% en 2016 en comparación con el 3,3% de 2015. Se destaca el crecimiento del 16,3% del sector de minas e hidrocarburos debido al aumento de la producción de cobre, principalmente en las minas Cerro Verde y Las Bambas, y en menor medida el de sectores que, si bien crecieron, se desaceleraron con respecto a 2015, como los servicios (3,9%). Entre los sectores que registraron caídas destacan el sector pesquero (-10,1%), afectado por factores climáticos, y la construcción, en un contexto de bajo crecimiento de la demanda interna.

Por el lado del gasto, las exportaciones fueron el mayor dinamizador del crecimiento al aumentar un 9,7%, lo que refleja el incremento de la producción de cobre en minas como Cerro Verde y las Bambas. En 2016 el consumo privado creció un 3,4%, al igual que en 2015, en tanto que el consumo público se contrajo un 0,5% en 2016, resultado sobre todo de la fuerte desaceleración registrada en el cuarto trimestre del año. Por otra parte, la inversión privada bruta en capital fijo disminuyó un 6,1% como consecuencia de la finalización de proyectos mineros. La inversión pública fija se redujo un 0,5%, mayormente por problemas de implementación de proyectos de infraestructura.

Para 2017 se espera un crecimiento del 2,5% sobre la base del aumento de la producción minera con respecto a 2016, en un contexto de debilidad de la inversión privada y desaceleración del consumo privado y público. En particular, no se esperan aumentos considerables de la inversión minera, y sigue habiendo incertidumbre sobre el futuro de los proyectos de la empresa brasileña Odebrecht, como el proyecto Olmos, que se paralizaron en el primer trimestre de 2017. La evolución de la inversión pública debería beneficiarse de los esfuerzos por parte del Gobierno para destrabar proyectos de inversión pública pero el impacto concreto de dichas medidas es aún incierto.

Durante el primer trimestre de 2017 el PIB creció un 2,1% respecto del primer trimestre de 2016. Las exportaciones fueron las principales responsables de esta evolución positiva, dado que se expandieron un 12,2% durante el período, en tanto que el consumo privado se desaceleró y creció solo un 2,2%. Por otro lado, el consumo público descendió un 9,5%, la inversión privada se contrajo un 5,6% y la inversión pública se redujo un 16%. Desde el punto de vista sectorial, en el primer trimestre de 2017, el PIB se vio impulsado, sobre todo, por el efecto de arrastre del aumento de la producción minera metalífera, en particular de cobre, y la recuperación de la pesca respecto del primer trimestre de 2015. Cabe destacar que las lluvias y los deslaves ocurridos durante el primer trimestre tuvieron un efecto negativo sobre el crecimiento y afectaron a la agricultura, entre otros sectores.

En el primer trimestre de 2017 la cuenta corriente de la balanza de pagos presentó un déficit de 961 millones de dólares, un 60% menor que el registrado durante el mismo período de 2016. Esta mejora se debe a que continuó la tendencia ascendente del valor de las exportaciones (30,4%), muy superior al aumento del valor de las importaciones (7,2%). Destacan los incrementos tanto del precio como del volumen de las exportaciones de cobre, el aumento del volumen de las exportaciones de harina de pescado y el aumento del precio y el volumen del petróleo y derivados y del gas natural durante el período. En los primeros tres meses de 2017 la cuenta financiera de la balanza de pagos presentó un superávit de 556 millones de dólares, alrededor de un tercio de los 1.722 millones de dólares registrados en el primer trimestre de 2016. Este resultado refleja principalmente el aumento de los pasivos del sector público en poder de no residentes y la reducción en los desembolsos de préstamos de largo plazo al sector privado, mientras que creció la inversión extranjera directa en el Perú y disminuyeron las inversiones de cartera en el exterior respecto del primer trimestre de 2016.

La tasa de inflación entre diciembre de 2015 y diciembre de 2016, medida por el índice de precios al consumidor de Lima, fue del 3,2%. Si bien la inflación se mantuvo por encima de la meta de inflación del banco central, la tendencia durante el año fue descendente. En mayo de 2017, la inflación acumulada en 12 meses se ubicaba en el 3,0% y en los primeros cinco meses del año acumuló un aumento del 1,2%.

En 2016 la tasa de desempleo promedio en Lima fue de un 6,7%, cifra superior al 6,5% registrado en 2015, es decir que se incrementó por segundo año consecutivo. Este incremento afectó en particular a los jóvenes, cuya tasa de desempleo pasó de un promedio de un 14,8% en 2015 a un promedio de un 15,8% en 2016. Al igual que en 2015, el número de ocupados aumentó más lentamente (1,8%) que la población económicamente activa (2,1%). En el primer trimestre de 2017 la tasa de desempleo se ubicaba en el 7,7%, cifra que supera el 7,2% registrado en el primer trimestre de 2016, lo que refleja la pérdida de dinamismo de la economía.

Fuente: CEPAL