La Comisión acogió el 19/XII en Bruselas el primer panel europeo de ciudadanos, que podrá aportar su contribución sobre cómo reforzar las medidas para reducir el desperdicio de alimentos en la UE. Se trata del primero de una nueva generación de paneles de ciudadanos organizados como seguimiento de la Conferencia sobre el Futuro de Europa con el fin de integrar prácticas participativas y deliberativas en el proceso de elaboración de políticas de la Comisión Europea en determinados ámbitos políticos clave.
La reducción de los residuos, en particular del desperdicio de alimentos, es objeto de una propuesta legislativa incluida en el programa de trabajo de la Comisión para 2023 en consonancia con las recomendaciones de la Conferencia sobre el Futuro de Europa.
El objetivo del panel es permitir a los ciudadanos debatir colectivamente sobre esta cuestión y formular recomendaciones que se incorporarán al trabajo de la Comisión sobre el desperdicio de alimentos, incluida sobre la propuesta legislativa antes mencionada, y a los esfuerzos más amplios para alcanzar los objetivos de la UE de reducción del desperdicio de alimentos.
El panel está formado por ciudadanos seleccionados aleatoriamente. Es representativo de la diversidad de la UE en términos geográficos (origen nacional y urbano/rural), sexo, edad, contexto socioeconómico y nivel educativo. Un tercio de los participantes son jóvenes menores de 26 años.
Próximas etapas
El panel se reunirá entre diciembre de 2022 y febrero de 2023. La primera sesión, que tuvo lugar en Bruselas del 16 al 18 de diciembre, fue inaugurada por la vicepresidenta de Democracia y Demografía, Dubravka Šuica, y la comisaria de Salud y Seguridad Alimentaria, Stella Kyriakides. La segunda sesión del panel se celebrará en línea del 20 al 22 de enero. El panel presentará su informe a la Comisión durante la sesión final que se celebrará en Bruselas del 10 al 12 de febrero.
En sus orientaciones políticas de julio de 2019, la presidenta Von der Leyen hizo un llamamiento para que se celebrara una Conferencia sobre el Futuro de Europa como parte de un nuevo impulso a la democracia europea, y se comprometió a dar seguimiento a sus resultados.
A tenor del éxito de la Conferencia, la Comisión está incorporando prácticas participativas y deliberativas en sus instrumentos de elaboración de políticas. Los paneles de ciudadanos forman ahora parte del proceso de elaboración de políticas de la Comisión en determinados ámbitos clave. La nueva generación de paneles deliberará sobre las iniciativas del próximo año relativas al desperdicio de alimentos, la movilidad educativa y los mundos virtuales.
En 2020 se generaron cerca de 57 millones de toneladas de residuos alimentarios en la UE (127 kg por persona), con un valor de mercado asociado estimado en 130 000 millones de euros. Los hogares son responsables del 55 % de todos los residuos alimentarios. Además, el desperdicio de alimentos tiene consecuencias significativas para el medio ambiente y representa alrededor del 5 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE asociadas a la huella global del consumo de alimentos de la UE.
Al reducir el desperdicio de alimentos, podemos limitar sustancialmente nuestro consumo de recursos y de energía. La lucha contra el desperdicio de alimentos ofrece un triple beneficio: ahorra alimentos para el consumo humano; ayuda a los agricultores, las empresas y los consumidores a ahorrar dinero; y reduce el impacto medioambiental de la producción y el consumo de alimentos.
La UE y sus Estados miembros están comprometidos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, en los que se exhorta a reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita a nivel de la venta al por menor y de los consumidores de aquí a 2030 y a reducir las pérdidas de alimentos a lo largo de la cadena de suministro alimentario.
Los avances realizados hasta la fecha no se han producido a la escala y al ritmo necesarios para alcanzar este objetivo. La introducción de objetivos de reducción del desperdicio de alimentos jurídicamente vinculantes a escala de la UE, a través de una nueva propuesta legislativa, tiene por objeto acelerar los avances de la UE en esta materia. También obligará a los Estados miembros a adoptar medidas ambiciosas para reducir el desperdicio de alimentos a nivel nacional.








